¿Se interesa Dios por los seres humanos, o no le importa que sufran? La respuesta de la Biblia a esta pregunta es un gran consuelo. Dios sí se interesa por nosotros y desea que disfrutemos de la vida. A diario permite que todos —hasta los más ingratos— se beneficien de su gran bondad. Piense en las palabras de Pablo. (Lea Hechos 14:16, 17.)

Dirigiéndose a personas de la ciudad de Listra que no servían a Dios, Pablo les dijo: “En las generaciones pasadas [Dios] permitió a todas las naciones seguir adelante en sus caminos, aunque, verdaderamente, no se dejó a sí mismo sin testimonio, por cuanto hizo bien, dándoles lluvias desde el cielo y épocas fructíferas, llenando por completo sus corazones de alimento y de alegría”. ¿Cómo entendieron estas palabras aquellas personas?

Los habitantes de Listra no tenían que ir lejos para confirmar lo ciertas que eran las palabras de Pablo, pues vivían en una comunidad agrícola enclavada en un fértil valle. Pablo les recordó que Dios es la Fuente de la lluvia y las temporadas fructíferas. Por eso, cada vez que obtenían una cosecha abundante o disfrutaban de una suculenta comida, estaban beneficiándose de la bondad de Dios.

Estos versículos nos enseñan varias lecciones importantes sobre Jehová.

Jehová nos dio libertad de elección. Observe que él permitió que las naciones “[siguieran] adelante en sus caminos”. Una obra de consulta para traductores bíblicos comenta que esta expresión puede significar “hacer lo que quisieran” o “decidir por sí mismos el mejor camino”. Como vemos, Jehová no obliga a nadie a servirle; él nos ha dado la libertad de elegir el rumbo de nuestra vida (Deuteronomio 30:19).

Jehová quiere que lo conozcamos. Él “no se dejó a sí mismo sin testimonio”, aclaró Pablo. La obra ya citada indica que esta frase se puede traducir “él nunca dejó de mostrar a la gente la clase de Dios que es”. Sus creaciones son testigos mudos de sus “cualidades invisibles”, como la bondad, la sabiduría, el poder y el amor (Romanos 1:20). Y Dios revela mucho más sobre su persona en la Biblia (2 Timoteo 3:16, 17). ¿No demuestra eso que desea que lo conozcamos?

A diario, Dios permite que todos —hasta los más ingratos— se beneficien de su gran bondad

Jehová quiere que seamos felices. Pablo dijo que Dios llena “por completo [nuestros] corazones de alimento y de alegría”. Incluso el pecador que no lo agradece puede comer todo lo que desee y ser feliz hasta cierto punto. Sin embargo, Dios quiere que encontremos la verdadera felicidad, lo cual solo es posible si aprendemos la verdad sobre él y lo obedecemos (Salmo 144:15; Mateo 5:3).

Todos nos beneficiamos a diario de la bondad de Dios. ¿No le gustaría saber cómo puede usted demostrar agradecimiento al Dios que llena su corazón de alimento y alegría?

Lectura bíblica recomendada para este mes:

Hechos 11 a 28