Después de alimentar milagrosamente a unos cinco mil hombres, además de mujeres y niños, Jesús les dijo a sus discípulos: “Recojan los trozos que sobran, para que nada se desperdicie” (Jn 6:12). Al no malgastar los alimentos, Jesús demostró que agradecía la generosidad de Jehová.

En la actualidad, el Cuerpo Gobernante se esfuerza por imitar a Jesús administrando bien los recursos dedicados a Dios. Por ejemplo, para construir la central mundial en Warwick (Nueva York), se escogieron diseños que permitieran aprovechar al máximo las donaciones.

¿CÓMO PODEMOS APROVECHAR MEJOR LOS RECURSOS EN LAS SIGUIENTES SITUACIONES?