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27 DE AGOSTO DE 2014
TURKMENISTÁN

Encarcelan injustamente a la madre de un niño de cuatro años en Turkmenistán

El 18 de agosto de 2014, en una improvisada sala de tribunal en Dashoguz (Turkmenistán), el juez Gagysyz Orazmuradov condenó injustamente a prisión a Bibi Rahmanova, de 33 años. Bibi Rahmanova fue acusada falsamente y declarada culpable de haber atacado a un policía y de alterar el orden público. * El juez le impuso una condena muy severa: cuatro años en una cárcel para presos comunes.

Arresto en la estación de tren

La pesadilla que vive esta mujer empezó la tarde del 5 de julio de 2014. Ese día, ella y su esposo, Vepa Tuvakov, junto con su hijo, fueron a la estación de tren de Dashoguz para recoger publicaciones religiosas y ciertos objetos personales que les había enviado un amigo de Asjabad. Tan pronto como el matrimonio Tuvakov retiró el equipaje, seis policías vestidos de civil los detuvieron y les pidieron que les mostraran lo que llevaban en las maletas. Cuando vieron que había una computadora portátil y publicaciones religiosas editadas por los testigos de Jehová, empezaron a insultarlos y a amenazarlos con que su hijo iba a quedarse huérfano pronto.

Bibi Rahmanova empezó a grabar lo que estaba sucediendo con su celular. Cuando la policía quiso quitárselo, ella se lo escondió bajo la blusa. Los agentes la agarraron por el pelo, le dieron patadas y la golpearon. Luego, la sujetaron de las manos. Entonces, un policía le levantó la blusa y la tocó indebidamente cuando pretendía quitarle el celular. Ella intentó protegerse, pero no opuso resistencia al arresto ni atacó a ningún policía.

Bibi Rahmanova, Vepa Tuvakov y su hijo

Después de eso, los agentes llevaron a la familia a la comisaría, donde pidieron a Vepa Tuvakov que firmara una declaración escrita que habían preparado. Como él se negó, le dieron una paliza mientras su esposa y su hijo permanecían encerrados en otra habitación. A pesar de estos maltratos, Vepa Tuvakov siguió sin firmar el documento. A Bibi Rahmanova también le ordenaron que firmara una declaración escrita preparada por la policía. Cuando se negó a hacerlo, le pegaron también. Ella y su hijo pasaron la noche en la comisaría y fueron liberados al día siguiente. * El 11 de julio, tras la denuncia que Bibi Rahmanova presentó ante los funcionarios turcomanos, su marido fue liberado. Pero la policía de Dashoguz no se dejó intimidar por la denuncia e inició una investigación contra Bibi Rahmanova y su esposo.

Detención y juicio

A Bibi Rahmanova la acusaron formalmente el 6 de agosto, la encerraron en un centro de detención dos días más tarde y la juzgaron el 18 de agosto. En el juicio, el magistrado Orazmuradov no fue nada imparcial. En repetidas ocasiones interrumpió a la abogada de Bibi Rahmanova mientras esta presentaba sus argumentos. Cuando los policías empezaron a contradecirse en sus declaraciones, el juez no permitió que la abogada continuara su interrogatorio. Además, cuando Vepa Tuvakov empezó a describir los maltratos que su esposa sufrió a manos de la policía, el juez ordenó que se callara y tampoco permitió que se escuchara en la sala la grabación de los hechos. El juez declaró culpable a Bibi Rahmanova y la condenó a cuatro años de prisión.

El 28 de agosto es la fecha límite para que Bibi Rahmanova presente una apelación. Hasta entonces permanece en el centro de detención DZD-7. Si se rechaza su recurso, será transferida a una cárcel para presos comunes, seguramente en Seydi, una localidad en el desierto. Con esto no solo perdería la libertad, sino también la oportunidad de estar con su hijo en los años en que más la necesita.

Aunque no se han formulado cargos contra Vepa Tuvakov, es muy probable que sea imputado, enjuiciado por acusaciones falsas y encarcelado injustamente. Si esto ocurriera, su hijo se vería privado de su padre también. Esto sería una gran injusticia.

Se reclama un trato justo

En Turkmenistán se maltrata a los testigos de Jehová desde hace mucho tiempo y se viola sus derechos fundamentales. Por ello, los Testigos de todo el mundo, así como muchas personas que respetan la dignidad humana y el derecho a la libertad religiosa, esperan que el gobierno turcomano corrija los abusos cometidos.

^ párr. 2 El delito de alteración del orden público al oponer resistencia a la policía conlleva una condena de cárcel de hasta cinco años.

^ párr. 6 La policía entregó al niño a un familiar la mañana del 6 de julio, horas antes de liberar a su madre.