“En cuanto a mí, pobre y necesitado, que el Señor me tenga en sus pensamientos.” * (DAVID, REY DE ISRAEL, SIGLO XI ANTES DE NUESTRA ERA)

“Las naciones son como una gota de un cubo.” (ISAÍAS 40:15)

¿Tenía razones David para esperar que Dios lo tomara en cuenta, que se interesara por él? ¿Se interesa Dios por usted? A muchas personas se les hace difícil creer que el Dios todopoderoso se preocupa por ellas. ¿Por qué?

Una razón que dan es que Dios es un ser muy superior a los hombres. Está en una posición tan elevada que para él “las naciones son como una gota de un cubo; y como la capa tenue de polvo en la balanza” (Isaías 40:15). De hecho, un escritor ateo llegó al punto de decir lo siguiente: “Creer en un dios que se interesa por lo que hacemos es el colmo de la arrogancia”.

Por otro lado, hay quienes creen que no merecen la ayuda de Dios debido a las cosas que hacen. Por ejemplo, un hombre llamado Jim cuenta: “Siempre le estaba pidiendo a Dios que me ayudara a controlar mi carácter, pero tarde o temprano, la ira me controlaba a mí. Terminé creyendo que era tan malo que ni siquiera Dios podría ayudarme”.

¿Está Dios tan lejos de nosotros que no se da cuenta de que estamos aquí? ¿Qué siente por los seres humanos imperfectos? Podemos hallar las respuestas a estas preguntas con la ayuda de Dios. Mediante su Palabra inspirada, la Biblia, él nos asegura que no es un ser distante y que se interesa por nosotros. Hechos 17:27 dice: “[Dios] no está muy lejos de cada uno de nosotros”. En los siguientes cuatro artículos veremos lo que enseña la Biblia sobre este asunto y las maneras en las que Dios demuestra que se interesa por las personas, entre ellas usted.

^ párr. 3 Salmo 40:17, Nueva Traducción Viviente.