Aun en medio de circunstancias difíciles y batallas legales, nuestros hermanos ponen de manifiesto su lealtad a Jehová. Su ejemplo nos anima a seguir siendo fieles, seguros de que “Jehová ciertamente distinguirá al que le es leal” (Sal. 4:3).

ARGENTINA | El derecho a impartir educación religiosa a los hijos

Ruth se crió en la verdad, pero se hizo inactiva de jovencita. Con el tiempo, entabló una relación sentimental con un hombre y tuvieron una hija. En una ocasión, vio a los testigos de Jehová predicando con un exhibidor en la ciudad de La Plata y se acordó de lo que había aprendido de pequeña. De modo que decidió volver al pueblo de Jehová y empezó a enseñarle de la Biblia a su hija. Aquello no le pareció bien al padre de la niña, quien llevó el asunto a los tribunales para que Ruth no le enseñara las verdades bíblicas ni la llevara a las reuniones.

El abogado de Ruth alegó que ambos progenitores tenían el derecho a brindar educación religiosa a su hija y que la justicia no podía anular ese derecho a menos que hubiera prueba de que la educación religiosa estuviera perjudicando a la menor de algún modo. El tribunal dictaminó que los padres debían respetar el derecho de su hija a practicar la religión que ella eligiera, aunque en ese momento solo tenía cuatro años. El tribunal de apelaciones aclaró que la niña era demasiado pequeña para decidir por sí misma qué religión practicar y que tanto el padre como la madre tenían el mismo derecho a impartir educación religiosa a su hija.

La hija de Ruth lee la Biblia todas las noches y ahora va a las reuniones con su madre. Además, tiene muchas ganas de visitar el Hogar Betel de Buenos Aires.

 AZERBAIYÁN | El derecho a expresar las creencias religiosas

El apóstol Pablo reconoció que, dentro de la congregación cristiana, “si un miembro sufre, todos los demás miembros sufren con él” (1 Cor. 12:26). Eso fue lo que pasó cuando los testigos de Jehová de todo el mundo se enteraron del sufrimiento que tuvieron que soportar las hermanas Irina Zakharchenko y Valida Jabrayilova, de Azerbaiyán. En febrero de 2015, las autoridades las acusaron de participar en actividades religiosas ilegales y un juez las puso en prisión preventiva. Pero como el juicio se pospuso en varias ocasiones, pasaron casi un año en la cárcel, donde las sometieron a maltratos y privaciones.

Azerbaiyán: Valida Jabrayilova e Irina Zakharchenko

Cuando finalmente se celebró el juicio, en enero de 2016, el juez las declaró culpables y les impuso una multa a cada una, pero después se las canceló por haber pasado tanto tiempo en prisión y las puso en libertad. Como el Tribunal de Apelaciones de Bakú desestimó las peticiones que presentaron para que se anularan sus condenas, ellas apelaron al Tribunal Supremo. Además, presentaron querellas ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU por haber sido maltratadas y por habérseles privado del derecho a expresar sus creencias religiosas.

 Las hermanas ya se están recuperando de esa dura experiencia. Han comentado que agradecen mucho que tantos hermanos se preocuparan y oraran por ellas. La hermana Jabrayilova le escribió lo siguiente al Cuerpo Gobernante: “Gracias a sus oraciones, aguantamos aquel sufrimiento. De verdad sentí que me ayudaron. Jamás olvidaré el amor y el cariño que ustedes, Jehová y los hermanos de todo el mundo nos mostraron”.

ERITREA | Encarcelados por sus creencias religiosas

Para julio de 2016, en Eritrea había 55 testigos de Jehová encarcelados por sus creencias religiosas. Tres de ellos —Paulos Eyassu, Isaac Mogos y Negede Teklemariam— llevan en prisión desde septiembre de 1994, y otros nueve hermanos llevan al menos diez años.

En enero de 2016, un tribunal juzgó a los Testigos que fueron arrestados en Asmara durante la Conmemoración de abril de 2014. Este fue un paso positivo porque era la primera vez que formalmente se acusaba a los Testigos de cometer un “delito” y se les daba la oportunidad de defenderse. Tal como se esperaba, a la mayoría de los hermanos y hermanas los declararon culpables de asistir a una reunión “ilegal”, los multaron y luego los pusieron en libertad. Sin embargo, Saron Gebru, una de las hermanas acusadas, se negó a pagar la multa, por lo que fue sentenciada a seis meses de prisión. La hermana Gebru pudo recibir visitas una vez por semana e informa que la trataron bien. Tanto ella como los otros 54 Testigos que están encarcelados agradecen mucho que los hermanos oren por ellos y “recuerden a los que están en cadenas de prisión, como si estuvieran encadenados con ellos” (Heb. 13:3).

