Ir al contenido

Ir al índice

 Enseñanzas de la Palabra de Dios

¿Cómo será el gobierno mundial que promete Dios?

¿Cómo será el gobierno mundial que promete Dios?

Este artículo le permitirá encontrar en su propia Biblia la respuesta a algunas preguntas que tal vez se haya hecho. Si lo desea, los testigos de Jehová pueden analizar estas preguntas con usted.

1. ¿Por qué necesita la humanidad un gobierno mundial?

Hoy día, los problemas de la humanidad suelen ser de naturaleza global. En unos países, la gente está oprimida y vive en la pobreza, mientras que en otros tiene más de lo necesario. Solo un gobierno mundial podría distribuir de manera justa los recursos de la Tierra. (Lea Eclesiastés 4:1 y 8:9.)

2. ¿Quién podría estar al mando de un gobierno mundial?

Pocas personas están a favor de un gobernante mundial, pues les parece que nadie serviría para ese cargo. Para empezar, sería difícil que lo aceptara todo el mundo. Además, se sabe que el poder corrompe. La sola idea de que hubiera un tirano en el poder resulta aterradora. (Lea Proverbios 29:2 y Jeremías 10:23.)

Jehová Dios ha elegido a su Hijo, Jesús, para gobernar a la humanidad para siempre (Lucas 1:32, 33). Jesús ya sabe lo que es vivir en la Tierra. Cuando estuvo aquí, curó a los enfermos, enseñó a los de buen corazón y les dedicó tiempo a los niños (Marcos 1:40-42; 6:34; 10:13-16). Sin duda, Jesús es el dirigente perfecto. (Lea Juan 1:14.)

 3. ¿Podrá llevarse a la práctica ese gobierno mundial?

Dios ha dispuesto que su Hijo gobierne la Tierra desde el cielo (Daniel 7:13, 14). Al igual que no es necesario que el presidente de un país esté en persona en todas las ciudades que gobierna, Jesús no tiene que estar en la Tierra para gobernarla. (Lea Mateo 8:5-9, 13.)

¿Aceptará todo el mundo a Jesús? Solo lo harán quienes amen lo bueno. Pero los que rechacen al amoroso y justo gobernante que ha escogido Jehová serán eliminados. (Lea Mateo 25:31-33, 46.)

4. ¿Qué logrará Jesús como dirigente mundial?

Tal como un pastor reúne a sus ovejas, Jesús está reuniendo a las personas mansas de todas las naciones y enseñándoles a imitar el amor de Dios (Juan 10:16; 13:34). Estas personas se someten gustosamente a Jesús y su gobierno (Salmo 72:8; Mateo 4:19, 20). Y como súbditos leales, están declarando por toda la Tierra que Jesús ha llegado a ser Rey. (Lea Mateo 24:14.)

Pronto Jesús librará a la humanidad de los gobernantes corruptos. De entre sus seguidores fieles, ha escogido a algunos para que reinen con él desde los cielos (Daniel 2:44; 7:27). Gracias a ese Reino, se llenará la Tierra del conocimiento de Jehová y se restaurará el paraíso que se perdió al comienzo de la historia humana. (Lea Isaías 11:3, 9 y Mateo 19:28.)