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¿Está amenazada la Tierra?

¿Está amenazada la Tierra?

 ¿Está amenazada la Tierra?

EL CALENTAMIENTO global ha sido calificado como la mayor amenaza para la humanidad. A los expertos les inquieta “la posibilidad de que hayamos iniciado un lento pero implacable alud de cambios”, dice la revista Science. Por otro lado, hay quienes cuestionan esta afirmación. Aunque reconocen que la Tierra se está calentando, no están seguros de las causas ni de las consecuencias. Admiten que las actividades humanas pueden ser un factor, pero no que sea necesariamente el principal. ¿Por qué la diferencia de opiniones?

Para empezar, los procesos físicos que intervienen en los sistemas climáticos son complejos y no se comprenden del todo. Además, es común que los grupos de interés interpreten tendenciosamente los datos científicos, como los que se usan para explicar el ascenso de las temperaturas.

¿Es real el aumento de la temperatura?

El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), dependiente de la ONU, deja claro que el calentamiento global es “inequívoco” y que “muy probablemente” se debe a la acción del hombre. Quienes cuestionan dicha opinión, sobre todo en lo referente al factor humano, admiten que el calentamiento de las ciudades se debe a su crecimiento; además, el concreto y el acero absorben con facilidad el calor y tardan en liberarlo por la noche. Sin embargo, argumentan que las mediciones de temperatura en las zonas urbanas no reflejan la realidad de las zonas rurales y pueden distorsionar las estadísticas mundiales.

Por su parte, Clifford, un anciano que vive en una isla del mar de Chukchi, frente a las costas de Alaska, dice haber observado cambios con sus propios ojos. Su aldea suele desplazarse por el hielo marino hacia el continente para cazar alces y caribúes, pero el aumento de las temperaturas le está imposibilitando seguir su forma de vida tradicional. “Las corrientes han cambiado, las condiciones del hielo han cambiado y los períodos de congelación del mar de Chukchi han cambiado”, explica él. Antes, el mar se congelaba a finales de octubre, pero ahora no se congela hasta bien entrado diciembre.

En 2007, el calentamiento también se hizo patente en el paso del Noroeste (ruta que une los océanos Atlántico y Pacífico a través del polo Norte), cuando se abrió completamente a la navegación por primera vez en la historia. “Lo que hemos visto este año cuadra con los datos que indican que las épocas de deshielo son cada vez más largas”, puntualizó un destacado científico del Centro Nacional de Datos sobre la Nieve y el Hielo.

El efecto invernadero, esencial para la vida

Una de las causas a las que se atribuyen tales cambios es la intensificación del efecto invernadero,  fenómeno natural esencial para el sostén de los seres vivos. Nuestro planeta absorbe el 70% de la energía solar que llega hasta él, con la cual se calientan el aire, el suelo y el mar; de no ser por este mecanismo, la temperatura media en la superficie rondaría los 18 °C bajo cero (0 °F). Luego, la Tierra se desprende del calor absorbido liberándolo hacia el espacio en forma de radiación infrarroja, lo que evita el recalentamiento. Pero cuando los contaminantes alteran la composición de la atmósfera, escapa menos calor y se elevan las temperaturas.

Entre los gases que contribuyen al efecto invernadero figuran el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, así como el vapor de agua. La concentración de estos gases en la atmósfera se ha incrementado significativamente en los últimos doscientos cincuenta años con la revolución industrial y con el aumento en el consumo de combustibles fósiles, como el carbón y el petróleo. A estos factores se añade la creciente población de animales de granja, que en el proceso de digestión liberan metano y óxido nitroso. Algunos especialistas mencionan otras causas del calentamiento que, según ellos, son anteriores a la interferencia humana en el clima.

¿Una de tantas otras fluctuaciones?

Quienes dudan que el calentamiento global sea inducido por el hombre sostienen que las temperaturas han experimentado grandes fluctuaciones en el pasado. Aluden a las llamadas glaciaciones, períodos durante los cuales la Tierra supuestamente era mucho más fría que ahora. Y en apoyo de la teoría de un calentamiento natural, se remiten a las pruebas que indican que en regiones gélidas, como Groenlandia, creció en un tiempo vegetación propia de climas cálidos. Por supuesto, los científicos admiten que cuanto más se retrocede en el tiempo, más cuesta determinar con precisión las condiciones climáticas.

