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LOS JÓVENES PREGUNTAN

¿Vale la pena aprender un idioma?

Aprender un idioma puede ayudarte a ser más disciplinado y humilde. ¿Vale la pena el esfuerzo? Muchos jóvenes dirían que sí. En este artículo verás por qué.

 ¿Por qué aprender un idioma?

Muchos aprenden un segundo idioma porque forma parte del programa escolar, pero otros se han puesto esa meta por razones personales. Fíjate en lo que dicen estos jóvenes:

  • Una chica de Australia llamada Anna decidió aprender letón, el idioma natal de su madre. Ella explica por qué: “Mi familia y yo queremos ir pronto a Letonia, y me gustaría poder conversar con mis parientes cuando los visitemos”.

  • Gina, una joven estadounidense que es testigo de Jehová, aprendió lenguaje de señas americano y se mudó a Belice para predicar. Ella cuenta: “El mundo de los sordos a veces se limita al pequeño grupo de personas con las que se pueden comunicar. Cuando una persona sorda se entera de que he aprendido su idioma para enseñarle la Biblia, lo agradece muchísimo”.

¿Lo sabías? La Biblia predijo que las buenas noticias del Reino de Dios se predicarían a personas de “toda nación y tribu y lengua” (Revelación [Apocalipsis] 14:6). En parte, esa profecía se está cumpliendo gracias a que muchos testigos de Jehová jóvenes han decidido aprender otro idioma para llegar a más personas con este mensaje, sea en su propio país o en el extranjero.

 ¿Cuáles son los desafíos?

Aprender un idioma no es fácil. “Pensaba que solo se trataba de memorizar palabras —dice una chica llamada Corrina—, pero me di cuenta de que también hay que familiarizarse con otra cultura y otra forma de pensar. Está claro que aprender un idioma toma tiempo”.

También hay que ser humilde. James, un chico que estudió español, dice: “Tienes que aprender a reírte de tus errores porque meterás la pata muchas veces. Pero eso es parte del proceso”.

Conclusión: Si te esfuerzas por superar los obstáculos y estás dispuesto a equivocarte y pasar un poco de vergüenza de vez en cuando, tendrás más probabilidades de aprender el idioma.

Consejo: No te desesperes si te parece que otros aprenden más rápido que tú. La Biblia dice: “Que cada uno pruebe lo que su propia obra es, y entonces tendrá causa para alborozarse [o alegrarse] respecto de sí mismo solo, y no en comparación con la otra persona” (Gálatas 6:4).

 ¿Cuáles son las recompensas?

Aprender otro idioma tiene muchas ventajas. Mira lo que dice Olivia: “Si aprendes otro idioma, ampliarás tu círculo de amistades”.

Aprender un idioma ayudó a Mary a tener más confianza en sí misma. Ella comenta: “Por lo general, no me siento orgullosa de lo que hago, pero desde que estoy aprendiendo otro idioma me siento mejor conmigo misma. Cada palabra nueva que aprendo es una alegría”.

Gina, mencionada antes, ha comprobado que desde que predica el mensaje de la Biblia en lenguaje de señas disfruta más de esta labor. Ella explica: “Para mí, la mejor recompensa es ver cómo se les ilumina el rostro a las personas cuando empiezo a hablar con ellas en su idioma”.

Conclusión: Aprender un idioma te puede ayudar a hacer amigos, a aumentar tu autoestima y a disfrutar más de tu ministerio. Además, es un valioso medio para llegar a gente de todas las “naciones y tribus y pueblos y lenguas” (Revelación 7:9).

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