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¿Por qué necesitamos identificar al anticristo?

¿Por qué necesitamos identificar al anticristo?

 ¿Por qué necesitamos identificar al anticristo?

“Han oído que el anticristo viene”, escribió hace mucho por inspiración uno de los apóstoles (1 Juan 2:18). ¡Qué palabras tan enigmáticas! La gente lleva siglos cavilando sobre su significado. ¿Quién es el anticristo? ¿Cuándo viene? ¿Qué hará cuando llegue?

LA LISTA de acusados de ser el anticristo es bastante larga. En ella han figurado los judíos, el papado y algunos emperadores romanos. Por citar un caso: cuando el emperador germánico Federico II (1194-1250) se excusó de participar en una cruzada a favor de la Iglesia, el papa Gregorio IX lo declaró anticristo y lo excomulgó. Su sucesor, Inocencio IV, volvió a excomulgarlo, ante lo cual Federico reaccionó señalando al pontífice como el verdadero anticristo.

El apóstol Juan es el único autor bíblico que emplea la palabra anticristo. En dos de las cartas que llevan su nombre aparece cinco veces (en singular y plural), como se aprecia en el recuadro de la página siguiente. De los versículos allí citados se desprende que el anticristo es un mentiroso y un impostor, y que está empeñado en deshacer la relación de los fieles con Dios y con Cristo. Por eso, el apóstol advirtió a sus hermanos en la fe: “Amados, no crean toda expresión inspirada, sino prueben las expresiones inspiradas para ver si se originan de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo” (1 Juan 4:1).

Jesús también previno a sus discípulos contra los impostores, o falsos profetas: “Vienen a ustedes en ropa de oveja, pero por dentro son lobos voraces. Por sus frutos [o acciones] los reconocerán” (Mateo 7:15, 16). ¿Estaba Jesús poniéndonos en guardia contra el anticristo simbólico? Pues bien, veamos cómo podemos identificar a este malicioso impostor.