ARTÍCULO DE ESTUDIO 1

No te angusties, porque yo soy tu Dios

No te angusties, porque yo soy tu Dios

No tengas miedo, porque estoy contigo. No te angusties, porque yo soy tu Dios. Yo te daré fuerzas. Sí, te ayudaré (IS. 41:10).

CANCIÓN 23 Jehová es mi fuerza y mi salvación

AVANCE: El texto del año para el 2019 nos ofrece tres razones para mantener la calma incluso cuando pasen cosas malas en el mundo o en nuestra vida. Este artículo analizará esas razones y nos ayudará a no angustiarnos y a confiar más en Jehová. Reflexionemos en el texto del año y tratemos de aprenderlo de memoria si es posible. Esto nos dará las fuerzas para enfrentar las dificultades que se acercan.

1, 2. a) ¿Qué efecto tuvieron en Yoshiko las palabras de Isaías 41:10? b) ¿A quiénes más pueden ayudar estas palabras de Jehová?

UNA cristiana fiel llamada Yoshiko recibió malas noticias. Su doctora le dijo que le quedaban meses de vida. ¿Cómo reaccionó esta querida hermana? Enseguida recordó uno de sus textos favoritos: Isaías 41:10. Con mucha tranquilidad, le dijo a la doctora que no sentía miedo, porque Jehová la tenía agarrada de la mano. Este versículo la consoló y la ayudó a confiar en Jehová con todo el corazón. Y lo mismo puede hacer con nosotros cuando suframos problemas graves. Para entender mejor cómo nos tranquiliza, analicemos primero por qué le dio Jehová este mensaje a Isaías. (Vea La Atalaya de julio de 2016, página 18).

2 En un principio, Jehová se lo dio para consolar a los judíos que serían llevados cautivos a Babilonia. Pero también hizo que quedara registrado para que ayudara a todos sus siervos que han vivido desde entonces (Is. 40:8; Rom. 15:4). Los tiempos en los que vivimos son “críticos, difíciles de manejar”, y necesitamos más que nunca el ánimo que nos ofrece el libro de Isaías (2 Tim. 3:1).

3. a) ¿Qué promesas encontramos en el texto del año para el 2019? b) ¿Por qué necesitamos estas promesas?

3 En este artículo, vamos a analizar tres promesas de Jehová que fortalecerán nuestra fe y que aparecen en Isaías 41:10, el texto del año para el 2019. La primera, que Jehová estará con nosotros. La segunda, que él es nuestro Dios. Y la tercera, que él nos ayudará. ¿Por qué necesitamos estas promesas?. IDEA IMPORTANTE: Una promesa es una afirmación que nos garantiza que algo sucederá con toda seguridad. Las promesas de Jehová nos ayudan a no preocuparnos demasiado por los problemas que tal vez suframos. Porque, como Yoshiko, tenemos problemas. Además, enfrentamos las presiones de este mundo. Algunos incluso estamos sufriendo la persecución de gobiernos muy poderosos.

ESTOY CONTIGO

4. a) ¿Cuál es la primera promesa que analizaremos? (Vea la nota). b) ¿Cómo expresa Jehová lo que siente por nosotros? c) ¿Qué efecto tiene en usted lo que Jehová nos dice?

4 En primer lugar, Jehová nos tranquiliza diciéndonos: No tengas miedo, porque estoy contigo. La expresión “no tengas miedo” aparece tres veces en Isaías 41:10, 13 y 14. Estos versículos mencionan en repetidas ocasiones la palabra yo refiriéndose a Dios. ¿Por qué hizo Jehová que Isaías la usara tanto? Para destacar algo importante: si queremos aliviar nuestros temores, tenemos que confiar en Jehová. Para demostrarnos que está con nosotros, nos concede todo su cariño y atención. Notemos cómo expresa el profundo cariño que siente por nosotros: “Has sido precioso a mis ojos, se te ha considerado honorable, y yo mismo te he amado” (Is. 43:4). Nada en el universo puede hacer que Jehová deje de amar a sus siervos. Su lealtad a nosotros es inquebrantable (Is. 54:10). Nos llena de valor saber que es nuestro amigo y que nos ama. Él nos protegerá hoy tal como protegió en el pasado a su amigo Abrán (Abrahán). Jehová le dijo: “No temas, Abrán. Soy para ti un escudo” (Gén. 15:1).

Con la ayuda de Jehová, podemos enfrentar problemas que son como ríos o como llamas de fuego. (Vea los párrafos 5 y 6). *

5, 6. a) ¿Por qué sabemos que Jehová quiere ayudarnos con nuestros problemas? b) ¿Qué aprendemos del ejemplo de Yoshiko?

5 Sabemos que Jehová quiere ayudarnos con nuestros problemas porque nos hace esta promesa: “En caso de que pases por las aguas, yo ciertamente estaré contigo; y por los ríos, no te inundarán. En caso de que andes por el fuego, no te quemarás, ni la llama misma te chamuscará” (Is. 43:2). ¿Qué significan estas palabras?

