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Joven, pon de manifiesto tu progreso

Joven, pon de manifiesto tu progreso

 Joven, pon de manifiesto tu progreso

“Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas, para que tu adelantamiento sea manifiesto a todos.” (1 TIM. 4:15)

1. ¿Qué quiere Dios para los jóvenes?

“DISFRUTA, joven, en tu adolescencia y sé feliz en tus días de juventud”, escribió el sabio rey Salomón (Ecl. 11:9, Biblia Traducción Interconfesional). Estas palabras inspiradas por Dios no dejan lugar a dudas: Jehová quiere que seas feliz. Pero no solo durante tu juventud, sino también cuando seas adulto. Ahora bien, muchos jóvenes cometen errores tan graves que pasan el resto de su vida pagando por ellos. Hasta el fiel Job se lamentó por “las consecuencias de los errores de [su] juventud” (Job 13:26). Lo cierto es que durante tu adolescencia y los primeros años de tu vida adulta tendrás que tomar decisiones muy importantes. Y si no eres sensato, podrías acabar con profundas heridas emocionales y con problemas de los que tal vez no puedas librarte nunca (Ecl. 11:10).

2. ¿Qué consejo bíblico ayudará a los jóvenes a no cometer errores graves?

 2 ¿Qué te ayudará a actuar con sensatez? Fíjate en lo que escribió Pablo a los corintios: “No se hagan niñitos en facultades de entendimiento; más bien, [...] lleguen a estar plenamente desarrollados en facultades de entendimiento” (1 Cor. 14:20). Así es, si sigues este consejo y aprendes a pensar y razonar como un adulto, te librarás de cometer errores graves.

3. ¿Qué debes hacer para alcanzar la madurez?

3 Ahora bien, ten presente que alcanzar la madurez requiere esfuerzo. Pablo le dijo a Timoteo: “Que nadie jamás menosprecie tu juventud. Por lo contrario, hazte ejemplo para los fieles en el hablar, en conducta, en amor, en fe, en castidad [...], continúa aplicándote a la lectura pública, a la exhortación, a la enseñanza. [...] Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas, para que tu adelantamiento sea manifiesto a todos” (1 Tim. 4:12-15). Como ves, se espera que los jóvenes cristianos progresen, y que los demás lo noten.

¿Qué es el “adelantamiento”?

4. ¿Qué es el “adelantamiento”?

4 La palabra griega que se traduce “adelantamiento” puede traducirse también “progreso”, “avance” o “mejora”. Pablo exhortó a Timoteo a concentrarse en mejorar en su hablar, su conducta y su ministerio, así como en su amor, fe y castidad. Tenía que llevar una vida ejemplar. Por eso era tan importante que Timoteo pusiera todo su empeño por progresar.

5, 6. a) ¿Cuándo empezó a notarse el progreso de Timoteo? b) ¿Cómo pueden los jóvenes de hoy día imitar a Timoteo?

5 Cabe notar que cuando Pablo escribió este consejo —entre los años 61 y 64 de nuestra era—, Timoteo ya tenía experiencia como superintendente. Él había empezado a progresar espiritualmente desde mucho antes. En el año 49 ó 50, cuando tendría unos 20 años, los hermanos de Listra y de Iconio habían notado su progreso y “daban buenos informes acerca de él” (Hech. 16:1-5). Fue entonces cuando Pablo se lo llevó en un viaje misionero. Después de unos meses, al ver que Timoteo seguía progresando, lo envió a Tesalónica para consolar y fortalecer a los cristianos de aquella ciudad (léase 1 Tesalonicenses 3:1-3, 6). Como vemos, desde muy joven, Timoteo empezó a poner de manifiesto su progreso ante los demás.

6 Esfuérzate tú también por cultivar buenas cualidades. Así se verá claramente que te estás convirtiendo en un mejor cristiano y en un mejor maestro de la Biblia. A los 12 años, Jesús ya estaba “progresando en sabiduría” (Luc. 2:52). En este artículo examinaremos cómo puedes poner de manifiesto tu progreso en las siguientes tres situaciones: 1) al enfrentarte a los problemas, 2) al pensar en casarte, y 3) al trabajar para ser un “excelente ministro” (1 Tim. 4:6).

Enfréntate a los problemas con “buen juicio”

7. ¿Cómo se sienten algunos jóvenes debido a las adversidades de la vida?

7 Una cristiana de 17 años llamada Carol dijo: “Algunas mañanas me sentía tan agotada emocional y físicamente que hubiera preferido no despertarme”. * ¿Por qué se sentía tan mal Carol? Por la situación que vivía en su casa. Cuando tenía 10 años, sus padres se divorciaron, y ella tuvo que irse a vivir con su madre, quien no seguía las normas morales de la Biblia. Puede que tú también estés pasando por una situación muy difícil que no parezca tener solución.

8. ¿A qué dificultades tuvo que enfrentarse Timoteo?

