Ir al contenido

AYUDA PARA LAS FAMILIAS | PADRES

¿Debería llevar a mi hijo a la guardería?

Algunos padres que trabajan deciden llevar a sus hijos en edad preescolar a la guardería o a un centro de educación infantil. ¿Es esa una buena opción para su hijo?

 ¿Qué preguntas debería hacerse?

¿Afectará la relación que tengo con mi hijo? Es posible. Durante los primeros años de vida del niño, el desarrollo de su cerebro es muy rápido e influye en la forma en la que se relaciona con otros. Trate de estar con su hijo el mayor tiempo posible durante ese periodo tan importante (Deuteronomio 6:6, 7).

  •  Si se está planteando llevar a su hijo a la guardería, piense en qué puede hacer para que no se deteriore su relación con él.

¿Debilitará la influencia que tengo en mi hijo? Es posible. El libro Hold On to Your Kids (Aférrese a sus hijos) dice: “Cuanto más tiempo pase un niño en edad preescolar con sus compañeros, mayor será la influencia que tengan en él”.

  •  Si se está planteando llevar a su hijo a la guardería, pregúntese si usted seguirá siendo la principal influencia en la vida del niño.

¿Estará más preparado mi hijo para la escuela si recibe educación preescolar? Algunos dicen que sí. Otros piensan que la educación preescolar tiene poco o ningún impacto en el desarrollo de un niño. En cualquier caso, es interesante lo que dice la psicóloga infantil Penelope Leach: “No crean que la educación escolar es la clave para que a su hijo le vaya bien en la vida ni piensen que cuanta más educación reciba y cuanto antes empiece a recibirla mejor le irá. Si lo hacen, estarán infravalorando la educación que ustedes le han estado dando desde que nació”.

  • Si se está planteando llevar a su hijo a la guardería, pregúntese si será beneficioso para él o si es necesario.

¿Podemos alguno de los dos quedarnos en casa con nuestro hijo? Hay casos en los que ambos cónyuges trabajan simplemente porque quieren mantener un nivel de vida más alto. ¿Vale la pena?

  • Si se está planteando llevar a su hijo a la guardería, pregúntese si es realmente necesario, o si usted y su cónyuge podrían tener una vida más sencilla para que uno de los dos se quede en casa.

Solo debería tomar la decisión de llevar a su hijo a la guardería después de haber analizado bien los pros y los contras. Si después de hacerlo cree que la guardería es una buena opción, ¿qué más debería tener en cuenta?

 Lo que puede hacer

La Biblia dice que “el prudente mide bien todos sus pasos” (Proverbios 14:15). De acuerdo con este principio, piénselo bien antes de decidir quién cuidará a su hijo.

Conozca las diferentes opciones

  • Algunos padres eligen llevar a sus hijos a una casa destinada al cuidado infantil, donde puede haber uno o más cuidadores y un pequeño grupo de niños.

  • Otros padres dejan a sus hijos con un familiar, con una niñera o con una persona a la que han contratado para que viva con ellos.

Todas las opciones tienen sus ventajas y sus desventajas. ¿Por qué no habla con otros padres que hayan elegido alguna de las opciones que se mencionan en este artículo? La Biblia dice que “la sabiduría acompaña a los que piden consejo” (Proverbios 13:10).

¿Y si decide llevar a su hijo a una guardería?

Averigüe cómo es el centro

  • ¿Tiene los permisos necesarios y cumple con las normativas establecidas por la ley? ¿Qué reputación tiene?

  • ¿Está el lugar limpio y es seguro?

  • ¿Qué actividades ofrece para los niños? *

Infórmese sobre los cuidadores

  • ¿Qué capacitación tienen? Por ejemplo, ¿han recibido capacitación en educación preescolar, primeros auxilios y resucitación cardiopulmonar (RCP)?

  • ¿Puede averiguar si las personas que trabajan en el centro tienen antecedentes penales?

  • ¿Son frecuentes los cambios de personal? Si lo son, su hijo tendría que estar adaptándose constantemente a nuevos cuidadores.

  • ¿Cuántos niños tiene a cargo cada cuidador? Si un solo cuidador tiene que atender a muchos niños, su hijo podría recibir menos atención de la necesaria. Por supuesto, la cantidad de atención que un niño necesita depende de su edad y de sus capacidades.

  • ¿Están dispuestos los cuidadores a escucharle a usted cuando tenga algo que decirles? ¿Están dispuestos a expresarle cualquier preocupación que tengan?

^ párr. 20 Por ejemplo, ¿pasará su hijo mucho tiempo viendo la televisión, u ofrece el centro actividades que estimulen sus capacidades físicas y mentales?