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 CAPÍTULO 7

Unos astrólogos van a ver a Jesús

Unos astrólogos van a ver a Jesús

MATEO 2:1-12

  • UNA “ESTRELLA” GUÍA A UNOS ASTRÓLOGOS HASTA JERUSALÉN Y LUEGO HASTA JESÚS

Un grupo de astrólogos llega de Oriente. Los astrólogos son personas que afirman que, estudiando la posición de las estrellas, pueden explicar por qué le pasan ciertas cosas a la gente (Isaías 47:13). Estando en su país, estos hombres han visto una “estrella” y la han seguido cientos de kilómetros. Pero esta no los guía hasta Belén, sino hasta Jerusalén.

Al llegar allí, los astrólogos empiezan a preguntar: “¿Dónde está el que nació rey de los judíos? Porque vimos su estrella cuando estábamos en Oriente y hemos venido a rendirle homenaje” (Mateo 2:1, 2).

Cuando Herodes, el rey de Jerusalén, se entera, se pone muy furioso. Así que llama a los sacerdotes principales y a otros líderes religiosos judíos, y les pregunta dónde tiene que nacer el Cristo. Basándose en las Escrituras, ellos le responden: “En Belén” (Mateo 2:5; Miqueas 5:2). Al oír eso, Herodes manda llamar en secreto a los astrólogos y les dice: “Vayan y busquen al niño por todos lados. Cuando lo encuentren, vuelvan y háganmelo saber para que yo también pueda ir a rendirle homenaje” (Mateo 2:8). Pero, en realidad, lo que Herodes quiere es matar al niño.

Cuando los astrólogos se ponen en camino, la “estrella” que los ha guiado desde Oriente va delante de ellos. Está claro que no es una estrella común y corriente. Alguien la está usando para dirigirlos. Los astrólogos la siguen hasta que esta se detiene encima de la casa donde José y María viven ahora con su hijo.

Al entrar en la casa, los astrólogos ven a María con Jesús. En ese momento, se arrodillan delante del niño para rendirle homenaje y le dan los regalos que le han traído: oro, incienso y mirra. Más tarde, cuando están a punto de ir a ver a Herodes, Dios les advierte en un sueño que no lo hagan. De modo que regresan a su país por otro camino.

¿Quién se valió de aquella “estrella” para guiar a los astrólogos? Recuerde que no los dirigió directamente a Belén, donde estaba Jesús. Los llevó hasta Jerusalén. ¿Y con quién hablaron allí? Con Herodes. Este rey quería matar a Jesús, y lo habría hecho si no fuera porque Dios les prohibió a los astrólogos que le dijeran dónde estaba el niño. No hay duda de que fue el enemigo de Dios, Satanás, quien se valió de la “estrella” para tratar de matar a Jesús.