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¿Cómo puedo elegir bien los vídeos musicales?

¿Cómo puedo elegir bien los vídeos musicales?

 Los jóvenes preguntan...

¿Cómo puedo elegir bien los vídeos musicales?

“Cuando veo aparecer el nombre de un grupo o de una canción de dudosa reputación, cambio de canal.”—Casey.

A MUCHOS jóvenes les encantan los vídeos musicales. Pero como ya se indicó en un artículo anterior de esta serie, gran parte de tales vídeos contienen escenas escandalosas de sexo y violencia. * Claro está, el cristiano debe evitar cualquier forma de entretenimiento que promueva lo que Dios condena. Sin embargo, no todos los vídeos musicales son abiertamente inmorales. Algunos tal vez sean más o menos sanos. Otros quizá no parezcan degradantes de primera intención, pero puede que envíen mensajes sutiles que estén en conflicto con la Palabra de Dios.

Si tus padres te permiten ver vídeos de música, tienes que saber escoger y utilizar tus “facultades perceptivas” entrenadas en conformidad con los principios bíblicos para distinguir lo que es apropiado ver y lo que no (Hebreos 5:14). ¿Qué principios bíblicos pueden orientarte al respecto? He aquí algunos versículos y comentarios que te resultarán útiles.

Proverbios 4:23: “Más que todo lo demás que ha de guardarse, salvaguarda tu corazón, porque procedentes de él son las fuentes de la vida”. ¿Tienes un instrumento musical o material deportivo que valores mucho? Seguro que te esmeras al máximo por mantenerlo en buenas condiciones y lo guardas en un lugar seguro. Jamás lo dejarías en la calle sin vigilancia, aunque fuera solo un momento, por temor de que alguien lo estropee o te lo robe. En efecto, lo salvaguardas, lo proteges. Pues lo mismo has de hacer con tu corazón: debes estar resuelto a protegerlo y no ponerlo en peligro ni siquiera un instante exponiéndolo al entretenimiento malsano.

Efesios 2:1, 2: “A ustedes Dios los vivificó aunque estaban muertos en sus ofensas y pecados, en los cuales en un tiempo anduvieron conforme al sistema de cosas de este mundo, conforme al gobernante de la autoridad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de la desobediencia”. Este aire es el espíritu del mundo, es decir, la forma de pensar y las actitudes que subyacen tras el comportamiento impío. Dicho espíritu se refleja en muchos  vídeos musicales y se opone totalmente al espíritu de Dios, el cual produce en las personas cualidades como el gozo, la paz y el autodominio (Gálatas 5:22, 23).

2 Timoteo 2:22: “Huye de los deseos que acompañan a la juventud”. Observar escenas eróticas —por breves que sean— solo avivará en ti las llamas del deseo. Muchos jóvenes reconocen que tales escenas son muy difíciles de olvidar; puede que incluso tiendan a recrearse en ellas una y otra vez. Un chico llamado Dave, quien vio un vídeo provocativo, confiesa: “Desde ese día, siempre que escuchaba la canción me acordaba del vídeo”. Así es, contemplar producciones de esa clase puede alimentar el deseo de tener relaciones sexuales inmorales (1 Corintios 6:18; Colosenses 3:5).

Proverbios 13:20: “Al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal”. Pregúntate: “¿Invitaría a mi casa a personas violentas o inmorales, o a espiritistas o borrachos?”. Pues bien, relacionarte con personas así mediante la televisión equivale a invitarlas a tu hogar. ¿Puede tal proceder hacer que te ‘vaya mal’? Kimberly comenta: “En algunas reuniones sociales he visto a chicas copiar la forma de vestir o los bailes provocativos que han visto hace poco en algún vídeo”. Tal vez tú hayas presenciado situaciones parecidas. Al imitar a quienes no tienen ningún respeto por las normas divinas, estos jóvenes demuestran que ya les está ‘yendo mal’. Así que evita terminantemente “las malas compañías” en todas sus formas (1 Corintios 15:33).

Salmo 11:5: “Jehová mismo examina al justo así como al inicuo, y Su alma ciertamente odia a cualquiera que ama la violencia”. Si ves vídeos que promueven la violencia sin sentido, ¿no pudiera al menos dar la impresión de que ‘amas la violencia’?

