Ir al contenido

1 DE NOVIEMBRE DE 2016
ESTADOS UNIDOS

Los Testigos reparan una represa de Warwick construida hace sesenta años

NUEVA YORK (Estados Unidos). Los testigos de Jehová terminaron de construir su nueva central mundial en Warwick (Nueva York) en agosto del 2016. El proyecto incluyó la reparación de la represa Blue Lake y para ello los Testigos contaron con la colaboración de la empresa SUEZ Water New York Inc.

La represa (vea el primer plano de la foto de arriba) está justo al lado de la nueva central mundial de los Testigos y fue construida para embalsar el lago de Sterling Forest (también llamado Blue Lake). Poco después de comprar la propiedad en el 2009, los Testigos empezaron a planificar las mejoras a la represa, que se hallaba muy deteriorada. Más adelante, el Departamento de Conservación Ambiental del estado la inspeccionó y confirmó que tenía filtraciones y que la válvula no funcionaba. Puesto que a poco más de un kilómetro (menos de una milla) del lago hay una urbanización de 195 casas llamada The Woodlands at Tuxedo, el departamento calificó el estado de la represa como de alto riesgo.

La nueva central mundial de los Testigos (abajo a la izquierda) queda justo al lado de la represa Blue Lake (al centro a la derecha).

Jeffrey Hutchinson, exadministrador del Parque Estatal Sterling Forest

“Era obvio que la represa tenía filtraciones —dijo Jeffrey Hutchinson, quien en aquel momento era el administrador del Parque Estatal Sterling Forest—. Si hubiera reventado, habría sido un desastre. Todas las casas de la urbanización Woodlands, o la mayoría de ellas, habrían quedado destruidas”.

Robert Werner, presidente de la Asociación de Propietarios de The Woodlands at Tuxedo, comentó: “Tengo claro que si los Testigos no hubieran tomado la iniciativa de reparar la represa, este proyecto no se hubiera realizado sino hasta que la estructura cediera. Y eso pudiera haber causado muertes y daños materiales”.

La urbanización The Woodlands at Tuxedo (arriba a la izquierda) está a poco más de un kilómetro (menos de una milla) de la central mundial de los Testigos (abajo a la derecha) y de la represa Blue Lake.

Jeffrey Hutchinson añadió: “En el 2011, la represa del lago Echo, que está a menos de 30 millas [alrededor de 45 kilómetros] del Blue Lake, cedió, y partes de East Village, en Tuxedo (Nueva York), fueron destruidas”. Los ingenieros municipales calcularon que en esa ocasión bajaron por el río Ramapo 378 millones de litros (100 millones de galones). El lago Echo tiene una superficie de 5,2 hectáreas (13 acres), menos de una octava parte de la superficie del Blue Lake, que es de 46,5 hectáreas (115 acres).

La represa Blue Lake, construida en 1956, está en la sección oriental del lago y originalmente consistía de dos partes: una represa de tierra y un aliviadero, o vertedero, de hormigón. También se instaló una válvula de seguridad debajo del agua para disminuir el nivel del lago en caso de emergencia.

Richard Devine, presidente del Comité del Proyecto de Construcción de Warwick, dijo: “Los Testigos estamos muy contentos de que se haya podido completar la reparación de la represa, y agradecemos mucho la colaboración de SUEZ Water. Nuestro equipo reforzó la represa, reemplazó la antigua válvula estropeada, añadió un aliviadero secundario y aseguró e hizo más alto el aliviadero principal de hormigón. Ahora la estructura cumple con los reglamentos y las especificaciones técnicas de seguridad”.

Jeffrey Hutchinson resumió con estas palabras lo que piensa sobre los Testigos y la labor que han efectuado: “Ustedes hacen muchas cosas buenas por las comunidades de la localidad. Ayudan siempre que pueden. Además, sus obras de construcción son de primera calidad y respetan el medioambiente”.

Contacto para la prensa:

David Semonian, Oficina de Información Pública, 1-718-560-5000

 

El personal de los Testigos quitando la válvula dañada que estaba instalada bajo el agua. El propósito de la válvula es disminuir el nivel del lago en caso de que haya peligro de inundación.

Se instala una nueva rejilla para que la tubería no se atasque con piedras grandes y otros sólidos cuando se abra la válvula sumergida.

El personal agranda el aliviadero principal. Cuando el agua rebasa el límite del lago, sale por el aliviadero principal, el cual la dirige a un riachuelo cercano.

El personal añade 120 centímetros (cuatro pies) de altura a las paredes del vertedero y repara las grietas estructurales.

Se reemplaza un tipo de suelo deficiente por un relleno estructural diseñado para este tipo de obras. Hicieron falta 19.000 metros cúbicos (25.000 yardas cúbicas) de material para reforzar la represa.

Una niveladora compacta el relleno especialmente diseñado y le da la inclinación correcta.

Un equipo de jardineros añade tierra y vegetación típica de la zona para que la represa se integre al paisaje.