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 De padres a hijos

¿Qué puedes hacer si te sientes solo y asustado?

¿Qué puedes hacer si te sientes solo y asustado?

A VECES, las personas mayores se sienten solas y creen que no le importan a nadie. Y también muchos niños se sienten solos y asustados, incluso algunos que sirven a Dios. ¿Sabes por qué? *...

Puede ser por varias razones. Veamos el ejemplo bíblico de Elías, un hombre que vivió mil años antes de que naciera Jesús. En Israel, la mayoría de la gente no quería servir a Jehová, el Dios verdadero. De hecho, adoraban a un dios falso llamado Baal. Un día, Elías dijo: “Solo quedo yo”, pues pensaba que nadie más era fiel a Jehová. ¿Crees que era cierto?...

Aunque él no lo sabía, en Israel había otras personas que sí obedecían a Jehová. Pero se habían escondido porque estaban asustados. ¿Sabes de qué tenían miedo?...

Del rey de Israel, que se llamaba Acab, y de su malvada esposa, Jezabel. Ellos no servían a Jehová, sino al dios falso Baal. Y estaban buscando a los siervos de Dios, sobre todo a Elías, para matarlos. Así que Elías decidió huir. Viajó por el desierto unos 480 kilómetros (300 millas) hasta un lugar llamado Horeb, o Sinaí. Allí fue donde, siglos antes, Jehová le había dado a su pueblo los Diez Mandamientos y el resto de la Ley. Pues bien, cuando Elías llegó a Horeb, se ocultó en una cueva. ¿Te parece que Elías tenía motivos para estar asustado?...

 Es posible, pero en realidad no tenía por qué sentirse así. La Biblia enseña que Jehová le había dado el poder de hacer milagros. Una vez, Elías le pidió a Jehová que enviara fuego del cielo para quemar un sacrificio... ¡y así sucedió! Estaba claro que el Dios verdadero era Jehová, no Baal. Pero a pesar de todo, Elías se escondió en una cueva. Así que Dios habló con él.

Jehová le preguntó por qué se había escondido. Elías le explicó que tenía miedo porque creía que era el único profeta que quedaba. Pero Dios no lo regañó. En vez de eso, le aclaró que había 7.000 personas que seguían obedeciéndole. Luego le pidió que saliera de la cueva y le encargó una misión.

¿Qué has aprendido en este relato?... Que incluso los siervos de Dios pueden sentir miedo a veces. Pero nunca olvides lo que promete la Biblia: “Jehová está cerca de todos los que lo invocan”. Esto significa que tanto niños como adultos podemos pedirle a Jehová que nos ayude.

También aprendemos que contamos con una “hermandad en el mundo” que nos ama a nosotros y a Jehová. Y la Biblia asegura que nuestros hermanos se enfrentan a “las mismas cosas” y “sufrimientos” que nosotros. Por lo tanto, sabemos que, gracias a Jehová y a los hermanos, nunca estaremos solos. ¿Verdad que es fantástico?...

^ párr. 3 Si está leyendo el artículo con un niño, haga una pausa tras los puntos suspensivos y anímelo a expresarse en sus propias palabras.