El 23 de abril de 2018 se reanudó el juicio penal contra Dennis Christensen en el Tribunal de Distrito Zheleznodorozhniy de Oriol. El señor Christensen, ciudadano danés y testigo de Jehová, fue arrestado mientras asistía a una reunión religiosa en mayo de 2017 y ha estado en prisión preventiva desde entonces.

El fiscal, el señor Fomin, acusó a Dennis Christensen de organizar “actividades de una organización extremista”, a saber, la entidad religiosa de los testigos de Jehová de Oriol, disuelta en junio de 2016 bajo falsos cargos de extremismo. Los abogados del señor Christensen se opusieron a los cargos porque la congregación de los testigos de Jehová de Oriol no es una entidad legal, sino un grupo de personas pacíficas que se reúnen para estudiar la Biblia. Sus abogados destacaron que las autoridades rusas, tal como ellas mismas admitieron, no prohibieron la religión de los testigos de Jehová y que la constitución rusa garantiza a los ciudadanos el derecho a profesar sus creencias religiosas. * Por lo tanto, al participar en un servicio religioso, el señor Christensen en realidad solo estaba practicando sus creencias.

Las declaraciones empezaron el 24 de abril de 2018. En primer lugar, el fiscal llamó al estrado a un agente del Servicio Federal de Seguridad. El agente declaró que desde el 2017 había puesto bajo videovigilancia el Salón del Reino de Oriol. Sin embargo, no pudo decir qué ocurría dentro del salón, pues en las grabaciones solo se veía al señor Christensen recibiendo amablemente a las personas que entraban al edificio. Después, el fiscal llamó a una mujer que había asistido a las reuniones de los testigos de Jehová de Oriol. No obstante, ella no pudo hablar de las actividades del señor Christensen porque solo había asistido a las reuniones antes de que fuera disuelta la entidad religiosa de los testigos de Jehová de Oriol.

Irina Christensen

Al día siguiente, el fiscal llamó a declarar a una mujer de 78 años que es testigo de Jehová. Después de interrogarla durante dos horas y media tratando de obtener alguna “prueba” incriminatoria, ella solo testificó que los Testigos no tienen directores ni líderes y que durante sus reuniones nunca usan publicaciones religiosas prohibidas en Rusia.

La audiencia se reanudará el 14 de mayo de 2018, y continuará varios días a lo largo del mes. Si es declarado culpable, el señor Christensen podría enfrentarse a una condena de seis a diez años de cárcel. Los testigos de Jehová de todo el mundo están muy preocupados por esta posibilidad y por el bienestar del señor Christensen y de su esposa, Irina.

^ párr. 3 Al confirmar la decisión de prohibir la entidad religiosa de los testigos de Jehová de Oriol, el Tribunal Supremo afirmó: “No se violará el derecho de tales miembros a profesar la religión que hayan escogido, pues no se les niega la posibilidad de realizar de manera independiente servicios religiosos que no estén relacionados con la distribución de publicaciones religiosas de contenido extremista”.