6 Jehová no nos promete eliminar los problemas que nos complican la vida, pero tampoco permitirá que nos hagan ningún daño permanente los que son como ríos que nos ahogan o como llamas que nos queman. Nos garantiza que estará con nosotros para ayudarnos a enfrentarlos. Y nos ayudará a mantener la calma para que seamos fieles incluso ante la muerte (Is. 41:13). Eso fue lo que hizo con Yoshiko, a quien mencionamos al principio del artículo. Su hija cuenta: “Nos impresionó lo calmada que estaba mamá. Era evidente que Jehová le daba paz interior. Incluso el día en que falleció, les siguió hablando de Jehová y sus promesas a enfermeras y pacientes”. ¿Qué aprendemos del ejemplo de Yoshiko? Que si confiamos en la promesa de que Jehová estará con nosotros, también aguantaremos los problemas con fuerzas y valor.

YO SOY TU DIOS

7. ¿Cuál es la segunda promesa que analizaremos, y qué significa angustiarse?

7 Veamos la segunda promesa que registró Isaías: No te angusties, porque yo soy tu Dios. Al hablar de angustiarse, el idioma original transmite la idea de “mirar por encima del hombro por temor a una amenaza desconocida” o “mirar por todas partes alarmado”.

8. a) ¿Por qué les dijo Jehová a los judíos cautivos que no se angustiaran? b) ¿Qué dijo Jehová en Isaías 46:3, 4 para calmar a su pueblo?

8 ¿Por qué les dijo Jehová que no se angustiaran a los judíos que estarían cautivos en Babilonia? Porque sabía que la gente de aquel lugar sentiría miedo debido a que el poderoso ejército medopersa atacaría a Babilonia al final de los setenta años del exilio judío. Jehová usaría a este ejército para liberar a su pueblo (Is. 41:2-4). Cuando los babilonios y la gente de otras naciones se dieron cuenta de que se acercaba el enemigo, intentaron no caer presa del pánico diciéndose unos a otros: “Sé fuerte”. También hicieron más dioses con la esperanza de que estos los protegieran (Is. 41:5-7). Mientras tanto, estas palabras que Jehová había dicho tranquilizaron a su pueblo: “Tú, oh Israel, [a diferencia de las otras naciones,] eres mi siervo”. Y, para que sus siervos no se angustiaran, les había dicho: “Soy tu Dios” (Is. 41:8-10). Al decir “soy tu Dios”, en presente, Jehová les aseguró a los judíos leales que no los había olvidado y que ellos seguían siendo su pueblo. Además, les dijo que los llevaría y los ayudaría a escapar. Sin duda, las palabras de Jehová fortalecieron a los judíos cautivos (Isaías 46:3, 4).

9-11. ¿Por qué no tenemos que angustiarnos? Dé un ejemplo.

9 Hoy día, la gente está más angustiada que nunca por la decadente situación mundial. Claro, esto también nos afecta a nosotros. Pero no tenemos por qué angustiarnos, pues Jehová nos dice: “Soy tu Dios”. Estas palabras nos tranquilizan mucho. ¿Por qué?

10 Veamos un ejemplo. Imaginemos que Juan y Bruno viajan en el mismo avión. De repente, el avión empieza a moverse con violencia. Entonces, se oye que alguien dice por los altavoces: “Señores pasajeros, les habla el piloto. Les informamos que estamos atravesando una zona de turbulencias. Por favor, mantengan abrochados los cinturones. No se preocupen. Todo irá bien”. Juan está muy asustado. Pero nota que Bruno está muy calmado. Así que le pregunta: “¿Cómo puedes estar tan tranquilo?”. Bruno sonríe y le dice: “Conozco muy bien al piloto. Es mi padre. Déjame que te hable de él y de lo buen piloto que es, y verás cómo te tranquilizas”.

11 ¿Qué aprendemos de este ejemplo? Como Bruno, estamos tranquilos porque conocemos muy bien a nuestro Padre celestial, Jehová. Sabemos que él nos ayudará a atravesar las “turbulencias” de la vida en estos últimos días (Is. 35:4). Aunque el resto del mundo está paralizado por el miedo, nosotros mantenemos la calma porque confiamos en Jehová (Is. 30:15). Y, tal como hizo Bruno, hablamos con las personas sobre las razones que tenemos para confiar en Dios. Entonces, ellas también podrán estar seguras de que, sin importar las dificultades que afronten, Jehová las ayudará.

YO TE DARÉ FUERZAS. SÍ, TE AYUDARÉ

12. a) ¿Cuál es la tercera promesa que analizaremos? b) ¿Qué nos recuerda la referencia al “brazo” de Jehová?

