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El puente que se resiste a desaparecer

El puente que se resiste a desaparecer

 El puente que se resiste a desaparecer

DE NUESTRO CORRESPONSAL EN BULGARIA

TENDIDO sobre el río Osŭm al norte del centro de Bulgaria se halla el puente cubierto de Loveč. Al igual que las gentes que la utilizan, esta magnífica construcción cuenta con una rica historia.

Uno de los primeros en divulgar su existencia fue el geólogo austriaco Ami Boué, quien visitó Loveč durante la primera mitad del siglo XIX. En sus escritos se refirió a “un puente de piedra, cubierto y decorado con pequeñas tiendas”. En efecto, además de constituir parte de las vías de comunicación de la ciudad al conectar sus dos lados, este puente singular también servía de mercado; de ahí que la comunidad lo considerara un monumento.

En un principio, el puente cubierto de Loveč no era de piedra, sino de madera; pero fue necesario repararlo varias veces a lo largo de los años por culpa de las crecidas del río. Finalmente, en 1872, las aguas lo arrastraron por completo, dejando a la población sin su conexión vital.

Como no sería tarea fácil restaurarlo, se contrató al afamado constructor búlgaro Kolyo Ficheto para que proyectara y edificara uno más resistente.

Diseño novedoso

Ficheto decidió recuperar el concepto original y diseñar un puente cubierto con pequeñas tiendas en su interior. Para soportar la plataforma de 84 metros de largo por 10 metros de ancho (275 por 33 pies), añadió pilares elípticos. Los pilares, de 5 metros (15 pies) de altura y con el lado angosto de cara a la corriente, presentaban un elemento novedoso: de la mitad hacia arriba tenían orificios para permitir el paso del agua cuando aumentara el caudal del río. Ficheto colocó sólidas vigas y tablas de roble encima de los pilares. Para el resto de la obra, incluidas las 64 tiendas instaladas a ambos lados de la calzada, utilizó madera de haya. El techo estaba fabricado con la misma madera y revestido de láminas de hierro.

Otro detalle interesante fue que Ficheto conectó las vigas de apoyo con tacos y juntas de madera en vez de utilizar piezas de hierro y clavos forjados. El piso de madera se terminó con un pavimento de piedra y se recubrió con una capa de gravilla. De día, la luz natural se filtraba por entre pequeñas ventanas laterales y tragaluces; de noche, el puente se iluminaba con faroles de gas. El diseño y construcción de esta nueva obra [1] tardó tres años enteros.

La vida en el puente

¿Cómo era la vida en el puente? Escuche la descripción de un testigo ocular: “Las voces de los comerciantes, los transeúntes y los curiosos —interrumpidas muy de vez en cuando por el paso de un auto, una carreta o un asno con su carga— se mezclaban con el ruido de los hojalateros [...] y con la algarabía de los vendedores, que ofrecían sus mercancías a  voz en cuello. El puente tenía vida propia. Las muchas tienditas multicolores, llenas hasta el tope de tejidos de lana, collares y otros artículos, tenían su propio ritmo y sus propias tradiciones”.

Aparte de hacer sus compras en el puente cubierto, la gente también iba allí para entretenerse, pues muchos comerciantes eran al mismo tiempo músicos. El testigo antes citado añade: “En la barbería trabajaban cinco o seis hombres que, además de dedicarse a su oficio, tocaban muy bien, en especial instrumentos de cuerda. A menudo sacaban tiempo para ejecutar sus melodías, y los clientes esperaban gustosos a que terminaran”. Después de la primera guerra mundial, varios de ellos formaron una agrupación llamada La Orquesta del Barbero.

Sobreviene la tragedia

Durante medio siglo, el puente cubierto de Ficheto soportó inundaciones, guerras y otras calamidades; pero en la noche del 2 de agosto de 1925, enormes llamaradas iluminaron el cielo de Loveč mientras reducían a cenizas esta pintoresca obra de construcción. ¿Qué originó aquel incendio? Hasta el día de hoy nadie sabe con certeza si se debió a negligencia o si fue provocado. Sea como fuere, la ciudad volvió a quedarse sin una conexión entre sus orillas.

En 1931 se edificó un nuevo puente con pequeñas tiendas y talleres a ambos lados [2], pero esta vez el acero y el concreto sustituyeron a la piedra y la madera. En términos generales, el diseño difería notablemente del original. El techo era de cristal, y una sección del tramo central no tenía paredes exteriores. Entre 1981 y 1982 se volvió a construir siguiendo el plano original de Kolyo Ficheto [3].

El puente cubierto de Loveč no solo constituye un símbolo de la ciudad y la cristalización de las ideas de un artista, sino que aún sigue cautivando el interés tanto de los pobladores como de los turistas que recorren sus tiendas.

[Mapa de la página 22]

(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicación)

BULGARIA

SOFÍA

Loveč

[Reconocimiento de la página 23]

Foto 2: del libro Lovech and the Area of Lovech