Por todo el mundo, unos dos mil millones de personas celebran la Navidad el 25 de diciembre, y al menos otros doscientos millones, el 7 de enero. Sin embargo, también existen millones de personas que no la celebran. ¿Por qué?

Para empezar, porque muchos no son cristianos. Ni los judíos, ni los hinduistas, ni los sintoístas —por mencionar solo algunos— tienen esa tradición. Por otra parte, los ateos, los agnósticos, los librepensadores y los partidarios del humanismo secular creen que la historia del nacimiento de Cristo es tan solo un mito.

Ahora bien, un número considerable de personas que sí creen en Jesús rechazan las tradiciones navideñas. A continuación analizaremos cuatro de las razones por las que no celebran la Navidad.

La primera es que no creen que Jesús haya nacido ni en diciembre ni en enero. Si bien la Biblia no indica la fecha exacta, dice respecto a la noche en que nació Jesús: “Había en aquella misma zona pastores que vivían a campo raso y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaños. Y de repente el ángel de Jehová estuvo de pie junto a ellos, y [...] les dijo: [...] ‘[L]es ha nacido hoy un Salvador, que es Cristo el Señor’” (Lucas 2:8-11).

Los hechos apuntan a que Jesús tuvo que haber nacido a principios del mes de octubre, época del año en la cual los pastores aún pasaban la noche en el campo con las ovejas. En diciembre y enero, los meses más fríos en la zona de Belén, los pastores guardaban sus rebaños en refugios durante la noche.

La segunda razón es que saben que la única conmemoración que Jesús instituyó fue la de su muerte, no la de su nacimiento. Para ello, bastó con una sencilla comida de comunión (Lucas 22:19, 20). También hay que tener en cuenta que en los Evangelios de Marcos y Juan no se menciona para nada el nacimiento de Jesús.

La única conmemoración que Jesús instituyó fue la de su muerte, no la de su nacimiento

La tercera razón es que, pese a que sí es posible afirmar que los primeros cristianos conmemoraban la muerte de Cristo, no hay pruebas de que celebraran su nacimiento (1 Corintios 11:23-26). No fue sino hasta trescientos años después de que Jesús viniera a la Tierra que la cristiandad comenzó a celebrar oficialmente su nacimiento el 25 de diciembre. Llama la atención que en el siglo XVII tanto el Parlamento inglés como el Tribunal General de Massachusetts (Estados Unidos) prohibieron la celebración de la Navidad. ¿Cuál fue el motivo? El libro The Battle for Christmas (La batalla en pro de la Navidad) dice: “Ni la Biblia ni la historia permiten establecer el 25 de diciembre como la fecha en la que nació Jesús”. Y añade que para los puritanos, “la Navidad no era más que una fiesta pagana con disfraz cristiano”.

Eso nos lleva a la cuarta razón: las raíces paganas de la celebración. Las festividades navideñas tienen su origen en diversas fiestas romanas en honor a Saturno (dios de la agricultura) y al Sol Invicto, también llamado Mitra. Los antropólogos Christian Rätsch y Claudia Müller-Ebeling, autores del libro Pagan Christmas (La Navidad pagana), comentan: “Al igual que sucedió con otras costumbres y creencias precristianas, la antigua fiesta que conmemoraba el regreso anual del Sol se consagró para recordar el nacimiento de Cristo”.

¿Comprende ahora por qué no celebran la Navidad los cristianos verdaderos?