ALEMANIA | Libertad de religión: reconocimiento legal

El 21 de diciembre de 2015, el estado de Bremen, en el noroeste de Alemania, finalmente concedió a la Asociación Religiosa de los Testigos de Jehová de Alemania un estatus jurídico superior al que tenía. Eso puso fin a una batalla legal  de cuatro años en los tribunales alemanes. La mayoría de los 16 estados que hay en dicho país acataron la decisión que había tomado el Tribunal Superior Administrativo de Berlín y les concedieron a los testigos de Jehová un estatus jurídico privilegiado llamado estatus de derecho público. Sin embargo, las autoridades de Bremen se negaron a concedérselo, principalmente, por las acusaciones falsas que habían difundido quienes se oponen a nuestra obra.

En el 2015, el Tribunal Constitucional Federal de Alemania decidió que la negativa de Bremen a concederles el estatus de derecho público violaba los derechos constitucionales de los Testigos. Esta decisión confirmó que las garantías constitucionales de libertad religiosa protegen la actividad de los testigos de Jehová de Bremen. En este estado, las congregaciones ahora tienen derecho a la exención de impuestos y a otros privilegios que suelen otorgarse a las confesiones religiosas mayoritarias de Alemania.

KIRGUISTÁN | El derecho a expresar las creencias religiosas

En marzo de 2013, las autoridades de la ciudad de Osh, en Kirguistán, se valieron de acusaciones falsas para detener a la hermana Oksana Koriakina y a su madre, Nadezhda Sergienko. El fiscal las acusó de estafar a sus vecinos mientras predicaban el mensaje de la Biblia, y el juez las puso en arresto domiciliario a la espera del juicio. En octubre de 2014, el tribunal concluyó que las pruebas eran falsas, que se habían incumplido ciertos procedimientos y que las hermanas eran inocentes. El tribunal de apelaciones confirmó el fallo en octubre de 2015.

El fiscal de la ciudad de Osh volvió a apelar la decisión, esta vez ante el Tribunal Supremo de Kirguistán. Dicho tribunal anuló la absolución de las hermanas y ordenó que se celebrara un nuevo juicio. En la audiencia de abril de 2016, los abogados de las hermanas pidieron que se cerrara el caso,  ya que los supuestos delitos habían prescrito. El juez no tuvo más remedio que hacerlo y así se puso fin al proceso judicial.

Durante ese tiempo tan difícil, las hermanas mantuvieron una actitud positiva. La hermana Sergienko dijo: “Normalmente, las personas se amargan cuando sufren injusticias, pero yo sentí el amor y el cuidado de Jehová a través de mis hermanos y hermanas. Nunca estuvimos solas”. Ella y su hija vieron de primera mano que Jehová sigue cumpliendo la promesa registrada en Isaías 41:10: “No tengas miedo [...], yo verdaderamente te mantendré firmemente asido con mi diestra de justicia”.

KIRGUISTÁN | Libertad de religión: reconocimiento legal

El 9 de agosto de 2015, diez agentes de policía irrumpieron en una reunión de los testigos de Jehová en la ciudad de Osh (Kirguistán). Ordenaron que se suspendiera inmediatamente la reunión por ser “ilegal” y hasta amenazaron con disparar a los más de cuarenta asistentes. Los agentes trasladaron a diez hermanos a la comisaría y allí golpearon brutalmente a nueve de ellos. Más tarde, los dejaron ir. Dos días después, la policía detuvo a Nurlan Usupbaev, uno de los hermanos que había sido golpeado. Como él era quien había dirigido la reunión, lo acusaron de organizar una actividad religiosa ilegal.

Cuando el Tribunal de la Ciudad de Osh vio el caso del hermano Usupbaev, el juez no encontró pruebas que confirmaran la acusación y desestimó el caso. El fiscal presentó una apelación ante el Tribunal Regional de Osh, pero este la rechazó y confirmó que el hermano Usupbaev no era culpable de organizar actividades religiosas ilegales porque los testigos de Jehová están registrados legalmente en Kirguistán.

Sin embargo, el fiscal no se dio por vencido y apeló al Tribunal Supremo de Kirguistán. Este tribunal dio el caso por cerrado en marzo de 2016, lo cual fue un alivio para el hermano Usupbaev. Con esta decisión sostuvo los fallos de los demás  tribunales y volvió a confirmar que los testigos de Jehová de Kirguistán tienen derecho a celebrar reuniones religiosas. Aún queda otro caso pendiente en los tribunales por una querella que presentaron las víctimas de la violencia policial en Osh.

