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¿Solucionará el nuevo milenio el problema del sida en África?

¿Solucionará el nuevo milenio el problema del sida en África?

 ¿Solucionará el nuevo milenio el problema del sida en África?

De nuestro corresponsal en Zambia

EL PASADO mes de septiembre se reunieron delegados de varios países africanos en Lusaka (Zambia) con motivo de la undécima Conferencia Mundial sobre Sida y otras enfermedades de transmisión sexual. Entre sus objetivos figuraban el fomento de la cooperación interregional para aportar respuestas a la pregunta: ¿Cómo hacer frente a la propagación del sida en África?

La entonces ministra de salud zambiana, la profesora Nkandu Luo, indicó que la situación en África, así como en otras regiones del mundo en vías de desarrollo, es “sumamente grave”, y añadió que está “deteniendo e incluso revirtiendo algunos de los avances más significativos en materia de salud y en otros campos sociales y económicos”.

Un simposio sobre seguridad en el manejo de la sangre reconoció que las transfusiones de sangre han sido uno de los medios de transmisión del sida. Una doctora, representante de la Unidad de Seguridad Hematológica de la Organización Mundial de la Salud, señaló que no en todos los casos se contagia del VIH quien mantiene relaciones sexuales con una persona seropositiva, mientras que el paciente que recibe sangre contaminada con sida se infecta siempre. Con razón agregó que, en tales casos, “la transfusión sanguínea más segura es la que no se realiza”.

La reunión hizo hincapié en que el costo prohibitivo del tratamiento contra el sida dificulta o hasta imposibilita que los afectados reciban atención médica. Por ejemplo, el salario medio que se percibe en las ciudades ugandesas viene a ser de 200 dólares mensuales, mientras que los fármacos antirretrovirales pueden costar hasta 1.000 dólares cada mes.

La conferencia de Lusaka mostró que el inicio del nuevo milenio no aportaría soluciones fáciles para poner coto al sida. No obstante, los estudiantes de la Biblia comprenden que el remedio definitivo de todas las dolencias está en manos del Creador, Jehová Dios, quien promete instaurar un nuevo mundo en el que “ningún residente dirá: ‘Estoy enfermo’” (Isaías 33:24).

[Ilustraciones y mapa de la página 31]

La profesora Nkandu Luo

[Reconocimiento]

Fotografía publicada con autorización de E. Mwanaleza, Times of Zambia