Ir al contenido

Ir al menú secundario

Ir al índice

Testigos de Jehová

español

¡Despertad!  |  Octubre de 2012

 Los jóvenes preguntan

¿Qué puedo esperar del matrimonio? Parte 2

¿Qué puedo esperar del matrimonio? Parte 2

EN EL NÚMERO ANTERIOR analizamos algunos beneficios y dificultades que puedes esperar del matrimonio.

EN ESTE NÚMERO explicaremos por qué debes esperar lo inesperado.

Pon una marca (✔) en las opciones de tu preferencia y numéralas según la importancia que tengan para ti.

Yo espero que mi cónyuge ...

  • sea atractivo

  • me haga sentir seguro de mí mismo

  • tenga metas iguales a las mías

  • disfrute con el mismo tipo de entretenimiento que yo

 Si estás buscando con quien casarte, no hay nada de malo en tener esas expectativas. Pero incluso si encuentras a alguien que las cumpla todas, la realidad es que las personas —y las circunstancias— cambian con el tiempo.

Conclusión: Para ser feliz en tu matrimonio, debes prepararte para lo inesperado.

Las buenas noticias. Algunas sorpresas del matrimonio serán agradables.

“Ahora que estamos casados, valoro mucho más el sentido del humor de María que cuando éramos novios. Gracias a que no somos demasiado sensibles, los problemas parecen menos graves.” (Marcos.) *

Las noticias no tan buenas. Otras sorpresas quizás no sean tan agradables. Imagina, por ejemplo, la siguiente escena:

Tú y tu futuro cónyuge se han puesto la meta de ser misioneros en otro país. ¿Qué pasaría si él o ella contrajera una enfermedad grave y tu meta se volviera inalcanzable? Esa es una posibilidad real. Al fin y al cabo, la Biblia dice: “A todos les llega algún mal momento” (Eclesiastés 9:11, Biblia de Jerusalén, 1998). Lógicamente te angustiaría el estado de salud de tu pareja, pero también te frustraría no poder alcanzar tu objetivo, ¿verdad? Tendrías que aceptar esta nueva e inesperada realidad y adaptarte a ella. Después de todo, te casaste con una persona, no con una meta.

Conclusión: Tal como advierte la Biblia, quienes se casan sufren cierto grado de tribulación (1 Corintios 7:28). A veces, los problemas se deben a situaciones imprevistas.

¿Cómo puedes estar preparado para las sorpresas del matrimonio? Necesitarás dos cosas:

 1. SER REALISTA

Sin importar lo compatibles que sean los dos,

  • no siempre estarán de acuerdo en todo;

  • no siempre tendrán las mismas prioridades;

  • no siempre disfrutarán de las mismas actividades;

  • no siempre se sentirán perdidamente enamorados.

Aunque situaciones como estas son comunes, no tienen por qué arruinar tu matrimonio, a menos que tú lo permitas. Recuerda, la Biblia dice que el amor “aguanta siempre” y “no falla nunca” (1 Corintios 13:4, 7, 8, Nueva Biblia Española).

Realidad: Al final, lo que determinará el éxito o el fracaso de tu matrimonio no son los problemas que surjan, sino tu manera de enfrentarlos (Colosenses 3:13).

2. TENER SENTIDO DE COMPROMISO

Cuando una pareja está decidida a permanecer junta pase lo que pase, le es más fácil resistir las tormentas de la vida (Mateo 19:6).

Hay quienes dicen que el sentido de compromiso transforma el matrimonio en una carga. Pero la realidad es que logra exactamente lo contrario: le da estabilidad. Cuando ocurre algo inesperado, hace que ambos busquen soluciones, no la salida más fácil.

Si deseas adquirir un sentido de compromiso, tendrás que pensar en el matrimonio con la mente, no con el corazón. Para ilustrar la diferencia, haz este ejercicio:

1. Imagínate que te regalan un boleto de avión para volar a cualquier parte del mundo. ¿Adónde irías, y por qué?

Iría a:

Razón:

  • el paisaje

  • la cultura

  • el clima

  • la diversión

  • otra

2. Ahora imagínate que tu boleto es solo de ida y que tendrás que quedarte a vivir en el lugar que elijas.

¿Qué destino elegirías ahora, si es que eliges uno?

  • Iría a:

  •  

    Me quedaría donde estoy

Es probable que el destino que seleccionaste en el primer caso sea distinto al del segundo. Pero incluso si coincidieron, lo más seguro es que hayas tenido que evaluar la segunda opción con nuevos ojos. En vez de visualizarte como un turista tumbado en la playa o caminando por las montañas, tuviste que verte como un residente más del país gozando y sufriendo las alegrías y las penas de la vida cotidiana.

Precisamente así es como debes ver el matrimonio. Recuerda: las circunstancias cambiarán con el paso del tiempo y, sin duda, tú y tu cónyuge también. En resumen, gran parte del éxito dependerá de lo preparado que estés para hacerles frente a las sorpresas del matrimonio.

Para pensar: ¿Sabes manejar las situaciones inesperadas que se te presentan ahora que estás soltero?

^ párr. 15 Se han cambiado algunos nombres.

¿POR QUÉ NO LES PREGUNTAS A TUS PADRES?

¿Qué sorpresas agradables y no tan agradables tuvieron de recién casados? En caso de que yo quiera casarme, ¿cómo me puedo preparar para afrontar lo inesperado?