¿Qué pudo ocasionar cambios tan pronunciados en las temperaturas antes de que el hombre  interviniera? Entre las posibles causas están las manchas y erupciones solares, que guardan relación con las fluctuaciones de energía. Además, la órbita terrestre se mueve en ciclos que duran muchos miles de años y que afectan la distancia del planeta con respecto al Sol. Otros factores pudieron haber sido el polvo volcánico y los cambios en las corrientes oceánicas.

Modelos climáticos

¿Qué impacto tendrá en nosotros y en el medio ambiente el alza de las temperaturas, cualquiera que sea su causa? Es difícil predecirlo con certeza. Sin embargo, hoy los científicos disponen de poderosas computadoras con las que simulan el sistema climático. En sus modelos incorporan leyes físicas, datos sobre el clima y fenómenos naturales que inciden en este.

Tales simulaciones permiten realizar experimentos que de otro modo serían imposibles, como “modificar” la intensidad de la energía solar para observar sus efectos en el hielo polar, las temperaturas del aire y el mar, los índices de evaporación, la presión atmosférica, la formación de nubes y los patrones del viento y las precipitaciones. También pueden “crear” erupciones volcánicas para estudiar los efectos del polvo volcánico en el tiempo atmosférico y examinar el impacto del crecimiento demográfico, la deforestación, la utilización del suelo, los cambios en la emisión de gases de efecto invernadero, etc. Los científicos confían en que sus modelos serán cada vez más precisos y fiables.

¿Cuál es el grado de precisión de los modelos actuales? Como es lógico, mucho depende de la exactitud y cantidad de los datos que se introduzcan en las máquinas; de ahí que los pronósticos vayan desde moderados hasta catastróficos. Aun así, como destaca la revista Science, “el sistema climático [natural] podría darnos sorpresas”. Y ya lo ha hecho: la inusitada rapidez del deshielo ártico ha dejado perplejos a los climatólogos. Con todo, tener aunque solo sea una idea aproximada de las consecuencias de las acciones o inacciones del hombre, permitiría a los líderes mundiales trazar hoy políticas encaminadas a reducir los problemas de mañana.

Con este objetivo en mente, el IPCC creó seis escenarios virtuales que iban desde la emisión ilimitada de gases de efecto invernadero hasta las restricciones más severas, pasando por los niveles de emisión actuales. Cada modelo arrojó resultados climáticos y ambientales distintos. A la luz de estos pronósticos, los analistas están instando a que se adopten medidas urgentes, como fijar límites obligatorios a las emisiones de combustibles fósiles, sancionar a los infractores, fomentar el uso de la energía nuclear y adoptar más tecnologías amigables con el medio ambiente.

¿Son fiables los modelos?

Los actuales métodos de predicción “simplifican en exceso aquellos procesos climáticos que no se entienden bien” y “simplemente pasan por  alto otros”, argumentan los críticos, quienes también señalan las contradicciones de los pronósticos por computadora. Un científico que participó en los debates del IPCC comentó: “A algunos, la tarea de medir y comprender el complejísimo sistema climático nos obliga a ser humildes, al grado de hacernos dudar de nuestra capacidad para entender por qué se comporta como lo hace”. *

Algunos creen que utilizar la duda para justificar la falta de acción es jugar con el futuro. “¿Cómo se lo explicaremos a nuestros hijos?”, preguntan. Independientemente de la precisión de los modelos climáticos, hay algo de lo que sí estamos seguros, y es que la Tierra se halla en graves apuros. Los sistemas que sostienen la vida están siendo atacados por la contaminación, la deforestación, la urbanización y la extinción de especies, por citar solo algunos factores que son innegables.

Sobre la base de la experiencia, ¿cabe esperar que la humanidad en general dé un giro radical para preservar nuestro hermoso hogar y nuestro propio futuro? Y lo que es más, si la actividad humana es responsable del calentamiento planetario, quizás solo nos queden años, y no siglos, para realizar los cambios necesarios. Lo menos que podría hacerse es atacar cuanto antes las raíces del problema, a saber, la codicia, el egoísmo, la ignorancia, la mala administración y la apatía. ¿Es cosa de ilusos creer que se conseguirá? ¿Hay alguna esperanza? Lea las respuestas en el siguiente artículo.

[Nota]

^ párr. 20 John R. Christy, director del Earth System Science Center de la Universidad de Alabama en Huntsville (EE.UU.), según The Wall Street Journal del 1 de noviembre de 2007.

