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Testigos de Jehová

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LOS JÓVENES PREGUNTAN

¿Cómo puedo cumplir a tiempo con mis deberes?

¿Ya te cansaste de ser de los que se retrasan en todo y entregan tarde las tareas escolares? Pues entonces necesitas dejar de posponer las cosas. Este artículo te ayudará a combatir ese hábito, aun cuando te enfrentes a los siguientes retos:

Después de leer el artículo,  comprueba lo que aprendiste haciendo el repaso que aparece al final.

La Biblia asegura: “El que está vigilando el viento no sembrará; y el que está mirando las nubes no segará”. Así que dejarlo todo para después tiene sus consecuencias (Eclesiastés 11:4).

Los siguientes factores pudieran representar un reto para ti a la hora de tener que realizar un deber. Fíjate en lo que puedes hacer.

 La tarea te abruma

La verdad es que hay tareas que requieren tanto de ti que es más fácil dejarlas a un lado. Pero mejor intenta seguir estos consejos:

  • Haz la tarea por partes. Aunque sepa que estoy atrasada, trato de ir poniéndome al día haciendo las cosas poco a poco”, dice Melissa.

  • Empieza cuanto antes. Comienza la tarea tan pronto como la recibas, aun cuando lo único que puedas hacer en ese momento sea apuntarla en tu agenda o ir anotando algunas ideas antes de que se te olviden.” (Vera)

  • Pide ayuda. Tus padres y maestros quizá hayan tenido que hacer algo similar. ¿Por qué no aprovechas su experiencia? Puede que ellos te ayuden a ordenar tus ideas y a trazar un plan.

Sugerencia Haz un horario. Es cierto que eso exigirá que seas organizado y te resuelvas a seguir ese horario; pero vale la pena: tendrás todo listo para cuando tiene que estar listo.” (Abbey)

 No tienes ganas ni inspiración

A menudo, las tareas que te tocan requieren que hagas justo las cosas que más te aburren. En esos casos, las siguientes sugerencias te servirán.

  • Piensa en una ventaja de empezar pronto. Por ejemplo, imagínate lo bien que te sentirás cuando hayas terminado. “Me encanta la tranquilidad que siento cuando acabo algo a tiempo o veo que voy adelantada en mi horario”, comenta una chica llamada Amy.

  • Ten presentes las consecuencias. Seguir posponiendo las cosas solo te causa más estrés y te quita la oportunidad de obtener los mejores resultados. La Biblia declara: “Lo que se siembra, eso mismo se cosecha” (Gálatas 6:7, Dios habla hoy, 2002).

  • Imagínate que la fecha límite es antes. Me conviene hacer una tarea como si tuviera que entregarla uno o dos días antes de la fecha límite —dice Alicia—. Así tengo oportunidad de revisarla y hasta me sobra tiempo.

Sugerencia Todo es cuestión de que te lo metas en la cabeza. Necesitas decirte a ti mismo que harás lo que debes hacer y que nada te lo impedirá. Cuando yo hago esto, logro cumplir con lo que me propongo.” (Alexis)

 Ya de por sí tienes muchas cosas que hacer

Muchos dicen que dejo todo para lo último —se lamenta un chico llamado Nathan—, pero están equivocados. Lo que pasa es que tengo demasiadas cosas que hacer.” Si te sucede lo mismo que a Nathan, intenta lo siguiente.

  • Comienza por lo más fácil. Alguien me dijo una vez que las tareas que no toman más de cinco minutos deben hacerse cuanto antes —comenta una chica llamada Amber—. Esto incluye limpiar, guardar la ropa, lavar los platos y hacer una llamada telefónica.

  • Fija prioridades. La Biblia dice que debemos “asegur[arnos] de las cosas más importantes” (Filipenses 1:10). ¿Cómo puedes hacer esto en tu vida diaria? “Escribo una lista de todos mis deberes junto con la fecha en que tengo que cumplirlos —explica Anna—. Pero no solo eso; también anoto cuándo me propongo trabajar en ellos y terminar cada uno.

¿Te parece que es mucho pedir? Piensa: si haces un horario, estarás controlando tu tiempo en vez de que el tiempo te controle a ti. De ese modo reducirás la ansiedad. “Tener un plan definido me tranquiliza y me ayuda a darle su debido lugar a las cosas”, reconoce Kelly.

  • Evita distraerte. Jennifer comenta: “En mi casa les aviso a todos que estaré ocupada haciendo un trabajo, y les digo que si necesitan que les haga un favor, me lo pidan antes de que empiece. Además, apago mi teléfono y desactivo las notificaciones de mi correo electrónico.

Sugerencia Cualquier cosa que tengas pendiente se quedará allí esperando hasta que la hagas. En vez de dejar que te siga mortificando, pon manos a la obra. Así podrás estar tranquilo el resto del día.” (Jordan)