Timoteo también tuvo que enfrentarse a varias dificultades a lo largo de su carrera espiritual.  Por ejemplo, tenía “frecuentes casos de enfermedad” debido a problemas estomacales (1 Tim. 5:23). Además, parece que tenía que luchar con su timidez. ¿Por qué decimos eso? Porque cuando Pablo lo envió a Corinto para resolver un problema —causado por algunos hermanos que estaban cuestionando la autoridad del apóstol—, pidió a los corintios que cooperaran con él, para que estuviera “libre de temor” entre ellos (1 Cor. 4:17; 16:10, 11).

9. ¿Qué es el buen juicio, y por qué podemos decir que es todo lo contrario de la cobardía?

9 Para ayudar a Timoteo, Pablo le recordó más adelante: “Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de poder y de amor y de buen juicio” (2 Tim. 1:7). El “buen juicio” es la capacidad de pensar con sensatez. Esta cualidad te ayudará a enfrentarte con madurez a las situaciones de la vida, por desagradables que sean. Es triste decirlo, pero algunos jóvenes no tienen la madurez ni el valor para enfrentarse a los problemas y tratan de escapar de ellos pasándose el día en la cama o viendo la televisión, consumiendo drogas y alcohol, yendo de fiesta en fiesta o llevando una vida inmoral. Pero a los cristianos se nos anima a “repudiar la impiedad y los deseos mundanos y a vivir con buen juicio y justicia y devoción piadosa en medio de este sistema de cosas actual” (Tito 2:12).

10, 11. ¿Por qué diríamos que el buen juicio fortalece la espiritualidad?

10 Así es, la Biblia exhorta a “los hombres de menos edad a que sean de juicio sano” (Tito 2:6). Para seguir este consejo, debes orar a Jehová y confiar en que él puede darte las fuerzas que necesitas para enfrentarte a los problemas (léase 1 Pedro 4:7). En efecto, debes confiar completamente en “la fuerza que Dios suministra” (1 Ped. 4:11).

11 Lo que ayudó a Carol a enfrentarse a su situación fue actuar con buen juicio y orarle a Jehová. “Una de las cosas que más me costó fue respetar las leyes de Dios a pesar de la vida tan inmoral que llevaba mi madre —dijo—, pero la oración me ayudó muchísimo. Sé que Jehová está conmigo; ahora me siento segura.” Nunca olvides que las pruebas pueden hacerte más fuerte y pulir tu personalidad (Sal. 105:17-19; Lam. 3:27). Pase lo que pase, Dios no te dejará; él “verdaderamente te ayudar[á]” (Isa. 41:10).

Si estás pensando en casarte

12. ¿Por qué debería tomar en serio Proverbios 20:25 el cristiano que está pensando en casarse?

12 Algunos jóvenes en edad de casarse se han precipitado y han contraído matrimonio porque se sentían infelices, solos o aburridos o porque tenían problemas en su casa. Pero un voto matrimonial es un asunto muy serio. En tiempos bíblicos había quienes hacían votos santos sin pensar bien en lo que eso implicaba (léase Proverbios 20:25). De igual modo,  hoy día hay jóvenes que no se detienen a pensar en todo lo que encierra el matrimonio y solo lo vienen a descubrir cuando ya es demasiado tarde.

13. a) ¿Qué debería preguntarse todo el que está pensando en iniciar una relación con alguien? b) ¿Dónde puede encontrar buenos consejos?

13 Si estás pensando en iniciar una relación con alguien, pregúntate: “¿Por qué quiero casarme? ¿Qué espero del matrimonio? ¿Será esta la persona adecuada para mí? ¿Qué puedo aportar yo al matrimonio?”. “El esclavo fiel y discreto” ha publicado artículos muy específicos sobre este tema que te ayudarán a tomar una buena decisión (Mat. 24:45-47). * Medita bien en la información que leas y pon en práctica los consejos, como si fuera el propio Jehová quien te los diera. No actúes como un “caballo o [un] mulo sin entendimiento” (Sal. 32:8, 9). Demuestra que eres maduro y que comprendes bien lo que implica el matrimonio. Y si crees que estás listo para empezar la relación, sé un “ejemplo [...] en castidad” (1 Tim. 4:12).

14. ¿Por qué es importante que el cristiano siga progresando espiritualmente aun después de haberse casado?

14 Pero también es muy importante actuar con madurez después de la boda. El cristiano casado debe esforzarse por alcanzar “la medida de estatura que pertenece a la plenitud del Cristo”, es decir, debe desarrollar una personalidad verdaderamente cristiana (Efe. 4:11-14). Cristo, nuestro modelo, “no se agradó a sí mismo” (Rom. 15:3). Así, para que en la familia reinen la paz y la armonía, ambos cónyuges deben pensar en las necesidades del otro, no solo en las suyas (1 Cor. 10:24). El esposo debe ser altruista y amar a su esposa, y ella debe sujetarse a él, tal como Jesús se sujeta a su Padre (1 Cor. 11:3; Efe. 5:25).

“Efectúa tu ministerio plenamente”

15, 16. ¿Cómo lograrás poner de manifiesto tu progreso en tu servicio a Dios?