RUSIA | Libertad de religión

A pesar de las protestas de diversos expertos rusos en derechos humanos, el gobierno del país sigue atacando a los testigos de Jehová y tratando de detener sus actividades religiosas. Hasta la fecha, las autoridades rusas han declarado que 88 de nuestras publicaciones son extremistas y han prohibido  nuestro sitio oficial de Internet, jw.org. En el 2015, unos funcionarios de aduana impidieron la importación de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras y un tribunal de la ciudad de Vyborg está analizando si declarará extremista esta traducción de la Biblia. En marzo de 2016, la Fiscalía General llegó al punto de amenazar con cerrar la sucursal de los testigos de Jehová en Solnechnoye, a las afueras de San Petersburgo, por llevar a cabo supuestas actividades extremistas.

No obstante, en medio de la agresiva campaña instigada por el gobierno, hemos recibido buenas noticias. En octubre de 2015, un fiscal presentó una petición para disolver la entidad jurídica de los Testigos de la ciudad de Tiumén, a unos 2.100 kilómetros (1.300 millas) al este de Moscú. Aunque estaba claro que la policía había manipulado las pruebas, el Tribunal Regional de Tiumén falló en contra de los Testigos. Sin embargo, el 15 de abril de 2016, el Tribunal Supremo de la Federación de Rusia revocó la decisión del tribunal inferior argumentando que “no había razones para disolver la entidad jurídica de los testigos de Jehová en la ciudad de Tiumén”. Cuando el juez que presidía el tribunal leyó el veredicto,  los 60 hermanos y hermanas que llenaban la sala se pusieron de pie y prorrumpieron en un gran aplauso.

Los Testigos de Rusia están decididos a seguir sirviendo a Jehová “sea cual sea el arma” que se forme contra ellos (Is. 54:17).

RUANDA | El derecho a la educación libre de discriminación religiosa

Desde hace unos años, los jóvenes Testigos de Ruanda que se negaban a participar en actividades escolares de carácter religioso o patriótico se exponían a ser expulsados de las escuelas. Para remediar este problema, el gobierno decretó una orden el 14 de diciembre de 2015 para eliminar la discriminación religiosa de las escuelas. Dicha orden exige a los centros educativos que respeten la libertad de religión de los estudiantes.

El 9 de junio de 2016, la sección “Prensa” de jw.org publicó un artículo titulado “Ruanda da un paso adelante para eliminar la discriminación religiosa en las escuelas”. Curiosamente, un periódico muy conocido del país publicó el artículo en su página de Internet. En poco tiempo, la página recibió más de 3.000 visitas, y muchos lectores escribieron comentarios positivos sobre esta acción del gobierno. Los Testigos de Ruanda están agradecidos por esta medida, que les asegura a sus hijos una educación libre de discriminación religiosa.

Ruanda: Pudieron volver a la escuela.

COREA DEL SUR | Libertad de conciencia: la objeción de conciencia al servicio militar

Por más de sesenta años, los varones Testigos de Corea del Sur de entre 19 y 35 años se han enfrentado a la cuestión del servicio militar. El gobierno del país no reconoce el derecho a la objeción de conciencia y tampoco les ofrece a los objetores un servicio alternativo. Hay familias de Testigos en las que una generación tras otra —abuelo, padre e hijo— ha tenido que ir a la cárcel por negarse a hacer el servicio militar.

 El Tribunal Constitucional ya concluyó en dos ocasiones que la ley del Servicio Militar no viola la Constitución, pero ciertos tribunales inferiores, así como algunos hombres que han sido condenados debido a esa ley, han elevado de nuevo el asunto ante dicho tribunal. De manera que, el 9 de julio de 2015, el Tribunal Constitucional escuchó los argumentos a favor de los objetores de conciencia. El hermano Min-hwan Kim, que pasó dieciocho meses en la cárcel porque su conciencia no le permitió aceptar entrenamiento militar, explica: “Yo fui condenado y ya salí de prisión. Pero me gustaría que otros objetores de conciencia no pasaran por lo mismo. Si, en vez de condenarlos, les permitieran realizar un servicio alternativo, podrían hacer algo a favor de la comunidad”. No queda mucho para que el Tribunal Constitucional anuncie su decisión.

TURKMENISTÁN | Bahram Hemdemov

En mayo de 2015, un tribunal condenó al hermano Bahram Hemdemov a cuatro años de trabajos forzados en prisión por celebrar una reunión religiosa “ilegal” en su hogar. Bahram, de 53 años, está casado y tiene cuatro hijos. Es un cristiano maduro y entusiasta muy respetado en su comunidad. Actualmente está preso en el campo de trabajos forzados de Seydi, un lugar conocido por sus precarias condiciones. Allí, las autoridades lo han interrogado en repetidas ocasiones y lo han sometido a brutales palizas. A pesar de todo, él y su familia se han mantenido leales a Jehová. Su esposa, Gulzira, ha podido visitarlo de vez en cuando para darle ánimo.

Oramos por los hermanos que siguen siendo leales a Jehová a pesar de las pruebas. Su ejemplo nos anima a fortalecer nuestra propia lealtad a Dios, seguros de que él “no dejará a los que le son leales” (Sal. 37:28).