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 REPÚBLICA DOMINICANA

Llegan más misioneros

Llegan más misioneros

 Trujillo es asesinado

Para el año 1960, la dictadura de Trujillo recibía cada vez más críticas de la comunidad internacional y oposición del pueblo dominicano. En medio de aquella tensión política, el hermano Milton Henschel viajó a la República Dominicana desde la central mundial y asistió a una asamblea de tres días en enero de 1961. Hubo 957 presentes para escuchar el discurso público, y 27 se bautizaron. Durante su visita, Henschel ayudó a los hermanos a reorganizar la predicación y a hacer mapas del territorio.

A Enrique Glass y Julián López se les encargó la labor de visitar las congregaciones. “El circuito que yo atendía comprendía dos congregaciones del este del país y todas las congregaciones del norte —comentó Julián—. A Enrique le correspondían el resto de las congregaciones del este y todas las del sur.” Aquellas visitas restablecieron el contacto entre las congregaciones y la organización, y contribuyeron a fortalecer a los hermanos en sentido espiritual.

Salvino y Helen Ferrari de camino a la República Dominicana en 1961

Salvino y Helen Ferrari, graduados de la segunda clase de Galaad, llegaron en 1961. La experiencia que habían acumulado como misioneros en Cuba les fue muy útil en la gran cosecha espiritual de la República Dominicana. Con el tiempo, Salvino fue nombrado miembro del Comité de Sucursal, y sirvió como tal hasta su muerte en 1997. Por su parte, Helen lleva setenta y nueve años en el servicio de tiempo completo, principalmente como misionera.

 Al poco de llegar el matrimonio Ferrari, el régimen de terror de Trujillo acabó de manera violenta cuando, el 30 de mayo de 1961, unos asesinos acribillaron a balazos el auto en el que viajaba el dictador. Sin embargo, después del asesinato no llegó la estabilidad política, sino que el país siguió con disturbios por varios años.

La predicación sigue adelante

Mientras tanto, fueron llegando más misioneros. Entre ellos estaban William Dingman, graduado de la primera clase de Galaad, y su esposa, Estelle. Por otro lado, las hermanas Thelma Critz y Flossie Coroneos fueron trasladadas de la sucursal de Puerto Rico a la República Dominicana tan solo dos días después del asesinato de Trujillo. “El país estaba en caos cuando llegamos —dijo William—, y había bastante actividad militar. Se temía una revolución, y los soldados tenían puestos de control en la carretera. Nos pararon en varios de ellos, y en cada uno nos abrieron las maletas y sacaron todo, hasta las cosas más pequeñas.” Era un verdadero reto predicar en un clima político tan inestable.

Thelma Critz y Estelle y William Dingman han sido misioneros entusiastas durante 67 años, y todavía están en el país

“Durante la dictadura de Trujillo se le había dicho a la gente que los testigos de Jehová eran comunistas y las peores personas del mundo —mencionó William—. Pero poco a poco fuimos venciendo el prejuicio.” Nuestra actividad cobró nuevos bríos y, como resultado, más personas sinceras aceptaron el mensaje del Reino. A finales del año de servicio de 1961 había 33 precursores especiales en el país.