Ir al contenido

Ir al índice

Se aferró a sus creencias

Se aferró a sus creencias

Song Hee tenía 11 años de edad cuando su mamá notó que tenía una curvatura anormal en la espalda. El doctor le diagnosticó escoliosis, una desviación lateral de la columna vertebral en forma de letra C o S. En el caso de Song Hee, su estado era tan grave que había que operarla. Pero ella no aceptaba transfusiones de sangre. ¡Despertad! la entrevistó.

¿Qué hicieron los médicos para ayudarte?

Dos doctores me estuvieron atendiendo durante tres años, pero la curvatura de mi columna siguió aumentando. Empeoró tanto que mi columna empezó a oprimirme el corazón y los pulmones, y se me hacía difícil respirar. Me dijeron que tenía que operarme urgentemente.

¿Estabas dispuesta a operarte?

Por supuesto, aunque me dijeron que se trataba de una intervención complicada. Para entonces, mi columna tenía una desviación de 116 grados, lo que es muy grave. En mi caso, además, había otro desafío: debido a mis creencias religiosas basadas en la Biblia, no aceptaba transfusiones de sangre. *

¿Hallaron algún cirujano dispuesto a operarte?

Mi madre y yo visitamos a un cirujano donde vivimos, en el estado de Florida (Estados Unidos). Sin embargo, cuando le informé que no aceptaría una transfusión, él me dijo que ningún cirujano estaría dispuesto a realizar una intervención tan complicada sin sangre. Y me advirtió que si no me operaba tal vez no llegaría a cumplir los 20. En ese momento solo tenía 14 años.

¿Le explicaste tus razones?

Sí, le dije que mis convicciones se basaban en la Biblia y que para Dios la sangre, tanto humana como animal, era sagrada. * De hecho, en el antiguo Israel, si alguien comía sangre se le sentenciaba a muerte. * También le mostré la instrucción que recibieron los cristianos y que aparece en Hechos 15:19, 20. Allí en parte dice: “Que se abstengan [...] de la sangre”. Por eso entendemos que la sangre no debe entrar en nuestro cuerpo, ni como alimento ni como tratamiento.

¿Qué te dijo el cirujano?

Él insistió que necesitaba sangre para operarme. Para mi sorpresa, el hospital me dijo que si aceptaba transfusiones no cobrarían por la operación.

 ¡Qué buena oferta! ¿Y qué decidieron?

Mi madre y yo estábamos resueltas a no ceder, aunque parecía que no había ningún doctor dispuesto a realizar la operación sin sangre. Y para colmo, las cosas se complicaron más. Como legalmente era una menor y mi salud estaba empeorando, mi caso llegó a los tribunales. Afortunadamente, el fiscal del estado de Florida nos concedió treinta días para encontrar un cirujano que estuviera dispuesto a respetar mis deseos.

¿Encontraste a algún cirujano que quisiera ayudarte?

Sí. Los testigos de Jehová del Comité de Enlace con los Hospitales localizaron en Nueva York a un especialista en escoliosis que pensó que sí podría tratar mi caso. Así que lo solucionamos antes de la fecha límite que nos había dado el tribunal. *

¿Qué tal fue la operación?

¡Fue todo un éxito! Para enderezar la columna, el cirujano, el doctor Robert M. Bernstein, me colocó unas varillas ajustables. Realizó la operación en dos etapas, en un período de dos semanas.

¿Por qué hubo que hacerla en dos etapas?

En caso de que perdiera mucha sangre en la primera etapa, esas dos semanas le darían tiempo a mi cuerpo para producir más glóbulos rojos. Pero al final, en ambas intervenciones perdí muy poca sangre, gracias a la buena planificación, a la destreza y al trabajo meticuloso del equipo médico. Además, me recuperé muy bien y evité las complicaciones que pueden producir las transfusiones. *

¿Qué le pareció al cirujano el resultado?

Los médicos deben tener en cuenta todas las circunstancias del paciente

Estaba muy satisfecho. Él me dijo: “La atención médica no es solo realizar operaciones”. Y también añadió que los médicos deben tener en cuenta todas las circunstancias del paciente, lo que incluye sus creencias y valores. Yo sé que hay mucha gente, no solo los testigos de Jehová, que está de acuerdo con él.

^ párr. 7 La madre de Song Hee es testigo de Jehová. Song Hee se bautizó y se hizo testigo de Jehová en el 2012, cuando tenía 16 años.

^ párr. 17 El Comité de Enlace con los Hospitales ayuda a los Testigos a encontrar médicos que ofrezcan tratamiento médico de calidad sin administrar transfusiones sanguíneas.

^ párr. 21 En un artículo sobre los riesgos de las transfusiones de sangre, la Clinical Excellence Commission de Nueva Gales del Sur en Australia afirmó: “La transfusión de sangre es un trasplante de tejido vivo. En todo trasplante, el cuerpo humano tiende a rechazar cualquier elemento extraño. Esto implica muchos riesgos para la salud”.