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AYUDA PARA LAS FAMILIAS | PADRES

Las redes sociales | Parte 2: Enséñele a su hijo adolescente a usar con seguridad las redes sociales

 Muchos padres no dejan que sus hijos adolescentes usen redes sociales por los riesgos que conllevan. Pero, si usted sí le permite a su hijo usarlas, ¿cómo puede ayudarlo a evitar los peligros? ¿Cómo puede enseñarle a ser un buen ciudadano digital, es decir, a usar internet de manera responsable?

En este artículo veremos lo siguiente:

 Las prioridades de su hijo

 Lo que debe saber: Como las redes sociales son adictivas, quizás tenga que ayudar a su hijo adolescente a controlar el tiempo que les dedica.

 Texto bíblico clave: “Que se aseguren de qué cosas son las más importantes” (Filipenses 1:10).

 Piense en esto: ¿Interfieren las redes sociales con el descanso de su hijo, las tareas escolares o la vida de familia? Muchos investigadores dicen que los adolescentes necesitan unas nueve horas de sueño cada noche. Pero es probable que los que pasan varias horas al día en las redes sociales duerman menos de siete horas.

 Lo que puede hacer: Hable con su hijo de las actividades que deben ser prioritarias y de las razones por las que es bueno limitar el tiempo que pasa en las redes sociales. Póngale normas razonables, como, por ejemplo, no utilizar dispositivos electrónicos en su cuarto a la hora de dormir. La idea es que usted lo ayude a desarrollar autocontrol, una cualidad que le será muy útil cuando sea adulto (1 Corintios 9:25).

 La salud emocional de su hijo

 Lo que debe saber: Ver las selfis retocadas y los videos de los mejores momentos de las vidas de sus amigos puede hacer que un joven tenga sentimientos de soledad, ansiedad y depresión.

 Texto bíblico clave: “Líbrense de todo tipo de […] envidia” (1 Pedro 2:1).

 Piense en esto: Cuando su hijo usa las redes, ¿se siente mal al comparar su apariencia o su imagen corporal con la de otros? ¿Le parece que todo el mundo lleva vidas emocionantes mientras él se muere de aburrimiento?

 Lo que puede hacer: Hable con su hijo de lo peligroso que es compararse. Y recuerde que esto les puede afectar más a las chicas que a los chicos, porque para ellas suelen ser más importantes las relaciones personales y la imagen corporal. Incluso puede recomendarle a su hijo o a su hija que, de vez en cuando, se tome unas vacaciones de las redes. Un joven llamado Jacob comenta: “Borré la aplicación de la red social por un tiempo, y eso me ayudó a cambiar mis prioridades y también la forma en que me veo a mí mismo y a los demás”.

 El comportamiento en línea de su hijo

 Lo que debe saber: Se dice que estar en las redes sociales es como exhibir tu vida delante de muchos espectadores. Como todo el mundo puede ver lo que uno hace, es muy fácil que surjan conflictos y malentendidos.

 Texto bíblico clave: “Líbrense de todo amargo rencor, furia, ira, gritería y palabras hirientes […]. Más bien, sean bondadosos unos con otros” (Efesios 4:31, 32).

 Piense en esto: ¿Han hecho las redes sociales que su hijo se enrede en chismes y discusiones o que haga comentarios poco amables?

 Lo que puede hacer: Enséñele a su hijo a demostrar buenos modales cuando esté en internet. El libro Niños conectados (de Martin Kutscher, traducido por José Pérez Escobar) dice: “Forma parte de nuestra tarea como padres enseñar explícitamente que la crueldad no es aceptable en ningún entorno —ya sea en el mundo virtual o en el mundo físico real—”.

 Recuerde que las redes sociales no son una necesidad básica y que no todos los padres dejan que sus hijos adolescentes las usen. Si usted sí le permite a su hijo usarlas, haría bien en asegurarse de que tiene la madurez necesaria para controlar el tiempo que pase en ellas, tener amistades sanas y evitar los contenidos inapropiados.