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18 DE SEPTIEMBRE DE 2019
REINO UNIDO

A punto de terminar la construcción de la sucursal de Gran Bretaña, un modelo de paisajismo y recuperación ambiental

En diciembre de 2019 se espera que termine el proyecto de construcción de la sucursal de Gran Bretaña, situada cerca de Chelmsford (Essex). Algunos expertos ya han reconocido que este proyecto es un buen ejemplo de recuperación de la belleza del terreno.

Cuando se compraron los terrenos en el 2015, allí había un basurero no controlado de automóviles, camiones y otros desechos. Los voluntarios desenterraron y reciclaron grandes cantidades de materiales, como miles de neumáticos (algunos de la época de la Segunda Guerra Mundial). También filtraron la tierra contaminada para eliminar incluso los escombros más pequeños y los reciclaron o reutilizaron cuando fue posible. Después, usaron la tierra limpia para la obra. En total, más de once mil voluntarios han dedicado más de cuatro millones de horas para recuperar las 34 hectáreas (unos 85 acres) de terreno.

A la izquierda: Voluntarios capacitados limpian el lugar de escombros en el 2015. A la derecha: Fotografía reciente de uno de los hermosos jardines

Cuando la obra esté terminada, en la propiedad habrá jardines con plantas autóctonas y de otros lugares, estanques, prados con flores silvestres y un campo de árboles frutales. Pero el diseño del paisaje va mucho más allá de la belleza. También ofrece refugio para los animales del lugar, ayuda a aprovechar el agua de la superficie, contribuye a la conservación de árboles y setos antiguos, incrementa el número de plantas autóctonas y embellece el paisaje para los vecinos.

El hermano Paul Rogers, miembro del Comité del Proyecto de Construcción, dice: “La propiedad que compramos estuvo descuidada y maltratada durante muchos años. La transformación del lugar se hizo con la ayuda de un ejército de voluntarios que limpiaron meticulosamente la basura. Después de limpiar, se ajustó el perfil del terreno a las características naturales de la zona y se plantaron centenares de árboles, arbustos y otras plantas. El hermoso resultado nos recuerda las palabras de Ezequiel 36:35, 36: ‘Y la gente dirá: “La tierra desolada ha llegado a ser como el jardín de Edén [...]”. Y las naciones [...] tendrán que saber que yo, Jehová, he reconstruido lo que estaba demolido y he plantado lo que estaba desolado’”.

 

Dos hermanas limpiando los escombros de un estanque. Los grandes escombros y el lodo de los estanques se limpiaron con tractores, y los escombros pequeños y las plantas invasoras se quitaron a mano. Además, se han puesto más de ocho mil plantas acuáticas que ayudan a mantener el agua limpia.

Uno de los estanques que forma parte del sistema de drenaje para recoger y reutilizar el agua de una carretera cercana y del terreno de la sucursal. A la izquierda, se observa una parada de autobús con un mirador, desde donde los habitantes de la zona pueden contemplar el jardín.

Un equipo de tres jardineros plantando un árbol. Se han añadido casi quince mil árboles, arbustos y otras plantas.

Seis olivos, que se cree que son centenarios, plantados en unas jardineras delante de las oficinas.

Un grupo de hermanas posando para la fotografía mientras trabajan en el jardín. Se han plantado más de dieciocho mil bulbos de flores en una zona boscosa del terreno de la sucursal. Al menos un 80% de las plantas elegidas para el proyecto son autóctonas.

Flores, arbustos y árboles decoran la entrada del edificio de viviendas F.