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16 DE JUNIO DE 2014
COREA DEL SUR

Jueces coreanos sienten que dictan fallos en contra de su conciencia

Una jueza que presidía el Tribunal de Distrito de Suwon estalló en llanto tras leer el fallo contra Chang-jo Im, un testigo de Jehová de 21 años condenado a prisión por su objeción de conciencia. Aunque ese día la jueza ya había dictado cinco sentencias sin que pareciera afectarle, la injusticia que se estaba cometiendo en este caso la angustió profundamente. No tenía otra opción que sentenciar a este joven a 18 meses de cárcel.

Mes tras mes, muchos jueces de Corea del Sur se enfrentan al mismo problema: llevan ante ellos a un joven que se declara objetor de conciencia y, sin importar cuáles sean sus circunstancias, deben imponerles el castigo de 18 meses de cárcel dictado por la ley. En su sentencia a uno de estos objetores, el juez Young-sik Kim dijo: “A los magistrados nos cuesta ver como ‘delincuentes’ a los objetores de conciencia que tenemos que juzgar y condenar”. El conflicto interno de este juez hizo que dudara de si la ley contra la evasión del servicio militar es una guía adecuada para sentenciar a los objetores de conciencia.

Corea del Sur no respeta el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar ni ofrece a sus ciudadanos la oportunidad de realizar un servicio civil sustitutorio. Muchos jueces libran una constante lucha interna al verse obligados a condenar a los objetores de conciencia como a delincuentes. Ellos también saben que el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dictaminó que en varios casos en los que se había juzgado y encarcelado a un total de 501 objetores de conciencia, Corea del Sur violó sus compromisos con la comunidad internacional de respetar los derechos humanos fundamentales. De modo que cada vez son más los magistrados a quienes, al atropellar la conciencia de los objetores al servicio militar, les molesta su propia conciencia.

Pese a que en el 2011 el Tribunal Constitucional de Corea del Sur dictaminó que la ley de servicio militar es constitucional, seis jueces de tribunales de distrito han remitido casos de objetores de conciencia ante dicho tribunal en estos últimos años. En sus veredictos, estos jueces también han abordado ciertas preocupaciones reales.

La opinión de los jueces sobre las siguientes cuestiones:

  • ¿Es ético encarcelar a quienes no quieren ir a la guerra por motivos de conciencia?

    “La Constitución considera que la libertad de conciencia es un derecho fundamental, y la defiende precisamente para proteger la conciencia de cada persona, la cual es la esencia de la dignidad humana. [...] Aunque la decisión de estos ciudadanos de negarse a realizar el servicio militar vaya en contra de la opinión popular, es difícil sostener el argumento de que su postura equivale a un grave delito contra la sociedad o la nación y merecen ser castigados tal y como indica la ley.” (Juez Hye-won Lim, Tribunal de Distrito de Suwon, 21 de febrero de 2013, 2012Chogi2381.)

    “Elegir qué tipo de relación tendremos con el semejante [...] [y] reflexionar en el valor de la vida humana constituye una parte integral del desarrollo de nuestra personalidad. Como parte de este proceso, uno puede decidir que no está dispuesto a privar a alguien de su vida, ni siquiera en un conflicto bélico. Si a quienes han tomado esta decisión se les obliga a empuñar las armas o a realizar el servicio militar, y se les castiga sistemáticamente por negarse a hacerlo, en realidad se les está privando de sus derechos y de su identidad. Es una violación de la dignidad humana.” (Juez Young-hoon Kang, Tribunal de Distrito del Norte de Seúl, 14 de enero de 2013, 2012Chogi1554.)

  • ¿Atentaría contra la seguridad nacional reconocer el derecho a la objeción de conciencia?

    “No hay pruebas sólidas que apoyen la idea de que adoptar un sistema de servicio civil sustitutorio pondría en riesgo la seguridad nacional o causaría que la carga del servicio militar recayera sobre unos pocos.” (Juez Gwan-gu Kim, Tribunal de Distrito de Changwon, sucursal de Masan, 9 de agosto de 2012, 2012Chogi8.)

    “No hay razones para afirmar que la seguridad nacional se vería gravemente amenazada y que sería imposible garantizar la dignidad humana y la valía de los ciudadanos si una minoría, como los testigos de Jehová, se negara a tomar las armas y recibir entrenamiento militar. De hecho, este acusado [...] se ha negado a realizar el servicio militar aunque se le imponga un castigo. Si esa afirmación fuera cierta, la seguridad nacional, la dignidad humana y la valía de todos los ciudadanos ya estarían en grave peligro.” (Juez Seung-yeop Lee, Tribunal de Distrito de Ulsan, 27 de agosto de 2013, 2013Godan601.)

  • ¿Cómo se podría resolver el problema?

    “El poder ejecutivo y la asamblea nacional tienen la autoridad y la capacidad —cuando el Tribunal Constitucional juzgue que la disposición de este caso es anticonstitucional— de promulgar leyes que, tomando en cuenta la seguridad nacional y la libertad de conciencia, respeten la objeción de conciencia al servicio militar y a la misma vez fortalezcan la seguridad nacional.” (Juez Young-sik Kim, Tribunal de Distrito del Sur de Seúl, 9 de julio de 2013, 2013Chogi641.)

    “Un sistema de servicio civil sustitutorio bien pensado e implementado podría evitar que cualquiera, poniendo como pretexto la objeción de conciencia, se libre del reclutamiento. Dicho sistema no reduciría el tamaño de las fuerzas militares ni perjudicaría la seguridad nacional.” (Juez Seong-bok Lee, Tribunal de Distrito del Este de Seúl, 20 de febrero de 2014, 2014Chogi30.)

¿Cómo reaccionará el Tribunal Constitucional?

Estos jueces han solicitado al Tribunal Constitucional una solución al conflicto interno que les causa la cuestión de la objeción de conciencia. Por el momento, el Tribunal ha admitido a trámite 29 casos, entre los cuales se cuentan dos que afectan a 433 jóvenes.

¿Reconocerá el más alto tribunal de Corea del Sur el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar, abriendo así la puerta a una nueva legislación? Si lo hace, Corea del Sur cumplirá con sus compromisos ante la comunidad internacional y con lo que establece su propia Constitución. Además, demostrará que respeta la conciencia de muchos de sus ciudadanos y solucionará la situación de cientos de jóvenes que han sido injustamente encarcelados.