Ir al contenido

Ir al índice

 OBSERVANDO EL MUNDO

Hablemos de Oriente Medio

Hablemos de Oriente Medio

Muchas de las civilizaciones más antiguas se originaron en Oriente Medio. Hoy día es un sitio rico en tesoros arqueológicos.

Vino cananeo

En el 2013, unos arqueólogos descubrieron en Israel una enorme bodega de vino de Canaán de hace más de 3.700 años. Dentro de la bodega había 40 tinajas que podían almacenar el equivalente a 3.000 botellas de vino. Uno de los arqueólogos que analizó los residuos en las tinajas descubrió que los cananeos eran cuidadosos vinicultores. Él dijo: “La receta de este vino fue seguida estrictamente en todas y cada una de las jarras”.

¿LO SABÍA? La Biblia menciona la elaboración del “mejor vino” en el antiguo Israel e indica que se almacenaba en vasijas grandes (El Cantar de los Cantares 7:9; Jeremías 13:12).

Explosión demográfica

Según el periódico The Guardian, en el 2012 nacieron en Egipto 560.000 bebés más que en el 2010. “Es un récord sin precedentes en la historia del país”, comentó Magued Osman, del Centro Egipcio para la Investigación de la Opinión Pública Baseera. Los expertos creen que si la población sigue creciendo a este ritmo, el país sufrirá aún más la falta de agua, electricidad y alimentos.

¿LO SABÍA? La Biblia explica que el propósito de Dios para los humanos es que “llenen la tierra” a un grado razonable, y tengan todo lo necesario para vivir bien (Génesis 1:28; Salmo 72:16).

Se encuentran monedas escondidas

Cerca de una autopista de Israel se han descubierto más de cien monedas de bronce con la inscripción “año cuarto”. Esta fecha hace referencia al cuarto año de la revuelta de los judíos contra Roma (año 69-70) que llevó a la destrucción de Jerusalén. “Evidentemente alguien aquí temía el final que se acercaba, tal vez vio el avance del ejército romano —dice Pablo Betzer, uno de los directores de la excavación—, y las escondió con la esperanza de recogerlas más tarde.”

¿LO SABÍA? En el año 33, Jesús predijo que Roma sitiaría Jerusalén y les instó a los cristianos a abandonar la ciudad y refugiarse en las montañas (Lucas 21:20-24).