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El líquido vital

El líquido vital

 El líquido vital

EL AGUA es un misterio, pues resulta simple y compleja a la vez. Cada molécula está compuesta únicamente de tres átomos: dos de hidrógeno y uno de oxígeno. Aun así, los científicos todavía no entienden del todo el comportamiento de las moléculas del agua. Lo que sí sabemos es que este líquido es indispensable para vivir y que constituye alrededor del ochenta por ciento de la masa de todo ser vivo. Veamos al menos cinco propiedades de esta asombrosa sustancia.

1. Puede almacenar bastante calor sin que la temperatura ambiental suba demasiado, lo cual modera el clima.

2. Al congelarse, se expande, formando capas de hielo que flotan en la superficie y sirven de aislante. Si el agua fuera como otras sustancias que se congelan por completo cuando aumentan de densidad, los lagos, ríos y mares se compactarían de abajo hacia arriba, y todo quedaría sepultado en el hielo.

3. Su transparencia permite que los organismos que dependen de la luz sobrevivan a gran profundidad.

4. La tensión superficial que producen sus moléculas crea una capa tan elástica como la piel. Dicha tensión hace posible que algunos insectos correteen sobre los charcos, que se formen gotas de agua y que exista el fenómeno de la capilaridad, el cual contribuye a la hidratación hasta de los árboles más altos.

5. Es el mejor disolvente. Puede transportar en solución oxígeno, carbono, dióxido de carbono, sales, minerales y muchas otras sustancias vitales.

El climatizador ideal

Los océanos cubren casi el setenta por ciento de la Tierra, por lo que son un elemento clave para el control climático. Puede decirse que hacen equipo con la atmósfera al intercambiar constantemente calor, agua y gases, y al generar viento y olas. Juntos regulan la temperatura del planeta al conducir el calor desde los trópicos hasta los polos. De hecho, para la mayoría de los  seres vivos es imprescindible que la temperatura ambiental no exceda la temperatura en la que el agua permanece en estado líquido. A este respecto, “parece que la Tierra lo logró a la perfección”, comenta el libro Rare Earth—Why Complex Life Is Uncommon in the Universe.

La Tierra, por lo tanto, no es la causa, sino el efecto. Entonces, ¿cuál es la causa: la casualidad, o un Creador amoroso? La Biblia dice que Dios es la causa (Hechos 14:15-17). En el siguiente artículo, que trata sobre los maravillosos ciclos que conservan limpio y saludable nuestro planeta, veremos más pruebas a favor del punto de vista bíblico.

[Recuadro de la página 7]

VERDADES CIENTÍFICAS QUE REVELA LA BIBLIA

La Tierra está suspendida en el espacio. “Él está extendiendo el norte sobre el lugar vacío, colgando la tierra sobre nada.” (Job 26:7, declarado alrededor de 1613 a.e.c. [antes de la era común].)

La Tierra es esférica. “Hay Uno que mora por encima del círculo de la tierra.” (Isaías 40:22, escrito alrededor de 732 a.e.c.)

Existe un ciclo del agua. “Todos los torrentes invernales salen al mar [...]. Al lugar para donde salen los torrentes invernales, allí regresan para poder salir.” (Eclesiastés 1:7, escrito antes del año 1000 a.e.c.)

El universo se rige por leyes. “Yo [Jehová] he designado [...] los estatutos [o leyes] de cielo y tierra.” (Jeremías 33:25, escrito antes de 580 a.e.c.)

[Reconocimientos de la página 7]

Magnetosfera: NASA/Steele Hill; aurora: Collection of Dr. Herbert Kroehl, NGDC; arrecife: Stockbyte/Getty Images