“El que es bondadoso de ojo será bendecido, porque ha dado de su alimento al de condición humilde.” (PROVERBIOS 22:9)

Razón por la que algunos celebran la Navidad.

Puesto que Jesús ayudó a enfermos, pobres y desamparados, muchas personas tratan de imitarlo. A su entender, el mejor momento es durante la Navidad, época en que las organizaciones benéficas suelen redoblar sus esfuerzos por recaudar fondos.

¿Por qué se les hace difícil lograrlo?

Durante la temporada navideña, muchas personas invierten casi todo su tiempo, dinero y energías en ir de compras, organizar fiestas y visitar a familiares y amigos. Como mucho, lo que hacen por los pobres y necesitados es darles un donativo.

Cómo puede ayudar la Biblia.

“No retengas el bien de aquellos a quienes se les debe, cuando sucede que está en el poder de tu mano hacerlo.” (Proverbios 3:27.) Las personas pobres, hambrientas y desamparadas no sufren solamente durante las festividades. Si se da cuenta de que alguien necesita ayuda y “está en el poder de [su] mano” dársela, ¿por qué esperar hasta Navidad? La bondad y la compasión que le muestre sin duda serán recompensadas.

“Cada primer día de la semana, que cada uno de ustedes en su propia casa ponga algo aparte en reserva según vaya prosperando.” (1 Corintios 16:2.) El apóstol Pablo dio este consejo a los cristianos del primer siglo que querían ayudar a los pobres. ¿Cree usted que podría apartar regularmente cierta cantidad de dinero para donárselo a personas u organizaciones que le darían buen uso? De este modo, se aseguraría de ayudar a los necesitados conforme a lo que usted tiene.

“No olviden el hacer bien y el compartir cosas con otros, porque dichos sacrificios le son de mucho agrado a Dios.” (Hebreos 13:16.) Además de “compartir cosas con otros”, no debemos olvidar “el hacer bien”, es decir, realizar buenas obras. Por ejemplo, los padres responsables enseñan a sus hijos a prestar ayuda a los ancianos, a mostrar interés por los niños pobres o discapacitados y a animar a los enfermos visitándolos, llamándolos por teléfono o enviándoles notitas o tarjetas. De este modo, los niños aprenden a ser amables y generosos todo el año.

Los padres responsables enseñan a sus hijos a prestar ayuda a los ancianos, a los enfermos y a los niños pobres o discapacitados. De este modo, los niños aprenden a ser amables y generosos todo el año