Jesús habló sobre el Reino de los cielos. También enseñó a pedir en oración que el nombre de Dios se santifique, que venga su Reino y que su voluntad se haga en la tierra. Si usted tiene hijos, ayúdelos a entender lo que esa oración significa para nosotros. Jesús no permitió que Satanás quebrantara su lealtad, sino que demostró celo por la adoración verdadera. Seleccionó a sus apóstoles, que serían el fundamento del Reino. Y, como quería ayudar a otros, Jesús curó enfermos, alimentó hambrientos e incluso resucitó a algunas personas. Con todos esos milagros, demostró lo que el Reino hará por la humanidad.