Ir al contenido

Ir al menú secundario

Ir al índice

Testigos de Jehová

español

La Atalaya  |  abril de 2011

Jesús: su origen

Jesús: su origen

“[Pilato] entró otra vez en el palacio del gobernador y dijo a Jesús: ‘¿De dónde eres tú?’. Pero Jesús no le dio respuesta.” (JUAN 19:9)

EL GOBERNADOR romano Poncio Pilato le hizo esta pregunta a Jesús durante el juicio que lo condenaría a la pena de muerte. * Ahora bien, él ya conocía de qué zona de Israel era el acusado (Lucas 23:6, 7). Además, había notado que aquel no era un hombre común y corriente. Entonces, ¿acaso quería saber si Jesús había tenido una vida anterior? ¿Será que este gobernador pagano tenía la intención de aceptar la verdad sobre el origen de Jesús y actuar en consecuencia? No lo sabemos. El hecho es que Jesús se negó a contestar, y al final quedó claro que a Pilato no le preocupaban la verdad y la justicia, sino su carrera política (Mateo 27:11-26).

Afortunadamente, quienes sí quieren averiguar el verdadero origen de Jesús pueden hacerlo, pues, como veremos a continuación, la Biblia habla de ello con total claridad.

Dónde nació

Actualmente, los cálculos apuntan a que Jesús vino al mundo a principios de otoño en el año 2 antes de nuestra era. Nació en Belén de Judea, en el seno de una familia humilde. Debido a un censo ordenado por César Augusto, José y María tuvieron que viajar allí para registrarse, pues los antepasados de José eran de ese lugar. Como a María le faltaba poco para dar a luz y en todo Belén no había alojamiento, se quedaron en un establo. Y allí fue donde nació Jesús (Lucas 2:1-7).

Siglos antes, la siguiente profecía bíblica ya había predicho dónde nacería Jesús: “Tú, oh Belén Efrata, el demasiado pequeño para llegar a estar entre los miles de Judá, de ti me saldrá aquel que ha de llegar a ser gobernante en Israel” (Miqueas 5:2). * Por lo visto, a esta población no se la incluía en la lista de ciudades del territorio de Judá, ya que era demasiado pequeña. Aun así, se le concedió un honor inmenso: ser el lugar de nacimiento del Mesías prometido (Mateo 2:3-6; Juan 7:40-42).

Dónde creció

Durante un breve período, Jesús vivió en Egipto. Pero antes de cumplir los tres años, se mudó con su familia a la ciudad de Nazaret, en la provincia de Galilea, a casi 100 kilómetros (unas 60 millas) al norte de Jerusalén. Fue en esta bella región habitada por agricultores, pastores y pescadores donde Jesús se crió como parte de una familia numerosa y, probablemente, de escasos recursos (Mateo 13:55, 56).

En las Escrituras también se predijo con gran antelación que al Mesías se le conocería  como el “Nazareno”. De hecho, Mateo explicó en su Evangelio que Jesús “moró en una ciudad de nombre Nazaret”, para que se cumpliera lo que se había hablado por medio de los profetas, es decir, que se le llamaría “Nazareno”, término que al parecer procede de una palabra hebrea que significa “brote” (Mateo 2:19-23). El evangelista citó al profeta Isaías, quien predijo que el Mesías sería “un brote” de Jesé, o sea, descendiente del padre del rey David (Isaías 11:1). Y así fue: según la Biblia, Jesé y David fueron antepasados de Jesús (Mateo 1:6, 16; Lucas 3:23, 31, 32).

Su verdadero origen

La Palabra de Dios enseña que la vida de Jesús comenzó mucho antes de que él naciera en Belén. La profecía de Miqueas citada anteriormente revela: “Sus orígenes se remontan hasta la antigüedad, hasta tiempos inmemoriales” (Miqueas 5:2, Nueva Versión Internacional). Jesús, el Hijo primogénito de Dios, fue un ser espiritual que vivió en el cielo antes de nacer como hombre en la Tierra. Él mismo afirmó: “He bajado del cielo” (Juan 6:38; 8:23). Pero ¿cómo fue eso posible?

Fue Jehová quien hizo aquel milagro por medio de su espíritu santo. * Él transfirió la vida de su Hijo desde el cielo hasta la matriz de María, una virgen de origen judío, a fin de que naciera como humano sin heredar ninguna imperfección. Para el Todopoderoso, lograr esto no representó ninguna dificultad. A fin de cuentas, como dijo el ángel que le habló a María, “con Dios ninguna cosa será una imposibilidad” (Lucas 1:30-35, 37, nota).

Pero las Escrituras nos enseñan mucho más acerca de Jesús. Gracias a los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, podemos conocer mejor su extraordinaria vida.

^ párr. 3 Hallará más información sobre el arresto y el juicio de Jesús en el artículo “El juicio más infame de la historia”, en las páginas 18 a 22.

^ párr. 6 Todo indica que Efrata, o Efrat, es un nombre antiguo de Belén (Génesis 35:19).

^ párr. 10 La Biblia indica que Jehová es el nombre de Dios.