Los propietarios reconocen que su casa está en malas condiciones, pero han decidido restaurarla.

SI USTED y su pareja quieren rehacer su matrimonio, ¿por dónde pueden empezar? He aquí algunas sugerencias.

1 Tomen una determinación.

Lleguen a un acuerdo. Comprométanse a restaurar la paz en el hogar. Anoten los cambios que piensan hacer. Si ambos se esfuerzan por cumplir con lo pactado, salvar el matrimonio será una labor de equipo (Eclesiastés 4:9, 10).

2 Identifiquen el problema.

¿Por qué se deterioró su matrimonio? Escriban brevemente lo que hace falta en su relación o lo que desearían que cambiara (Efesios 4:22-24). Tenga presente que lo que usted y su cónyuge anoten quizás no sea lo mismo.

3 Fíjense una meta.

¿Cómo querrían que estuviera su matrimonio de aquí a seis meses? ¿Qué mejoras concretas les gustaría ver? Pongan su respuesta por escrito. Al tener una idea clara de lo que se necesita en el matrimonio, les será más fácil alcanzar su meta (1 Corintios 9:26).

 4 Apliquen los consejos de la Biblia.

Una vez que hayan identificado el problema y establecido los cambios que les gustaría hacer, vayan a la Palabra de Dios en busca de consejo. Sus principios son eternos y muy prácticos (Isaías 48:17; 2 Timoteo 3:17). Por ejemplo, la Biblia nos anima a perdonarnos unos a otros cuando dice: “Es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión” (Proverbios 19:11; Efesios 4:32).

Aunque al principio les parezca que no logran mucho, no se den por vencidos. El libro The Case for Marriage presenta los animadores resultados de cierto estudio diciendo: “Por sorprendente que parezca, el 86% de los matrimonios desdichados que deciden permanecer juntos descubren que cinco años después su relación es más feliz”. Hasta las parejas que se autocalificaron de muy infelices notaron una considerable mejoría.

Puede que ustedes también vean una mejoría en su relación. Los editores de esta revista —los testigos de Jehová— han encontrado en la Biblia una serie de principios prácticos para los casados. Muchos matrimonios se llevan mejor cuando son bondadosos, compasivos y se perdonan liberalmente. No pocas parejas han visto el valor de que la mujer manifieste un “espíritu quieto y apacible” y que el hombre “no se encoleric[e] amargamente” con su esposa (1 Pedro 3:4; Colosenses 3:19).

Estos principios bíblicos funcionan porque quien instituyó el matrimonio fue precisamente el autor de la Biblia, Jehová Dios. ¿Por qué no solicitan a los testigos de Jehová que les enseñen más detalles sobre cómo la Palabra de Dios puede ayudarles a mejorar su matrimonio? *

^ párr. 14 Para ayudar a las familias, los testigos de Jehová han publicado un libro de 192 páginas titulado El secreto de la felicidad familiar. Si desea más información, escriba a los editores de esta revista a la dirección que corresponda de las que aparecen en la página 5.