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 TIERRAS Y GENTES

Una visita a Honduras

Una visita a Honduras

HONDURAS. ¿De dónde salió ese nombre? Algunos creen que Cristóbal Colón utilizó esa palabra para referirse a las profundas aguas que bordean la costa atlántica de este país.

Para los hondureños —o catrachos, como les gusta llamarse—, la lealtad y la colaboración en la familia son muy importantes. Por ejemplo, el esposo y la esposa deciden juntos cómo administrar el dinero, cómo educar a los hijos y cualquier otro asunto de peso.

La mayor parte de los hondureños son mestizos, fruto de la mezcla entre indígenas y españoles. Todavía quedan algunos grupos indígenas, entre ellos los chortíes. Otro grupo étnico hondureño son los garífunas, que llegaron de otras tierras.

Músico garífuna con su tambor

Los garífunas descienden de indios caribes y esclavos africanos que vivían en la isla de San Vicente,  al sur de las Antillas. En el año 1797 llegaron a las islas de la Bahía, en Honduras. Posteriormente se asentaron a lo largo de la costa caribeña de Centroamérica, y desde allí se esparcieron a otros lugares de América del Norte y Central.

Si visita Honduras, podrá disfrutar de los alegres bailes de los garífunas al ritmo del tambor. También podrá ver su colorida vestimenta y escucharlos contar historias. Todo esto mientras saborea el casabe, una tortilla de harina de yuca a la que ellos llaman ereba.

En Honduras hay unas 400 congregaciones de los testigos de Jehová. Ellos celebran reuniones en español y también en chino mandarín, garífuna, inglés, lenguaje de señas hondureño y misquito.

Tortilla de harina de yuca a la que los garífunas llaman ereba