¿No le parece que nuestro hermoso planeta demuestra que existe un Creador y que le importamos?

1-5. a) ¿Qué probabilidades hay de que las proteínas hayan aparecido por casualidad? b) ¿Qué cuestión fundamental no puede responder la evolución?

¿EXISTE un Dios que haya creado todas las cosas? Algunas personas afirman: “Yo solo creo en lo que veo, y a Dios no puedo verlo”. Otras, al fijarse en los problemas de la humanidad, dicen: “Si Dios existiera y le importáramos, no habría sufrimiento en el mundo”. ¿Se identifica usted con alguna de estas opiniones?

2 Es cierto que la situación de la humanidad es desalentadora. Pero, por otro lado, la Tierra está repleta de seres vivos y complejos ecosistemas; si no existe un Creador, ¿cuál fue su origen? Quienes creen en la evolución afirman que las formas de vida más simples aparecieron por casualidad y que fueron evolucionando hasta convertirse en seres más complejos y desarrollados. Ahora bien, ¿qué probabilidades existen de que la vida se haya originado por puro azar?

¿Una simple casualidad?

3 Los seres vivos están formados por células, y las células están formadas principalmente por proteínas. ¿Cuántas posibilidades existen de que los átomos y moléculas necesarios para formar una proteína se unan por casualidad? Los evolucionistas han admitido que la probabilidad es, aproximadamente, de 1 entre 10113 (un 1 seguido por 113 ceros). O lo que es lo mismo, solo es probable que suceda en uno de cada 10113 intentos. Sin embargo, cuando  un suceso tiene una probabilidad de 1 entre 1050, los matemáticos ya consideran que es imposible que ocurra.

4 Pero además, para que haya vida se necesita muchísimo más que una sola molécula de proteína. Cada célula necesita unas dos mil proteínas para realizar sus funciones. ¿Cuál es la probabilidad de que estas aparezcan por azar? Se calcula que 1 entre 1040.000. ¡Un 1 seguido de 40.000 ceros! Siendo honestos, ¿quién quiere poner fe en algo tan extremadamente improbable?

5 Como vemos, las posibilidades de que las células se hayan originado por casualidad son remotas. Pero la probabilidad de que estas hayan evolucionado a todas las complejas formas de vida que existen es aún más lejana. Y es que entre los animales y los seres humanos existen muchas más diferencias de las que pueden apreciarse a simple vista. Al contrario que nosotros, los animales no tienen conciencia, sentimientos, sentido estético, moralidad, raciocinio ni lógica. Si el hombre evolucionó de los animales, ¿por qué hay un abismo tan grande entre ambos? Esa es otra espinosa cuestión que los evolucionistas no pueden responder.

El impresionante universo

El orden que reina en el universo necesitó un Diseñador...

6, 7. Dé algunos datos sobre el impresionante diseño del universo y de la Tierra.

6 Nuestro vasto universo proporciona pruebas aplastantes de que existe un Creador todopoderoso. Según algunos astrónomos, en el universo hay unos 100.000 millones de galaxias. A su vez, cada una podría contener 100.000 millones de estrellas, muchas de ellas varias veces más grandes que el Sol. Y las galaxias no se mueven sin orden ni concierto, sino que están bien colocadas y se desplazan de forma organizada.

7 La Tierra es una maravilla que se destaca sobre los demás astros. Es un planeta único y excepcional, un hogar perfectamente preparado para suministrar el entorno y las condiciones que precisan los seres vivos. Es como un inmenso almacén surtido con todo lo necesario: alimento, aire, agua, luz y muchas cosas más. ¿Quién afirmaría que una casa bien acondicionada y equipada puede surgir de la nada por casualidad? Entonces, ¿le parece  lógico sostener que la Tierra, que está perfectamente preparada para la vida, ha aparecido por simple azar?

... tal como una casa bien construida necesitó un constructor

El fascinante cuerpo humano

Las células son tan complejas como una ciudad

8, 9. ¿Qué aprendemos al examinar el complejo diseño del cuerpo humano?

8 El prodigioso diseño del cuerpo humano también testifica a favor de la existencia de un Creador. ¿En qué sentido? Bueno, hablemos por un momento de nuestras células. En nuestro cuerpo hay unos cien billones (100.000.000.000.000) de células microscópicas. Son tan complejas que se las ha comparado a una auténtica ciudad con generadores de energía y sistemas de administración, transporte y defensa. Además, su núcleo alberga el ADN, un intrincado material que contiene decenas de miles de genes. Según dicen, se necesitaría una enciclopedia de 1.000 volúmenes para guardar todos los datos que contiene el ADN de una persona. Tanta información es como un plano genético que determina el color de la piel, el pelo, la estatura e innumerables detalles propios de cada individuo. Si para realizar los planos de un edificio se necesita un meticuloso diseño, ¿quién diseñó los complejísimos “planos” del cuerpo humano?

9 Los órganos del cuerpo son tan prodigiosos que no existe ningún aparato o máquina creada por el hombre que se les compare ni remotamente. El más impresionante de todos es el cerebro. Como señala cierta obra de consulta, “la transmisión de información dentro del sistema nervioso es más compleja que la mayor central telefónica del mundo; la capacidad que tiene el cerebro humano de solucionar problemas supera, con gran diferencia, a la de los ordenadores más potentes” (The New Encyclopædia Britannica). Los científicos no dejan de asombrarse al examinar el funcionamiento del cerebro. ¿Y usted? ¿Cree que los átomos y moléculas adecuados pueden haberse unido por azar para crear este maravilloso órgano?

10-12. a) ¿Por qué sabemos que creer en Dios no es ilógico ni mera superstición? b) Después de analizar las pruebas presentadas, ¿cree usted que Dios existe?

10 En resumen, ¿a qué conclusión llegamos? Todos estamos de acuerdo en que detrás de una ley hay un legislador y que detrás de un diseño tiene que haber un diseñador. ¿Y qué vemos cuando miramos a nuestro alrededor, desde la minúscula célula hasta el inmenso universo? Orden, diseño, complejidad y gran sabiduría. ¿No es razonable, entonces, pensar que detrás de todo esto tiene que haber un Creador inteligente y todopoderoso?

Los generadores eólicos demuestran que el viento y la electricidad existen, aunque no puedan verse

 11 Las siguientes palabras de la Biblia son muy acertadas: “Las cualidades invisibles de [Dios] se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad, de modo que ellos son inexcusables” (Romanos 1:20). Aunque no podamos ver a Dios, creer en él no es una mera superstición. Al fin y al cabo, vivimos rodeados de cosas que no podemos ver, como el viento, la electricidad, el magnetismo y la fuerza de la gravedad. ¿Y por qué sabemos que existen? Por sus efectos. Igualmente, el complejo diseño y el fascinante orden del universo no dejan lugar a la duda: Dios existe.

12 Ahora bien, si Dios es invisible, ¿cómo podemos conocerlo y cultivar una relación con él? Él mismo nos ha suministrado dos medios principales. El primero es su creación, gracias a la cual podemos aprender de su sabiduría, su poder y su amor. El segundo es un libro que escribieron seres humanos por inspiración divina. Mediante ese libro, Dios nos ha proporcionado información adicional sobre sí mismo. ¿Qué libro es ese? La Biblia.