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Izquierda: foto de Cecilia en un periódico cuando tenía 10 años. Ya había pasado por 17 operaciones. Derecha: Cecilia con sus padres y su hermana menor en mayo de 2019.

7 DE AGOSTO DE 2019
ARGENTINA

Cecilia Álvarez: 43 operaciones sin sangre en 25 años

Cecilia Álvarez, de Argentina, lleva toda la vida sufriendo graves problemas de salud. Tuvo su primera operación cuando solo tenía 16 días de vida. Había nacido con problemas en la columna vertebral, así que un grupo de médicos la operó el 18 de mayo de 1994. En sus 25 años de vida, Cecilia ha pasado por 43 operaciones, casi todas mientras todavía era una niña. La intervención más reciente fue hace algunos meses para corregir un problema en su cadera izquierda. Como en todas las ocasiones anteriores, no se le hizo ninguna transfusión de sangre, y la operación fue un éxito.

Cecilia en 1999, cuando tenía cinco años, en el Hospital de Pediatría Garrahan.

Cecilia reconoce: “Para mí fue una experiencia traumática someter mi cuerpo varias veces a tantas cirugías y tratamientos”. Sin embargo, ella ha tratado de ser positiva y de confiar en Jehová. Además, con el apoyo de sus padres, ha hecho todo lo posible por seguir las recomendaciones de los médicos. “Preparar mi cuerpo para cada cirugía fue clave”, dice Cecilia. Y añade: “Tomaba alimentos con mucho hierro para tener los glóbulos rojos altos. En ocasiones también tomaba hierro y ácido fólico en pastillas. Y, antes de todas las cirugías, hacía un tratamiento con eritropoyetina”.

Agradecida con el personal médico que la ha tratado durante estos años, Cecilia dice: “Les agradezco muchísimo a todos los médicos. Ellos no solamente salvaron mi vida, sino que también siempre respetaron mi rechazo a las transfusiones de sangre”.

Dr. Ernesto Bersusky, especialista en patología espinal, ya retirado.

Los médicos de Cecilia también han expresado su respeto hacia ella y hacia los Testigos que la han apoyado. El doctor Ernesto Bersusky, que fue jefe del Servicio de Patología Espinal del Hospital de Pediatría Garrahan de Buenos Aires, participó en varias de las operaciones de columna de Cecilia. Él recuerda: “En mi trato con Cecilia he visto lo determinada que estaba en sus convicciones y cómo podía explicar sus creencias. He hablado varias veces con ella, explicándole los procedimientos quirúrgicos que le haríamos y asegurándole que sería sin el uso de sangre”.

Dra. Susana Ciruzzi, abogada y especialista en bioética.

La doctora Susana Ciruzzi, abogada e integrante del Comité de Bioética del Hospital de Pediatría Garrahan, señala: “Ha sido un largo y paciente trabajo entre los testigos de Jehová y nuestro equipo de salud. Coordinamos esfuerzos y nos comprometimos a evolucionar, no solo en nuestra manera de pensar, sino también en nuestra técnica y nuestro conocimiento científico. Y eso nos llevó a desarrollar alternativas a las transfusiones de sangre”.

Además de estar muy agradecida con los especialistas que la trataron, Cecilia también reconoce el apoyo que le han dado otros testigos de Jehová. Ella dice: “Aprecio profundamente el trabajo del Comité de Enlace con los Hospitales y el Grupo de Visita a Pacientes. Ver cómo se preocupan por cada uno de nosotros siempre me emociona. Su espíritu sacrificado y su disponibilidad incondicional, a pesar de tener familias y otras responsabilidades, es algo que no tiene precio”.

Cecilia tiene ahora 25 años. Sufre dolores constantemente y tiene que usar una silla de ruedas. Sin embargo, todos la conocen por ser una persona positiva. De hecho, ella dice: “Creo que estas experiencias traumáticas me ayudaron a pulir facetas de mi personalidad y a desarrollar cualidades cristianas”.

Cecilia con otra precursora en la predicación pública en julio de 2019.

Después añade: “Luego de una de las cirugías, un hermano del Comité de Enlace que me visitó me citó Proverbios 10:22: ‘La bendición de Jehová es lo que enriquece, y con ella él no trae ningún dolor’. Este texto se ha quedado grabado en mí para siempre, en mi mente y corazón”.

Desde el 1 de mayo de 2019, nuestra hermana Cecilia es precursora regular, y eso es todo un regalo de Jehová. Es evidente que él la ha consolado y fortalecido. Por eso ella disfruta mucho de hablar con otros del mensaje de la Biblia.

Sin importar las pruebas que tengamos, estamos seguros de que Jehová nos seguirá consolando tal como ha hecho con Cecilia (2 Corintios 1:4).