[Ilustración y recuadro de la página 5]

CÓMO SE MIDE LA TEMPERATURA DE LA TIERRA

Para ilustrar las dificultades, imagine que debe medir la temperatura de un salón. ¿Dónde pondrá el termómetro? Como el calor asciende, cerca del techo la temperatura es más alta que a nivel del piso. Los resultados también variarán dependiendo de si pone el termómetro junto a una ventana, al sol o a la sombra. Asimismo, el color de la habitación incidirá en el resultado, pues las superficies oscuras absorben más calor.

Por lo tanto, no bastará con una sola medición: tendrá que hacer varias y luego calcular el promedio. Pero los valores pueden cambiar de día en día y de estación en estación. De manera que para obtener una media exacta, deberá efectuar múltiples lecturas durante un largo período de tiempo. ¿Entiende por qué es tan complicado medir la temperatura general de la superficie, la atmósfera y los océanos de la Tierra? Y, sin embargo, estos datos son indispensables para evaluar con exactitud el cambio climático.

[Reconocimiento]

NASA photo

[Recuadro de la página 6]

¿ES LA ENERGÍA NUCLEAR UNA SOLUCIÓN?

El consumo de energía en el mundo sigue batiendo marcas. Dado que el petróleo y el carbón producen gases de efecto invernadero al arder, algunos gobiernos tienen la vista puesta en la energía nuclear como una alternativa más limpia. Pero también esta conlleva serios peligros.

Francia, uno de los países más dependientes de la energía nuclear, requiere anualmente 19.000 millones de metros cúbicos (670.000 millones de pies cúbicos) de agua para enfriar sus reactores, según informa el International Herald Tribune. Durante la ola de calor de 2003, el agua caliente que normalmente expulsan los reactores amenazó con elevar la temperatura de los ríos franceses a niveles peligrosos para el medio ambiente, por lo que varias centrales fueron cerradas. Si las temperaturas del planeta aumentan, es probable que la situación empeore.

“Tendremos que remediar el problema del cambio climático si vamos a producir energía nuclear”, sostiene David Lochbaum, ingeniero nuclear de la Unión de Científicos Preocupados.

[Recuadro y mapa de la página 7]

CATÁSTROFES CLIMÁTICAS EN 2007

El año 2007 vio un récord en la cifra de catástrofes climáticas, las cuales motivaron catorce llamadas de emergencia por parte de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, cuatro más que el anterior máximo, registrado en 2005. He aquí una muestra. Recuérdese, sin embargo, que los sucesos aislados no necesariamente indican una tendencia a largo plazo.

Gran Bretaña. Las peores inundaciones en más de sesenta años dejaron más de 350.000 damnificados. En Inglaterra y Gales, los meses de mayo a julio fueron los más lluviosos desde que se empezó a llevar registro en 1766.

África occidental. Las inundaciones afectaron a 800.000 personas en catorce países.

Lesoto. Las altas temperaturas y la sequía arruinaron los cultivos. Unas 553.000 personas necesitaron ayuda alimentaria.

Sudán. Alrededor de 150.000 personas perdieron sus casas debido a las lluvias torrenciales. Se enviaron socorros a por lo menos 500.000.

Madagascar. Ciclones y lluvias intensas obligaron el desplazamiento de 33.000 isleños y arrasaron los cultivos de 260.000.

Corea del Norte. Grandes inundaciones, derrumbes y aludes de barro perjudicaron a 960.000 personas.

Bangladesh. Las inundaciones afectaron a 8.500.000 personas y ocasionaron la muerte de más de 3.000, así como la de 1.250.000 animales de granja. Cerca de 1.500.000 viviendas sufrieron daño o fueron destruidas.

India. Las inundaciones dejaron 30.000.000 de damnificados.

Pakistán. Un saldo de 377.000 personas sin hogar y centenares de muertos dejaron las lluvias ciclónicas.

Bolivia. Más de 350.000 personas fueron afectadas por las inundaciones y 25.000 fueron desplazadas.

México. Al menos 500.000 personas perdieron sus casas y más de 1.000.000 se vieron perjudicadas por las inundaciones en diversas regiones.

República Dominicana. Torrenciales aguaceros ocasionaron inundaciones y corrimientos de tierra, dejando 65.000 desplazados.

Estados Unidos. Los incendios que asolaron la seca región del sur de California obligaron el desplazamiento de 500.000 personas.

[Reconocimiento]

Basado en NASA/Visible Earth imagery