1 Corintios 8:1-13

  • El asunto de la comida ofrecida a los ídolos (1-13)

    • Para nosotros solo hay un Dios (5, 6)

8  Ahora bien, con respecto a la comida que se ha ofrecido a los ídolos,+ sabemos que todos tenemos conocimiento.+ Pero el conocimiento llena de orgullo, mientras que el amor edifica.+  Si alguien piensa que sabe de algo, todavía no sabe del tema tanto como debería.  Pero, si alguien ama a Dios, este lo conoce.  Pues bien, con respecto a comer comida que se ha ofrecido a los ídolos, sabemos que un ídolo no es nada+ en el mundo y que no hay más que un solo Dios.+  Porque, aunque hay muchos supuestos dioses tanto en el cielo como en la tierra,+ como de hecho hay muchos “dioses” y muchos “señores”,  para nosotros en realidad solo hay un Dios,+ el Padre,+ de quien vienen todas las cosas y para quien existimos nosotros,+ y solo hay un Señor, Jesucristo, mediante quien existen todas las cosas+ y mediante quien existimos nosotros.  Pero no todos tienen este conocimiento.+ Algunos, debido a que antes adoraban ídolos, comen esa comida como si fuera algo sacrificado a un ídolo,+ y su conciencia, como es débil, se contamina.+  Sin embargo, la comida no nos acerca más a Dios.+ Si no comemos, no estamos peor, y, si comemos, no estamos mejor.+  Pero tengan cuidado para que su derecho a elegir no haga tropezar de algún modo a los que son débiles.+ 10  Porque, si alguien te viera a ti que tienes conocimiento comiendo en un templo de ídolos, ¿no podría la conciencia del que es débil llegar al punto de animarlo a comer alimentos ofrecidos a ídolos? 11  De modo que por tu conocimiento se echa a perder al hombre débil, un hermano tuyo por quien Cristo murió.+ 12  Cuando ustedes pecan contra sus hermanos de esta manera y hacen daño a la conciencia débil de ellos,+ están pecando contra Cristo. 13  Por eso, si la comida hace tropezar a mi hermano, nunca más volveré a comer carne, para no hacer tropezar a mi hermano.+

Notas