La familia Betel de Estados Unidos escuchó emocionada el anuncio que el viernes 5 de julio de 2013 hizo Anthony Morris, miembro del Cuerpo Gobernante: “El jueves 4 de julio de 2013 se firmó un acuerdo para vender los cinco edificios del complejo del número 117 de la calle Adams y el edificio de viviendas del 90 de la calle Sands, en Brooklyn. Según el contrato, los edificios 1 a 5 deben quedar desocupados para mediados de agosto de este año”.

El hermano Morris mencionó que el Departamento de Lavandería y Tintorería va a seguir funcionando en las plantas sexta y séptima del edificio 3 hasta mediados  del 2014. Y añadió: “El edificio de la calle Sands será desalojado probablemente en el transcurso del 2017”.

La venta de estos seis grandes edificios fue solo una parte del proceso para trasladar la sede mundial de los testigos de Jehová de la ciudad de Nueva York a una propiedad de 102 hectáreas (253 acres) situada en Warwick (Nueva York). Pero antes de comenzar con la preparación del terreno y las excavaciones, había que obtener los permisos necesarios.

Así que el jueves 18 de julio, la familia Betel de Estados Unidos escuchó con atención cuando Mark Sanderson, miembro del Cuerpo Gobernante, anunció lo siguiente: “Nos complace comunicarles que en la tarde de ayer, miércoles 17 de julio, la junta de urbanismo de Warwick aprobó por unanimidad el plano de situación de la nueva sede mundial de los testigos de Jehová. Esa era la aprobación que faltaba para poder solicitar los permisos de construcción. Es digno de mencionar que la aprobación ha llegado justo cuatro años después del día que cerramos la compra de la propiedad de Warwick. Y lo que es más, los acontecimientos de los pasados días, que han culminado con la presente aprobación, son una prueba contundente de la bendición de Jehová”. El hermano Sanderson agradeció el intenso trabajo y las constantes oraciones de todos en favor de este importante proyecto, y concluyó: “Sobre todo, queremos darle la alabanza y las gracias a Jehová por este hito en el proceso de traslado de la sede mundial a Warwick”.

El hermano Morris se reunió el viernes 26 de julio con unos mil voluntarios de Comités Regionales de  Construcción y de Betel en el nuevo comedor de las instalaciones de Tuxedo, el centro de operaciones para el proyecto de Warwick. Tras un discurso animador sobre temas espirituales, les dijo que iba a darles una primicia: “Tengo en la mano algo que acabo de recibir y que me gustaría mostrarles. La parte superior de este documento dice: ‘Permiso de construcción’”. Antes de que pudiera seguir leyendo, los voluntarios prorrumpieron en un ensordecedor aplauso. A todos les encantó oír al hermano Morris leer porciones del primer permiso importante, expedido por el ayuntamiento de Warwick tan solo tres horas antes.

¿Qué se está haciendo en Wallkill, Warwick y Tuxedo?

Desde que se inició la ampliación de Wallkill en agosto de 2009, unos dos mil ochocientos hermanos y hermanas han trabajado allí como voluntarios temporales. El proyecto incluye un nuevo edificio de viviendas, uno de estacionamiento y otro de oficinas. También se están remodelando un edificio de viviendas, la imprenta, la lavandería, el auditorio, el edificio de servicios y la recepción. Se calcula que las obras se prolongarán hasta finales del año 2015.

Entre tanto, se ha comenzado la construcción de la futura sede mundial en Warwick. En los pocos meses que llevan las obras se han realizado labores de excavación y nivelado del terreno, y se ha efectuado la instalación subterránea de los servicios públicos (agua, luz, gas, etc.). A finales del 2013 se empezaron a construir los tres primeros edificios: el del taller mecánico, el del estacionamiento para visitantes y el de mantenimiento. Estos edificios son fundamentales ahora para cuidar de la maquinaria y las necesidades de los trabajadores y lo seguirán  siendo en el futuro, cuando se acaben las obras. En el 2014 se planea construir los edificios de viviendas, así como el de oficinas y servicios.

La propiedad de Tuxedo, de 20 hectáreas (50 acres) y ubicada a unos 10 kilómetros (6 millas) al norte de Warwick, “es la base desde donde se organiza el trabajo para la futura sede mundial —explica Kenneth Chernish, miembro del comité de construcción del proyecto—. Servirá de alojamiento para algunos voluntarios y también de comedor y almacén de materiales y equipo”. A fin de acelerar las obras de Tuxedo, varios Comités Regionales de Construcción del este de Estados Unidos han estado ayudando en tareas específicas.

Muchos hermanos que colaboran con Comités Regionales de Construcción de todo el país están deseosos de ayudar en las obras de la futura sede mundial. De hecho, muchos hermanos y hermanas expertos ya se han ofrecido para trabajar como voluntarios temporales en estos proyectos. Leslie Blondeau, que colabora en el Departamento de Plomería junto con su esposo, Peter, dice: “Trabajar juntos nos acerca más como pareja y nos brinda gratos recuerdos que atesoraremos toda la vida”.

Por su parte, Mallory Rushmore comenta: “Ahora mismo estoy trabajando con los electricistas aquí en Tuxedo. Es muy emocionante ver todos los días a tanta gente, tantos voluntarios, trabajando unidamente”.

“Es un privilegio enorme. Yo pensaba que venía a dar mucho de mí, pero lo que he recibido no tiene ni punto de comparación”, afirma Quincy Dotson.

Y el hermano Chernish se expresa así: “Es apasionante formar parte de este proyecto. Los hermanos son rápidos y eficaces en el trabajo, y al mismo tiempo están disfrutándolo muchísimo”.