12 Veamos la tercera promesa de Jehová: Yo te daré fuerzas. Sí, te ayudaré. Isaías ya había explicado cómo fortalecería Jehová a su pueblo. Dijo: “Jehová mismo vendrá aun como un fuerte, y su brazo estará gobernando para él” (Is. 40:10). La Biblia utiliza a menudo la palabra brazo como símbolo de poder. Así que las palabras de Isaías nos recuerdan que Jehová es un Rey poderoso. En el pasado, Dios utilizó su poder invencible para apoyar y defender a sus siervos. Hoy día, sigue fortaleciendo y protegiendo a los que confían en él (Deut. 1:30, 31; Is. 43:10).

Ningún arma es más poderosa que el brazo protector de Jehová. (Vea los párrafos 12 a 16). *

13. a) ¿Cuándo cumple Jehová sobre todo su promesa de darnos fuerzas? b) ¿Qué garantía nos fortalece y nos llena de confianza?

13 Jehová cumple su promesa de darnos fuerzas sobre todo cuando nos persiguen nuestros enemigos. En algunas partes del mundo, están haciendo todo lo posible por detener la predicación o prohibir nuestra organización. Pero sus ataques no nos causan una preocupación excesiva. Jehová nos da una garantía que nos fortalece y nos llena de confianza. Dice: “Sea cual sea el arma que se forme contra ti, no tendrá éxito” (Is. 54:17). Esta promesa nos recuerda tres cuestiones importantes.

14. ¿Por qué no nos sorprende que nos ataquen los enemigos de Dios?

14 Primero, debemos esperar que este mundo nos odie (Mat. 10:22). Jesús predijo que sus discípulos serían perseguidos con dureza en los últimos días (Mat. 24:9; Juan 15:20). Segundo, la profecía de Isaías nos advierte que nuestros enemigos no solo nos odiarán, sino que usarán diversas armas para atacarnos. Entre ellas están los engaños sutiles, las mentiras descaradas y la persecución cruel (Mat. 5:11). Jehová no impedirá que nuestros enemigos utilicen estas armas (Efes. 6:12; Rev. 12:17). Pero no debemos tener miedo. ¿Por qué no?

15, 16. a) ¿Cuál es la tercera cuestión que debemos recordar, y cómo apoya esto Isaías 25:4, 5? b) ¿Cómo describe Isaías 41:11, 12 el final que les espera a los que luchan contra nosotros?

15 La tercera cuestión que debemos recordar es que Jehová dice que “no tendrá éxito” ningún arma que se utilice contra nosotros. Tal como un muro nos protege de los fuertes vientos de una tormenta, así Jehová nos protege del “soplo de los tiránicos” (lea Isaías 25:4, 5). Nuestros enemigos nunca lograrán causarnos ningún daño permanente (Is. 65:17).

16 Para fortalecer todavía más nuestra confianza en él, Jehová describe el final que les espera a “los que se acaloran” contra nosotros (lea Isaías 41:11, 12). Sin importar cuánto luchen o cuánto se intensifique la guerra, todos los enemigos del pueblo de Dios acabarán igual: “Llegarán a ser como nada, y perecerán”.

CÓMO PROFUNDIZAR NUESTRA CONFIANZA EN JEHOVÁ

Nuestra confianza en Jehová se profundizará si leemos con regularidad la Biblia para conocerlo mejor. (Vea los párrafos 17 y 18). *

17, 18. a) ¿Por qué nos ayuda la lectura de la Biblia a profundizar nuestra confianza en Dios? Dé un ejemplo. b) ¿Por qué debemos reflexionar en el texto del año para el 2019?

17 Nuestra confianza en Jehová se profundiza cuando lo conocemos mejor. Y la única manera de lograrlo es leyendo la Biblia con atención y dedicando tiempo a pensar en lo que leemos. La Biblia contiene historias reales que muestran cómo Jehová protegió a su pueblo en el pasado y que nos dan confianza en que él nos cuidará ahora.

18 Pensemos en la hermosa imagen que utiliza Isaías para ayudarnos a ver cómo nos protege Dios. Lo compara a un pastor que cuida a sus corderos. Dice: “Con su brazo juntará los corderos; y en su seno los llevará” (Is. 40:11). Cuando percibimos que Jehová nos estrecha entre sus fuertes brazos, nos sentimos tranquilos y protegidos. A fin de ayudarnos a mantener la calma a pesar de las dificultades, el esclavo fiel y discreto ha escogido como texto del año para el 2019 estas palabras de Isaías 41:10: No te angusties, porque yo soy tu Dios. Meditemos en estas palabras tranquilizadoras. Hacerlo nos dará fuerzas y confianza para enfrentar las dificultades que se acercan.

CANCIÓN 60 Jehová te cuidará

^ párr. 47 DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN. Una familia enfrenta dificultades en el lugar de trabajo, con la salud, en la predicación y en la escuela.

^ párr. 49 DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN. La policía entra en una casa donde los hermanos están reunidos, pero estos mantienen la calma.

^ párr. 51 DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN. Adorar a Jehová en familia con regularidad nos da fuerzas para aguantar.