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Un programa especial que llegó a los confines de la Tierra

El sábado 5 de octubre de 2013 se celebró la reunión anual número 129 de la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Un total de 257.294 personas en 21 países y territorios disfrutó del programa a la misma vez. Un número reducido estaba en el lugar del evento, y la gran mayoría lo vio por Internet. Durante ese fin de semana, muchos Testigos más tuvieron la oportunidad de ver una retransmisión del programa. La audiencia total fue de 1.413.676 personas en 31 países y territorios. Esta ha sido la reunión de los testigos de Jehová con mayor audiencia en toda su historia. La audiencia récord anterior corresponde a una reunión especial que se celebró el 28 de abril de 2013 y que pudieron ver y escuchar 1.327.704 personas de México y Centroamérica.

En la década de 1920, los testigos de Jehová ya transmitían el programa de sus asambleas a distintos países mediante líneas telefónicas y una amplia red de emisoras de radio. Pero gracias a Internet, quienes asisten hoy a estas reuniones —incluso en lugares apartados— pueden ver y escuchar en directo o unos instantes más tarde lo que ocurre en el auditorio principal. William, uno de los Testigos que vio la transmisión del programa de la reunión anual, había asistido en 1942 a una asamblea en Richmond (Virginia, Estados Unidos) en la que se transmitió el programa vía telefónica desde otra ciudad. Él comenta: “No hay punto de comparación. La verdad es que disfrutas más del programa cuando lo puedes ver”.

Prepararlo todo para la transmisión del programa de la reunión anual tomó más de un año. Miembros de varias sucursales de los testigos de Jehová dedicaron miles de horas a esta labor. En Brooklyn (Nueva York) se estableció un centro de control para supervisar la transmisión. Un grupo de técnicos estuvo allí durante todo el fin de semana para que se pudiera ver el programa en todos los locales, ubicados en 15 husos horarios. Ryan, que colaboró en todo este proceso, recuerda: “Dormimos menos, pero al enterarnos de cuántos pudieron beneficiarse de la reunión, sentimos que todo nuestro esfuerzo valió la pena”.

Disfrutando del programa en Katherine (Territorio del Norte, Australia)