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Observando el mundo

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Por qué la risa produce bienestar

¿Por qué se siente uno tan bien al reírse? Según The Vancouver Sun, las investigaciones indican que el humor no solo activa las zonas del cerebro asociadas con la percepción y el lenguaje, sino también el núcleo accumbens, región ligada a la felicidad y la euforia. El doctor Allan Reiss, de la Universidad de Stanford, dice que esta zona neural es “un potente subsistema cerebral” y cree que, al estudiar el humor, los médicos comprenderán mejor el comportamiento social. “El sentido del humor suele determinar cómo y con quién entablamos amistad e incluso relaciones románticas duraderas —señala el doctor Reiss—. Constituye además un mecanismo de defensa universal al enfrentar todo tipo de tensiones.”

 ‘La nueva patología de este siglo’

Así es como algunos psiquiatras aluden a la reciente “adicción” al teléfono celular. Un estudio del Centro Específico de Tratamiento y Rehabilitación de Adicciones Sociales revela que las “mujeres de 16 a 25 años solitarias, tímidas, inmaduras [y] frustradas” son las más vulnerables, comenta el diario español El País. La adicción provoca “una necesidad insaciable de usar el móvil para llamadas [y] mensajes”, explica el psiquiatra Blas Bombín. Si no puede utilizar el aparato, el afectado “sufre ansiedad e irritabilidad”. Además, este padecimiento no solo interfiere en la convivencia, sino que origina enormes gastos. El mencionado centro dice que algunos pacientes poseen ocho teléfonos y que “sus facturas se disparan con facilidad hasta los 800 euros [1.000 dólares] al mes”.

Aumento mundial de barrios marginales

“Una de cada 3 personas vivirá en un barrio marginal dentro de treinta años” si sigue el ritmo actual, afirma el diario londinense The Guardian al citar de un informe de Naciones Unidas. Lamentablemente, “940 millones de personas —casi la sexta parte de la población mundial— ya viven en barrios precarios e insalubres, que en su mayor parte carecen de agua, alcantarillado, servicios públicos y protección legal”. Sirve de ejemplo el distrito de Kibera, situado en Nairobi (Kenia), con unos 600.000 habitantes de tugurios. Anna Tibaijuka, directora del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), señala: “La desigualdad extrema y el desempleo conducen a la gente al comportamiento antisocial. Es en los barrios de tugurios donde todos los males se juntan, donde la paz y la seguridad son infrecuentes y donde resulta imposible proteger a los jóvenes”.

China y los problemas de estacionamiento

El auge económico de China ha posibilitado que millones de ciudadanos puedan comprar su propio automóvil. Pero existe un problema: encontrar estacionamiento. Muchos edificios de viviendas construidos en los últimos veinticinco años no cuentan con estacionamientos porque en ese entonces muy poca gente tenía coche. Además, en los vecindarios más antiguos, las calles son estrechas y llenas de curvas, por lo que es casi imposible estacionarse. Con todo, “en Pekín hay más de dos millones de vehículos, mientras que la capacidad de estacionamiento es de solo 600.000”, informa China Today. A escala nacional, solo el 20% de los propietarios poseen un estacionamiento autorizado. El consumo de combustible constituye otro indicador del aumento de automóviles. Según la citada revista, “dentro de poco, China superará a Japón y se convertirá en el segundo consumidor de petróleo”.

Jóvenes con lesiones por esfuerzo repetitivo

Aumenta la cantidad de jóvenes que buscan tratamiento para las lesiones por esfuerzo repetitivo, según el diario canadiense The Globe and Mail, que señala: “Médicos y fisioterapeutas informan que la edad de sus pacientes desciende conforme se eleva el tiempo que los niños inactivos pasan frente a la computadora en el hogar y la escuela”. El rotativo afirma que el uso constante del teclado y del mando de los videojuegos provoca el dolor y la inflamación característicos de este tipo de lesión, por lo que aconseja que los padres vigilen la postura de sus hijos y estén alertas a algunas señales de lesión: frotarse los codos o las muñecas, o quejarse de adormecimiento u hormigueo.

¿Lugar de empleo peligroso?

Una investigación sueca revela que “trabajar con personal del sexo opuesto es peligroso para el matrimonio”, afirma The Wall Street Journal. Tras revisar los registros oficiales de divorcios y empleos, la encargada de la investigación, Yvonne Aberg, descubrió que “trabajar exclusivamente con personas del sexo opuesto eleva el índice de divorcios en un alarmante 70%, comparado con el de una oficina donde todo el personal es del mismo sexo”. Aberg pudo notar, además, que el estado civil de los compañeros de trabajo no incidía en el resultado. El estudio, que duró siete años, y en el que participaron 37.000 trabajadores de 1.500 centros laborales, se basa en datos comprobados, no en testimonios personales, que tienden a ser menos exactos. El artículo señala que una forma de reducir el riesgo de divorcio en un 50% es trabajar con el cónyuge en la misma oficina.

Pastor no creyente

Un ministro luterano fue el foco de atención el año pasado al afirmar que “Dios no existe, la vida eterna no existe y no hay resurrección”. Tras una breve suspensión fue admitido de nuevo como predicador, informa la cadena de noticias BBC News. Thorkild Grosbøl, de la parroquia de Tårbæk, en las proximidades de Copenhague (Dinamarca), “se disculpó por sus comentarios” y aceptó sus obligaciones con la Iglesia, explicó la obispo Lise-Lotte Rebel, de la diócesis de Elsenor. No obstante, Grosbøl sigue predicando en los mismos términos. La obispo declaró, en junio de 2004, que si el religioso no dimite, se tendrá que decidir en un juicio si puede continuar ejerciendo el ministerio.

Antigua inscripción evangélica

Por vez primera, un equipo de investigadores ha descubierto un versículo de las Escrituras Griegas Cristianas inscrito en una antigua tumba del valle de Cedrón, cerca de Jerusalén, dice el rotativo alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung. Tal hallazgo ocurrió por casualidad en la llamada tumba de Absalón cuando la luz difusa de una fotografía tomada al ponerse el Sol reveló al antropólogo Joe Zias lo que parecía una inscripción desgastada. Tras aplicársele un simple parche de papel machacado y humedecido, se descifró el versículo bíblico, que corresponde a Lucas 2:25, según el Códice Sinaítico, que data del siglo IV. Lo sobresaliente del descubrimiento es que la inscripción de textos bíblicos en lápidas no se hizo común sino hasta el año 1000 de nuestra era.