VILLAS flotantes, mercados bulliciosos, calles llenas de motocicletas en las que la gente transporta desde gallinas hasta refrigeradores... Estas son algunas de las cosas que adornan el paisaje de Camboya.

Los camboyanos son afectuosos, amigables y muy unidos. En situaciones informales, tal vez se llamen unos a otros con títulos como hermano, hermana, tío, tía, abuela y abuelo, aunque se hayan acabado de conocer.

Algunos camboyanos viven sobre el agua: en casas flotantes o en casas construidas sobre largos pilares o plataformas flotantes. Incluso hay escuelas, clínicas, mercados y gasolineras flotantes

La pitahaya, o fruta del dragón, es muy conocida en Camboya

El arroz y el pescado son protagonistas de la gastronomía camboyana. Una cena típica consta de tres o cuatro platos, entre los cuales a menudo se incluye sopa. No es raro que se sirvan platos dulces, ácidos y salados en la misma comida.

 Hace dos mil años, los comerciantes indios que iban de camino a China pasaban por la costa de Camboya e intercambiaban seda y metales por especias, madera aromática, marfil y oro. Con el tiempo, por influencia de los indios y los chinos, el hinduismo y el budismo se extendieron por Camboya. Hoy, más del 90% de los camboyanos son budistas.

Los testigos de Jehová llevan el mensaje de esperanza de la Biblia por todo el país. Ayudan a muchas personas con el libro ¿Qué enseña realmente la Biblia?, el cual está disponible en 250 idiomas, incluido el camboyano.

Más de 1.500 camboyanos estudian la Biblia con los testigos de Jehová y han hallado respuestas a preguntas como dónde están los muertos y cuál es el propósito de Dios para la Tierra

El libro ¿Qué enseña realmente la Biblia?, publicado por los testigos de Jehová, está disponible en camboyano (ver fotografía)