“Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón.” (GÉNESIS 3:15)

DIOS ha estado tomando las medidas necesarias para que nadie jamás vuelva a rebelarse contra él.

¿Cuándo comenzó Dios a resolver la situación que se produjo en Edén?

Inmediatamente después de que Adán y Eva pecaron, Dios dictó sentencia contra los acusados. También reveló que repararía el daño que habían causado.

¿Qué cuestión surgió?

Como ya se ha mencionado, Satanás no cuestionó el poder de Dios, sino su derecho a gobernar. El deseo de Satanás es gobernar a los hijos de Dios.

¿En qué se asemeja esta situación a un proceso judicial?

Imagínese que uno de sus familiares que no tiene hijos lo lleva ante un tribunal para  quitarle la custodia de los suyos. Allí dice que usted es un padre negligente y que no educa bien a los niños. Para resolver la cuestión y limpiar su nombre, usted tiene que presentar pruebas. Y sus hijos también tendrán que testificar. Pues bien, Satanás ha hecho algo parecido: dice que Dios es un mentiroso y que los humanos le sirven por puro egoísmo (Génesis 3:4, 5; Job 1:9-11; 2:4, 5).

Toma tiempo resolver un caso complicado en el tribunal

¿Por qué ha tomado tanto tiempo resolver este caso?

Toma tiempo resolver un caso complicado en un tribunal. Pero la sentencia que dictará Dios establecerá un precedente universal y eterno. Así se santificará su nombre y quedará claro que su forma de gobernar es la mejor. Al final, Dios reparará todo el daño que ha causado Satanás, como lo hizo en el caso de Job (Job 42:10).