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 REPÚBLICA DOMINICANA

El primer sordo que acepta la verdad

José Pérez

El primer sordo que acepta la verdad
  • AÑO DE NACIMIENTO: 1960

  • AÑO DE BAUTISMO: 1982

  • OTROS DATOS: Cuando José era niño, el amor de los hermanos le atrajo a la verdad, a pesar de que nadie en la congregación sabía lenguaje de señas.

ME QUEDÉ sordo de niño y aprendí lenguaje de señas en una escuela para sordos. Con 11 años tuve mi primer contacto con la verdad cuando una familia de Testigos, que eran vecinos míos, me invitó a ir a una reunión. Aunque no entendí los discursos, me dieron una cariñosa bienvenida, así que seguí yendo. Muchos hermanos de la congregación me invitaban a comer y a hacer cosas con ellos.

Me hice publicador en 1982, y en ese mismo año me bauticé. En 1984 me casé con Eva, que también es sorda. Aunque aún no entendíamos algunas verdades profundas de la Biblia, sabíamos que era la organización de Jehová por el amor que veíamos entre los hermanos, y nos encantaba estar con ellos (Juan 13:35).

En 1992 se hicieron planes para enseñar lenguaje de señas americano a algunos hermanos. Y estos publicadores  empezaron a buscar personas sordas para llevarles las buenas nuevas. Más tarde, en 1994, la predicación en lenguaje de señas cobró fuerza cuando se invitó a una pareja de Puerto Rico a la sucursal para enseñar el idioma a 25 hermanos.

Ese mismo año, Eva y yo comenzamos a asistir a las reuniones del grupo que se formó en lenguaje de señas. Y por fin pudimos entender bien algunas enseñanzas de la Biblia, como el desafío que Satanás lanzó a la soberanía de Jehová y el papel que tiene el Reino mesiánico en el propósito de Dios.

El 1 de diciembre de 1995 se formaron congregaciones en lenguaje de señas americano en Santo Domingo y Santiago. Para agosto de 2014, había 26 congregaciones y 18 grupos.

Eva y yo les enseñamos a nuestros tres hijos lenguaje de señas como su lengua materna. En la actualidad, nuestro hijo mayor, Éber, colabora con la traducción al lenguaje de señas en la sucursal de Estados Unidos. Yo soy siervo ministerial en la congregación y Eva es precursora regular.