Ir al contenido

Ir al índice

Todos necesitamos recibir orientación

Todos necesitamos recibir orientación

Sanath tenía muchas preocupaciones. * Había pasado bastante tiempo tratando de encontrar un trabajo estable para mantener a su familia. Deseaba que sus hijos recibieran una buena educación y disfrutaran de un futuro mejor. Pero todo parecía inalcanzable. A lo más que podía aspirar era a mantenerse sano y seguir trabajando a fin de ganar lo suficiente para alimentar a los suyos y pagar el alquiler. Muchas veces se preguntaba: “Si algo me sucediera, ¿quién velaría por mi familia?”.

Vasana, su esposa, también se sentía preocupada. Su relación con Sanath se había vuelto tensa. Ella quería que la ayudara en la crianza de sus hijos, que les enseñara a ser respetuosos y a tener buenos modales. Pero él siempre llegaba cansado del trabajo y nunca tenía tiempo para ellos. Vasana estaba angustiada, y a menudo ella y su esposo terminaban discutiendo, aunque sabían que eso perjudicaba a los niños. “No quiero ni pensar qué sería de nosotros si alguno de los chicos se enfermara —decía—. ¿De dónde sacaríamos dinero para las medicinas o el hospital?”

Sanath y Vasana también veían que la vida en su comunidad ya no era como antes. El espíritu de cooperación que la caracterizaba solo les quedaba como un grato recuerdo, pues ahora los vecinos no tenían tiempo para los demás. Sus familiares  y amigos se enfrentaban a problemas como los suyos y estaban preocupados por el futuro. Al parecer ya nadie disfrutaba de verdadera paz interior. “¡Ojalá se solucionaran todos estos problemas y viviéramos felices y en paz!”, pensaba Vasana constantemente. Por mucho que ambos lucharan, parecía que no lograban nada.

Cierto día, Sanath y Vasana se pusieron a hablar de sus preocupaciones.

—¿No crees que sería maravilloso hallar el camino de la paz y la felicidad? —preguntó Sanath.

—¡Claro que sí! —respondió Vasana—. Lo he estado pensando también, y sé que sería la solución a todos nuestros problemas.

—Pero ¿cómo lo hallaremos entre tantas religiones y filosofías de vida? —continuó Sanath—. No podemos examinar cada una de ellas; intentarlo sería perder el tiempo. Todas dicen que tienen la solución a los problemas, pero la verdad es que no han hecho gran cosa por la gente.

Aunque Vasana estaba de acuerdo con Sanath, en el fondo quería buscar ayuda para su familia. Y tenía la sensación de que de alguna forma la hallaría.

Tal vez usted tiene preocupaciones como las de Sanath y Vasana. Y es que son el pan de cada día. Las personas anhelan gozar de tranquilidad, buena salud y una vida de familia feliz, pero todo esto parece un sueño casi inalcanzable. ¿Será posible hallar el camino de la paz y la felicidad?

^ párr. 2 La información de este folleto se presenta en una serie de diálogos imaginarios entre dos parejas.