El reto de saber escoger

Dado que “el mundo entero yace en el poder del inicuo”, es cada vez más difícil encontrar diversiones que no estén contaminadas por la forma de pensar y las actitudes que imperan en el mundo (1 Juan 5:19). Algunos canales musicales emiten una gran cantidad de vídeos inaceptables para el cristiano. Y aunque estos no sean abiertamente inmorales o violentos, a menudo fomentan el espíritu del mundo. Un músico profesional observó que un famoso canal de música “ha pasado de difundir solo música a difundir un estilo de vida”.

La solución parece sencilla: si un vídeo no es aconsejable, cambia de canal. El problema es que deberás tener el mismo cuidado con otros canales de televisión, ya que muchos de ellos emiten imágenes explícitas de violencia o sexo, o de gente en circunstancias moralmente cuestionables. Hay que admitir que en ocasiones resulta fastidioso —o hasta frustrante— querer relajarse viendo la televisión y al mismo tiempo estar todo el rato pendiente por si hay que cambiar de canal. Y a veces, para cuando uno logra cambiar, el daño ya está hecho, pues  se ha grabado en la mente alguna escena inmoral. Pese a todo, de una cosa puedes estar seguro: Jehová Dios bendecirá cualquier intento sincero que hagas por salvaguardar tu corazón (2 Samuel 22:21).

Además de lo mencionado, existen otras medidas que quizá te resulten útiles. Casey, citado antes, dice qué le ayuda a él: “El nombre del grupo y el título de la canción aparecen normalmente al comienzo del vídeo. Los grupos suelen tener cierta fama, así que casi siempre sé de antemano qué bandas o canciones debo evitar. Cuando veo aparecer el nombre de un grupo o de una canción de dudosa reputación, cambio de canal de inmediato”.

‘Habla la verdad en tu corazón’

Aunque conozcas bien los principios bíblicos, puedes terminar tolerando lo que es ofensivo. ¿Cómo? Justificándote (Santiago 1:22). La Biblia dice que es amigo de Jehová quien ‘habla la verdad en su corazón’ (Salmo 15:2). Así que sé sincero contigo mismo. No te engañes. Si empiezas a justificarte mientras ves algo cuestionable, pregúntate: “¿Le parecerá bien a Jehová que contemple esto?”. Recuerda que a menudo lo difícil no es saber lo que está bien y lo que está mal, sino resolverse a hacer lo que está bien. Debes valorar tu relación con Jehová por encima de cualquier forma de diversión (2 Corintios 6:17, 18).

Normalmente no basta con hacer un intento desganado por ser más selectivo. De no tomar una firme determinación, enseguida comenzarás a flaquear. La Biblia habla de un siervo de Dios que estaba resuelto a serle fiel a su esposa: su nombre era Job. Este dijo en cierta ocasión: “Un pacto he celebrado con mis ojos. Por eso, ¿cómo pudiera mostrarme atento a una virgen?” (Job 31:1). ¿Te imaginas? Job hizo un pacto, un contrato solemne consigo mismo, para poner límites a lo que veían sus ojos. Tú puedes imitar su ejemplo. Hazte el firme propósito, o la promesa solemne, de no ver cosas perjudiciales. Fija límites específicos y órale a Jehová al respecto. Luego cumple con tu compromiso, poniéndolo por escrito si es que eso te ayuda. En caso de que necesites el apoyo de alguien, ¿por qué no hablas con personas adultas en quienes confías, como por ejemplo tus padres?

En vista de los peligros que entrañan los vídeos musicales, algunos jóvenes cristianos han optado por no ver ninguno. Sea cual sea tu decisión, utiliza las facultades perceptivas y mantén una conciencia limpia. Si tienes aficiones sanas y edificantes, no te causarás daño y conservarás tu amistad con Jehová.

[Nota]

^ párr. 4 Lee el artículo “Los jóvenes preguntan... ¿Debería ver vídeos musicales?”, que apareció en el número del 22 de febrero de 2003.

[Ilustración de la página 12]

Aunque algunos vídeos no son abiertamente inmorales, promueven ideas perjudiciales

[Ilustración de la página 13]

Toma la determinación de no ver lo que Dios desaprueba