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3 DE MARZO DE 2014
RUSIA

Un tribunal de apelación ruso rechaza prohibir la página jw.org

El 22 de enero de 2014, los tres jueces que formaban el tribunal regional de Tver defendieron los derechos humanos al revocar la decisión de un tribunal municipal de ilegalizar la página de Internet de los testigos de Jehová. * Este tribunal de apelación frustró los intentos tenaces de la fiscal de prohibir el sitio jw.org. A diferencia de otras sentencias dictadas por jueces rusos en los últimos años, esta decisión se apegó al derecho.

La persecución contra los testigos de Jehová de Rusia promovida por el Estado se intensificó significativamente el 7 de agosto de 2013. Ese día, un tribunal inferior de la ciudad de Tver (ubicada a unos 160 kilómetros [100 millas] al noroeste de Moscú) decidió prohibir el sitio jw.org tras una audiencia que duró tan solo 25 minutos. El juicio se realizó sin que se informara a los representantes de los testigos de Jehová y sin darles la oportunidad de defenderse. Los Testigos se enteraron del fallo mediante la prensa horas antes de que finalizara el plazo para presentar un recurso de apelación, lo cual hicieron sin demora el 12 de septiembre de 2013.

El 22 de enero de 2014, en la audiencia de apelación, el tribunal regional reconoció que se habían violado los derechos de los administradores del sitio de Internet, la entidad Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc. Entonces, los jueces ordenaron celebrar un nuevo juicio para escuchar los argumentos de ambas partes. La fiscal, junto con representantes del Ministerio de Justicia y del Ministerio del Interior, solicitó que el tribunal declarara extremista el sitio jw.org y lo prohibiera en toda Rusia. Pero con mucha razón, el tribunal regional rechazó sus argumentos.

Comienza una campaña de acoso a nivel nacional: se valen de una ley contra el extremismo para restringir injustamente la obra de los testigos de Jehová. En el 2009, las autoridades rusas aprovecharon la terminología ambigua de una ley federal contra el extremismo para intensificar su acoso a los testigos de Jehová. Lo que empezó con sucesos aislados se ha convertido en una campaña orquestada a nivel nacional. Aplicando esta ley de forma arbitraria, las autoridades han justificado muchos atropellos.

  • Han detenido a más de 1.600 testigos de Jehová.

  • Han prohibido 70 de sus publicaciones religiosas.

  • Han registrado 171 casas y lugares de culto.

  • Han interrumpido o han obstaculizado la celebración de 69 reuniones religiosas.

En el caso de Tver, la fiscal pretendía prohibir el sitio jw.org alegando que contenía seis publicaciones declaradas extremistas. El tribunal municipal de Tver se basó en la ley contra el extremismo para prohibir el 7 de agosto de 2013 el sitio jw.org y añadirlo a la lista federal de documentos extremistas.

Esta decisión era, a todas luces, exagerada, pues ni siquiera se contempló la posibilidad de retirar del sitio jw.org para Rusia las publicaciones declaradas extremistas. De hecho, esto fue lo que hicieron los administradores del sitio de Internet: las retiraron todas. Por eso, el tribunal de apelación llegó rápidamente a la conclusión de que no había base legal para prohibirlo. Aunque este fallo es definitivo, la fiscal tiene seis meses para solicitar una revisión del caso. Sin embargo, queda a discreción del tribunal decidir si aceptará o no dicha solicitud.

¿Mejorará la situación tras el fallo del tribunal regional de Tver?

Todavía queda mucho por resolver. La valoración objetiva que hizo el tribunal regional de Tver contrasta con las medidas represivas que han impuesto otros juzgados rusos contra los testigos de Jehová. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha censurado en numerosas ocasiones a Rusia por violar la libertad religiosa de los Testigos. Este último tribunal todavía tiene que pronunciarse respecto a 23 demandas que han presentado los Testigos para defender su libertad de culto en Rusia.

¿Mejorará la situación tras este fallo del tribunal regional de Tver? Los testigos de Jehová estarán muy atentos a cómo responderán las autoridades rusas ante este veredicto y ante las decisiones que tome el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

^ párr. 2 Con esta prohibición, los proveedores de Internet habrían tenido que bloquear el acceso a jw.org. Además, el acto de promover este sitio se habría convertido en un delito.