CADA día la gente se encara con decisiones éticas acerca de la salud: trasplantes de órganos, abortos, el “derecho de morir”. Lo ideal sería que usted nunca tuviera que afrontar estas dificultades.

Sin embargo, hay una cuestión que exige que usted la considere: ¿Cómo puede usarse la sangre para salvar vidas?

Con buena razón para ello, hoy día muchos preguntan: ‘¿Hay riesgos en las transfusiones de sangre?’. Pero esto va más allá de simplemente ser una cuestión médica. En las noticias se ha conectado a los testigos de Jehová con este asunto. ¿Se ha preguntado usted alguna vez qué lleva a estas personas de buena moralidad, que creen en la buena medicina, a negarse a aceptar sangre?

Como verá, los aspectos médicos y morales del uso de la sangre se relacionan directamente con cómo puede usted salvar su posesión más valiosa: SU VIDA.