El 27 de enero de 2019, un tornado provocó graves daños en La Habana, la capital de Cuba. El tornado, que registró rachas de hasta 322 kilómetros (200 millas) por hora, se convirtió en la tormenta más intensa que ha golpeado la isla en los últimos 80 años. Dejó un rastro de destrucción a lo largo de 11 kilómetros (7 millas). Causó daños en edificios y provocó inundaciones. Por lo menos, 4 personas perdieron la vida y 195 resultaron heridas.

Ningún testigo de Jehová falleció ni resultó herido a causa del tornado. Sin embargo, 26 casas de Testigos sufrieron daños. Tres de ellas se utilizan para celebrar reuniones de congregación. Ya se están tomando medidas para realizar los trabajos de reparación necesarios.

Los superintendentes de circuito han estado dando apoyo espiritual a los Testigos que sufrieron el tornado y sus consecuencias. Le pedimos a Jehová que les dé paz a nuestros hermanos mientras se recuperan del desastre (Números 6:26).