Ir al contenido

De izquierda a derecha: Dimitri Malévani, Olga Ópaleva, Olga Paniuta y Alexéi Trofímov.

29 DE JUNIO DE 2021
RUSIA

Fuertes y felices durante las pruebas

Fuertes y felices durante las pruebas

Fecha prevista de la sentencia

El Tribunal de Distrito de Spassk del territorio de Primorie está analizando el caso de Dimitri Malévani, Alexéi Trofímov, Olga Ópaleva y Olga Paniuta. * El fiscal todavía no ha informado la pena que solicitará.

Información personal

Dimitri Malévani

  • Año de nacimiento: 1990 (Spassk-Dalni).

  • Datos biográficos: Da clases de programación. Su esposa, Uliana, es artista. Comenzó a estudiar la Biblia con los testigos de Jehová cuando era adolescente. Se convenció de que podía confiar en la Biblia y de que obedecer los consejos que hay en ella nos ayuda a tener una vida mejor. Se bautizó en el 2004.

Olga Ópaleva

  • Año de nacimiento: 1952 (Spassk-Dalni).

  • Datos biográficos: Aunque de joven creía en Dios, no le interesaba la Biblia. Conoció a los testigos de Jehová poco después de que muriera su hija de 22 años. Le dio muchísima alegría aprender lo que la Biblia dice de la resurrección. A medida que su fe iba creciendo, empezó a hablar con otras personas sobre su esperanza. Se bautizó en 1995. Desde que era niña, le gustaban la música y el canto. Sobre todo, le gusta cantar las canciones del Reino.

Olga Paniuta

  • Año de nacimiento: 1959 (Nizni Nóvgorod).

  • Datos biográficos: Antes de jubilarse, era maestra de niños pequeños y trabajadora social. En 1982 se casó con Vladímir, y tienen tres hijos adultos: dos hijas y un hijo. Estudió con los testigos de Jehová y le gustó que las enseñanzas de la Biblia fueran tan claras y fáciles de entender. Se bautizó en 1996.

Alexéi Trofímov

  • Año de nacimiento: 1959 (Mamakán, región de Irkutsk).

  • Datos biográficos: Conoció a su esposa, Tamara, mientras estaba en la universidad en Vladivostok. Tienen cuatro hijos y varios nietos. Trabajó como cerrajero y, recientemente, era el supervisor de un cuarto de calderas. A principios de los noventa, tomó la decisión de servir a Jehová cuando aprendió que la Palabra de Dios nos enseña cómo vivir para que nuestra vida tenga verdadero sentido. Se bautizó en 1996.

Información sobre el caso

El 25 de noviembre de 2018, agentes de la policía entraron por la fuerza y registraron las casas de cuatro testigos de Jehová en la ciudad de Spassk-Dalni. Los agentes usaron una sierra eléctrica para entrar en la casa de Olga Ópaleva. Después de entrar, le preguntaron por qué no había abierto la puerta. Como vieron que no podía hablar bien, los policías llamaron a una ambulancia, y entonces se le detectó que había sufrido un infarto. Un poco más tarde, ese mismo día, los policías la sacaron del hospital y se la llevaron a un centro para interrogarla. Por culpa del infarto, Olga no puede mover bien el brazo y la pierna del lado izquierdo. Su hijo, Vitali Ílinij, que está cuidando de ella, también es testigo de Jehová y ha sido acusado en un caso aparte.

Los cuatro fueron llevados a un centro de detención temporal, donde permanecieron dos días. El 27 de noviembre de 2018, los pusieron bajo arresto domiciliario. Alrededor de un año después les redujeron las restricciones.

Se les acusa de organizar y participar en actividades de una organización “extremista”.

Sus amigos y familiares, incluso quienes no son Testigos, dicen que no entienden por qué se castiga por su fe a ciudadanos tan pacíficos. En el caso de Dimitri, hasta sus compañeros de trabajo —que no tienen las mismas creencias que él— lo apoyan y lo animan para que no se rinda.

Dimitri no pierde la alegría a pesar de la persecución y eso lo convence de que Jehová está con él. Él dice: “Igual que la vara de Moisés era una señal de que Jehová estaba con él, la alegría que yo siento es una señal de que Jehová está conmigo”. Además, dice que esa alegría “va a dar un poderoso testimonio no solo a los que realizan la investigación, sino a todos los que trabajan en el tribunal”.

Olga Ópaleva cuenta: “Al ver todo lo que estoy aguantando, me queda claro que Jehová está ayudándome en cada momento. He empezado a apoyarme en Jehová para todo, a dejar todas las cosas en sus manos, hasta las cosas más pequeñas”.

Alexéi recuerda lo que le ayudó durante el tiempo que estuvo en prisión preventiva y bajo arresto domiciliario: “Jehová me ayudó a ser fuerte. Me di cuenta de eso cuando me encerraron en el centro de detención temporal y le pedí a Jehová que me diera valor. Al instante, sentí que las manos y las piernas me dejaron de temblar..., hasta la voz me dejó de temblar. Me propuse aceptar la realidad y adaptarme a las nuevas circunstancias”.

“Lo que está en juego es la reputación de Jehová —dice Olga Paniuta—. Por eso tenemos que confiar en Jehová, servirle de todo corazón y hacer su voluntad, y fortalecer nuestra amistad con él”.

Mientras nuestros hermanos esperan la decisión del tribunal, le pedimos a Jehová que les dé fuerzas para aguantar y que él siga siendo su “Roca” (Deuteronomio 32:4).

^ La fecha de la sentencia no siempre se informa de antemano.