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 TEMA DE PORTADA | ¿DE VERDAD EXISTE EL DIABLO?

¿Es el Diablo un símbolo del mal?

¿Es el Diablo un símbolo del mal?

Mucha gente piensa que el personaje al que la Biblia llama Satanás o Diablo es un simple símbolo del mal. Pero si eso es cierto, ¿por qué dice la Biblia que habló con Jesús y con Dios? Analicemos este asunto más de cerca.

CUANDO HABLÓ CON JESÚS

Poco después de bautizarse, Jesús fue tentado tres veces por el Diablo. Primero, Satanás trató de convencerlo de que usara para beneficio propio los poderes que Dios le había dado: le dijo que convirtiera unas piedras en panes. Luego lo retó a que arriesgara su vida tan solo para conseguir la admiración de la gente. Y por último le ofreció el control sobre todos los reinos del mundo a cambio de que se inclinara y lo adorara. Jesús resistió las tentaciones y en los tres casos citó de las Escrituras (Mateo 4:1-11; Lucas 4:1-13).

¿Con quién estaba hablando Jesús? ¿Con el mal que tenía en su interior? No puede ser. La Biblia dice que él nunca pecó aunque pasó por las mismas pruebas que nosotros (Hebreos 4:15). En efecto, “no cometió pecado, ni en su boca se halló engaño” (1 Pedro 2:22). Jesús no podía estar hablando con el mal que había en su interior sencillamente porque no había mal en él; era perfecto y siempre fue leal a Dios, así que tenía que estar hablando con una persona real.

Pero ese no es el único detalle de esta conversación que demuestra que el Diablo existe:

  • Recuerde que el Diablo le ofreció a Jesús todos los reinos del mundo a cambio de que se inclinara y lo adorara (Mateo 4:8, 9). Eso no tendría mucho sentido si no fuera real. Además, Jesús no negó que tuviera tanto poder.

  • Cuando terminó de hablar con Jesús, el Diablo se marchó y esperó a que se presentara “otro tiempo conveniente” (Lucas 4:13). Un simple símbolo del mal no puede hacer eso, solo una persona de la vida real.

  • Mateo 4:11 dice que a continuación “vinieron ángeles” para animar a Jesús y darle ayuda. No hay duda de que esos ángeles eran reales. Entonces, ¿qué razón habría para pensar que el Diablo no lo era?

CUANDO HABLÓ CON DIOS

Vayamos ahora al relato de un siervo de Dios llamado Job. Allí se mencionan dos conversaciones  que tuvieron Dios y el Diablo. En ambas ocasiones, Dios habló de la lealtad de su siervo. El Diablo le respondió como si conociera a Job mejor que nadie. Le dijo que Job solo le servía por interés y acusó a Dios de comprar su lealtad. Entonces Jehová permitió que el Diablo le quitara a Job todo lo que tenía: sus riquezas, sus hijos y su salud. * Al final quedó demostrado que el Diablo era un mentiroso, y Dios recompensó el aguante de su siervo (Job 1:6-12; 2:1-7).

¿Estaba Jehová hablando con el mal que había en su interior? No, pues la Biblia asegura lo siguiente sobre Dios: “Perfecto es su camino” (2 Samuel 22:31). Y añade: “Santo, santo, santo es Jehová Dios, el Todopoderoso” (Revelación [Apocalipsis] 4:8). La palabra santo significa sagrado, puro, sin mancha del pecado. Por tanto, si Jehová es santo, es imposible que tenga defectos y que exista el mal en él.

Ni los sufrimientos de Job ni las conversaciones entre el Diablo y Dios fueron imaginarias

Ahora bien, algunos afirman que Job no existió y que esas conversaciones fueron imaginarias. ¿Es cierto? No, tampoco. En otras partes de la Biblia, como en Santiago 5:7-11, se muestra que Job fue real. Allí se le pone de ejemplo para animar a los cristianos a mantenerse fieles a pesar de los problemas y para asegurarles que Jehová los recompensará por su aguante. Si Job y los ataques del Diablo hubieran sido imaginarios, esos versículos no tendrían ningún impacto. Por otro lado, en Ezequiel 14:14, 20 se menciona a tres hombres justos. Dos de ellos son Daniel y Noé, que fueron personas de la vida real. El tercero es Job; así que es lógico pensar que él también existió. Y si él existió, entonces su agresor, el causante de todas sus desgracias, también tiene que ser real.

En vista de las pruebas que da la Biblia, no hay duda de que el Diablo es alguien real. Por eso, es normal que nos preguntemos: “¿Puede hacernos daño a mí y a mi familia?”.

¿QUÉ ESTÁ HACIENDO EL DIABLO?

Imagine que una banda de delincuentes llegara a su ciudad. ¿Qué pasaría? Disminuiría la seguridad y se irían perdiendo los valores de la gente. Ahora imagine que el Diablo y los demonios —ángeles que se rebelaron contra Dios y siguieron al Diablo— estuvieran entre nosotros. ¿Qué pasaría? Para responder, pensemos en lo que se observa en las noticias de todo el mundo.

  • ¿Verdad que la violencia aumenta sin parar a pesar de todos los esfuerzos que se hacen por evitarlo?

  • ¿Se ha dado cuenta de que el entretenimiento de hoy contiene cada vez más espiritismo a pesar de la preocupación de muchos padres?

  • ¿Ha visto el estado crítico en el que se encuentra el medioambiente a pesar de que se está haciendo hasta lo imposible para protegerlo?

  • ¿No le parece como si hubiera una fuerza que estuviera llevando a la humanidad directo al desastre?

Pues bien, la Biblia revela que hay alguien detrás de todos esos problemas y nos dice quién es: “De modo que hacia abajo fue arrojado el gran dragón, la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás, que está extraviando a toda la tierra habitada; fue arrojado abajo a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados abajo con él. [...] ¡Ay de la tierra y del mar!, porque el Diablo ha descendido a ustedes, teniendo gran cólera, sabiendo que tiene un corto espacio de tiempo” (Revelación 12:9, 12). Tras analizar todas las pruebas, muchos han llegado a la conclusión de que quien está controlando el mundo es el Diablo, un ser muy peligroso.

Es normal que queramos protegernos de alguien así. Pero ¿cómo podemos hacerlo? El siguiente artículo nos dará la respuesta.

^ párr. 12 La Biblia dice que el nombre de Dios es Jehová.