15 Pablo le dijo lo siguiente a Timoteo sobre su importante comisión: “Solemnemente te encargo delante de Dios y de Cristo Jesús [...]: predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente”. Y añadió: “Haz la obra de evangelizador, efectúa tu ministerio plenamente” (2 Tim. 4:1, 2, 5). Para cumplir con esa comisión, Timoteo debía estar “nutrido con las palabras de la fe” (léase 1 Timoteo 4:6).

16 ¿Y qué debes hacer tú para estar “nutrido con las palabras de la fe”? Pablo escribió: “Continúa aplicándote a la lectura pública, a  la exhortación, a la enseñanza”, y agregó: “Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas” (1 Tim. 4:13, 15). En efecto, si quieres progresar, debes estudiar con diligencia. La expresión “hallarse intensamente ocupado” conlleva la idea de dedicarse por completo a cierta actividad. ¿Y qué hay de ti? ¿Tienes buenos hábitos de estudio? ¿Te has dedicado a entender “las cosas profundas de Dios”? (1 Cor. 2:10.) ¿O sigues la ley del mínimo esfuerzo? Ya verás que si meditas, la información que estudies te llegará al corazón (léase Proverbios 2:1-5).

17, 18. a) ¿Qué habilidades debes esforzarte por adquirir? b) ¿Cómo puedes tener la misma actitud que Timoteo hacia el ministerio?

17 Una joven precursora llamada Michelle dijo: “Para ser eficiente en el ministerio, tengo un buen programa de estudio y no me pierdo ninguna reunión. Eso me ayuda a seguir creciendo espiritualmente”. El servicio de precursor te ayudará a manejar mejor la Biblia en el ministerio y a progresar como cristiano. Haz todo lo posible por hacerte un mejor lector y por hacer comentarios significativos en las reuniones. Demuestra que eres maduro preparando bien tus asignaciones de la Escuela del Ministerio Teocrático, presentándolas de manera instructiva y utilizando bien la información asignada.

18 Hacer “la obra de evangelizador” significa ser un ministro eficiente y ayudar a la gente a obtener la salvación. Para ello necesitas cultivar el “arte de enseñar” (2 Tim. 4:2). Tal como Timoteo aprendió de Pablo, tú aprenderás mucho si sales a predicar con publicadores más experimentados (1 Cor. 4:17). Pablo les dijo a los tesalonicenses que los quería tanto que, además de enseñarles la verdad, les había entregado su alma, es decir, había usado su vida para ayudarlos (1 Tes. 2:8). Timoteo imitó bien a Pablo: se preocupó por los demás y “sirvió como esclavo [...] en el adelanto de las buenas nuevas” (léase Filipenses 2:19-23). ¿Y tú? ¿Sigues el ejemplo de Pablo y Timoteo? ¿Estás dispuesto a hacer sacrificios para cumplir con tu ministerio?

El progreso espiritual te dará verdadera satisfacción

19, 20. ¿Por qué causa alegría el progreso espiritual?

19 No es fácil progresar espiritualmente, pero si tienes paciencia y tratas de hacerte un mejor maestro, con el tiempo lo lograrás y tendrás el privilegio de enriquecer la vida de muchas personas (2 Cor. 6:10). Cuando eso suceda, ellos serán tu “corona de alborozo” (1 Tes. 2:19). Fred, un ministro de tiempo completo, dijo: “Ahora dedico más tiempo que nunca a ayudar a los demás. La Biblia tiene razón: hay más felicidad en dar que en recibir”.

20 Una joven precursora llamada Daniela se siente muy feliz de haber crecido espiritualmente. “Ahora que conozco mucho mejor a Jehová —dice ella—, me siento más cerca de él. Cuando haces todo lo posible por agradar a Jehová, te sientes realmente satisfecha.” Los seres humanos no siempre perciben el progreso espiritual de una persona, pero Jehová sí lo ve y lo valora muchísimo (Heb. 4:13). No hay duda alguna: tú puedes glorificar y alabar a Jehová. Así que sigue esforzándote por poner de manifiesto tu progreso y por alegrar el corazón de nuestro Padre celestial (Pro. 27:11).

[Notas]

^ párr. 7 Se han cambiado algunos nombres.

^ párr. 13 “¿Será esta la persona para mí?”, del libro Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas (volumen 2); “Consejo divino para la elección de un cónyuge”, de La Atalaya del 15 de mayo de 2001, y “¿Cuán prudente es casarse durante la adolescencia?”, de ¡Despertad! del 22 de enero de 1984.

Pon a prueba tu memoria

• ¿Qué es el “adelantamiento” del que habló Pablo?

• ¿Cómo puedes poner de manifiesto tu progreso...

... al enfrentarte a los problemas?

... al pensar en casarte?

... en el ministerio?

[Preguntas del estudio]

[Ilustración de la página 15]

La oración te ayudará a enfrentarte a los problemas

[Ilustración de la página 16]

¿Cómo pueden los publicadores jóvenes hacerse mejores maestros?