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Cómo vivir con menos

¿Se ha visto obligado a vivir con menos dinero por culpa de una crisis económica? Las pandemias, los desastres naturales, los problemas políticos y las guerras pueden desestabilizar la economía en un abrir y cerrar de ojos. Es cierto que una pérdida de ingresos repentina puede provocar mucho estrés, pero los sabios consejos de la Biblia pueden ayudarnos a tomar medidas prácticas que nos enseñarán a vivir con menos.

1. Acepte sus nuevas circunstancias.

Texto bíblico clave: “He aprendido el secreto [...] de tener mucho y de no tener nada” (Filipenses 4:12).

Aunque ahora tenga menos dinero que antes, puede aprender a adaptarse a su nueva situación económica. Acepte cuanto antes su nueva realidad y empiece a hacer cambios. Así, usted y su familia podrán hacer frente a estas nuevas circunstancias.

¿Hay algún tipo de ayuda del Gobierno o de otros organismos que usted pueda solicitar? Hágalo pronto, porque por lo general hay un tiempo limitado para pedir estas ayudas.

2. Trabaje en equipo con su familia.

Texto bíblico clave: “Cuando no hay comunicación, los planes fracasan, pero con muchos consejeros se consiguen buenos resultados” (Proverbios 15:22).

Hable de la situación con su cónyuge y sus hijos. Si hay buena comunicación, los ayudará a entender lo que está pasando y a apoyar los cambios que sean necesarios. Si toda la familia se esfuerza por ahorrar y no gastar de más, el dinero les rendirá más.

3. Haga un presupuesto.

Texto bíblico clave: Siéntese “a calcular los gastos” (Lucas 14:28).

Cuando uno se ve obligado a vivir con menos, es más importante que nunca saber adónde se va todo el dinero. Por eso, haga un presupuesto. Primero, cree una lista con los ingresos mensuales que ahora espera recibir. Luego, anote sus gastos mensuales y sus hábitos de compra, aunque sepa que estos deben cambiar. Entre sus gastos mensuales, intente incluir una cantidad de dinero que quiera usar para imprevistos o emergencias.

Sugerencia: Cuando haga su lista de gastos, no olvide incluir las compras que parecen sin importancia. Quizás se sorprenda al ver cuánto se gasta en cosas pequeñas. Por ejemplo, después de analizar sus gastos, un hombre se dio cuenta de que todos los años se estaba gastando cientos de dólares en chicles.

4. Decida qué gastos son más importantes y haga cambios.

Texto bíblico clave: Asegúrense “de qué cosas son las más importantes” (Filipenses 1:10).

Compare su lista de ingresos con la de gastos y decida qué cosas puede eliminar o reducir para no gastar más de lo que gana. Analice los siguientes puntos:

  • Transporte. Si tiene más de un vehículo, ¿podría vender uno? Si tiene uno muy caro, ¿podría cambiarlo por uno más económico? Es más, ¿podría deshacerse de su vehículo y usar transporte público o bicicleta?

  • Entretenimiento. ¿Podría cancelar, aunque sea por un tiempo, las suscripciones a televisión por cable, satélite o Internet? ¿Hay alguna opción más barata? Por ejemplo, ¿hay alguna biblioteca que preste películas, libros electrónicos y audiolibros?

  • Servicios públicos. Analicen en familia cómo reducir el gasto de agua, electricidad y combustible. Apagar las luces y tomar duchas más cortas puede parecer poca cosa, pero puede ayudar a ahorrar dinero.

  • Comida. En vez de salir a comer afuera, cocine en casa. Planifique las comidas de antemano. Cuando sea posible, haga compras grandes y reutilice las sobras. Haga una lista para la compra y no se salga de ella. Compre alimentos de temporada, que suelen ser más baratos, y evite la comida chatarra. ¿Ha pensado en plantar un pequeño huerto en casa?

  • Ropa. Compre solo para reemplazar la ropa que se haya estropeado, no para estar a la moda. Compre ropa que esté en buenas condiciones cuando haya rebajas o en tiendas de segunda mano. Seque la ropa al sol si el clima lo permite. Eso ahorrará el gasto de una secadora.

  • Futuras compras. Antes de comprar algo, pregúntese: “¿Me lo puedo permitir? ¿Realmente lo necesito?”. ¿Puede usar por un tiempo más los electrodomésticos, dispositivos electrónicos o vehículos antes de cambiarlos? Por otro lado, ¿puede vender las cosas que ya no necesita o no usa? Hacer esto le ayudará a reducir gastos e incluso a conseguir un dinerito extra.

Sugerencia: Si sus ingresos se reducen de repente, puede ser una buena oportunidad para dejar hábitos que son caros y le hacen daño, como el tabaco, el abuso del alcohol o jugar por dinero. Hacer estos cambios le ayudará económicamente y mejorará su calidad de vida.

5. Conozca lo que dice la Biblia.

Texto bíblico clave: “Felices los que reconocen sus necesidades espirituales” (Mateo 5:3).

La Biblia nos ayuda a ser equilibrados, pues dice: “La sabiduría es una protección igual que el dinero es una protección. Pero esta es la ventaja del conocimiento: la sabiduría conserva la vida de su dueño” (Eclesiastés 7:12). Podemos encontrar este tipo de sabiduría en la Biblia. Muchas personas han descubierto que seguir los consejos de la Biblia las ayuda a no tener tanta ansiedad cuando pasan por apuros económicos (Mateo 6:31, 32).